domingo, 15 de abril de 2012

LA CRISIS DEL BIPARTIDISMO

La crisis no sólo es económica, sino también política y social. Algunos analistas culpan a la falta de voluntad política y a la desregulación de los mercados del surgimiento de la crisis económica; otros, estiman que la crisis es connatural al sistema capitalista. Ambos tienen razón, evidentemente; incluso podemos ir debatiendo y matizando todas sus posturas, pero éste no va a ser el tema de discusión de hoy,  puesto que me centraré fundamentalmente en la crisis política que vive Europa y, más concretamente, España. Mi idea central es que la pésima actuación de nuestros gobernantes para paliar la crisis se está llevando por delante el modelo bipartidista español (además de muchas otras cosas más). Prueba de ello, es la encuesta que publica el diario “El País”.
Analizando la intención de voto y comparándola con el sondeo que hizo  Metroscopia en el mes de marzo, el Partido Popular desciende un  8.2%; el  PSOE, un 1.4%; IU sube un 2.5% y  UPyD también aumenta 0.8%.  Lo que se traduce en:   IU sube al 11,6% en intención de voto,  UPyD, al 5,9%  y  los dos grandes caen al 23'0%  (PSOE)  y al 38,1% (PP).
El desgaste del gobierno en los primeros 100 días de mandato es significativo, pero también lo es cómo el principal partido de la oposición, PSOE, no sólo no capitaliza esta caída, sino que sufre un nuevo descenso en la intención de voto. Esto no sólo pasa en España: en las inminentes elecciones francesas,  el “Frente de Izquierdas” de Melenchon se sitúa también en un 15% de intención de voto, superando así al ultraderechista “Frente nacional” de Le Pen. En un país que todavía no está viviendo los recortes ni las mismas agresivas medidas económicas que nosotros, este giro da  que pensar.
¿Qué está pasando? Pues una cosa sencilla que en su tiempo hizo muy famosa el filósofo Karl Marx: la infraestructura determina la superestructura. Si alguien creía que las relaciones comerciales y su correspondiente estructura económica no influyen en la política, sólo hay que ver el ataque de los mercados y cómo claudican los partidos ante ella. La sociedad suele actuar de varias formas: apatía, desencanto, movilizaciones o emigración pueden ser algunas de las posibles reacciones; en casos más radicales, directamente la sublevación o altercados de toda índole. La historia es testigo de casos similares.
El voto como instrumento de participación política, considerado por muchos políticos como el único (un error, desde mi punto de vista), también se está moviendo. No es que los partidos institucionalizados -socialdemócratas y conservadores- vayan a desaparecer, pero está claro que no se les ve capaces de solventar todo este lío; incluso, se los ve culpables. Debido a esto, al desgaste de la crisis, en Italia y Grecia han decidido colocar directamente a un tecnócrata procedente de “los mercados” como presidente, no salido de las urnas, para implementar medidas altamente impopulares que lo único que han traído ha sido más problemas. He tenido la ocasión de escuchar a diversos contertulios en televisión diciendo que es mejor Monti que Berlusconi. ¿Eso es la democracia? ¿Lo mejor es lo que nos gusta, y no lo que vota la gente? A mí no me gustan ninguno de los dos, dicho sea de paso, pero las elecciones se crearon para eso, para cambiar de gobernantes. ¿Terminará así España? ¿Se colocará otro tecnócrata como presidente del gobierno?, ¿soportará la sociedad más años de crisis?  No se nos puede olvidar una cosa: el desgaste. Tras estos 100 días de gobierno de Rajoy, éste  es inmenso, a pesar de que no hemos notado todavía todo el peso de los recortes diseñados.
Sé que es pronto para estimar un cambio en la dinámica de partidos en España. Todavía existe un voto muy fiel que puede sostener un bipartidismo anémico. Pero, entonces, habría que hacer caso a otros estudios, esta vez del Centro de Investigaciones Sociológicas, que establecen a los políticos como el tercer problema de España (tal y como analicé  en su día en este blog )
La indignación está servida y, por ahora,  se canaliza en movimientos ciudadanos como el 15M y en un lento pero continuo desgaste del bipartidismo. No es cuestión sólo de imagen o comunicación; es cuestión de políticas para sacarnos del agujero. Y estas políticas están aún por llegar.

4 comentarios:

  1. el gobierno no parece muy interesado en resolver los problemas que tiene mas bien esta desviando su atencion hacia otros asuntos . si realmente le interesara resolver todos los conflictos economicos solo centrara su atencion en un problema tan grave como la insatisfaccion popular, y la desesperacion de las empresas menos favorecidas, creo no se pueden atender 2 asuntos a la misma vez , dudo que el gobierno pueda para tanto.

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  2. Estoy de acuerdo, la crisis desborda al gobierno. Veremos como evoluciona a lo largo de los meses.

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  3. Creo que al Gobierno se la trae al fresco, en un nuevo acto de cobardía política e inutilidad, el actual gobierno se ha puesto en manos del mercado para diseñar el presupuesto y este le ha dado en la frente, el problema es que el virus bipartidista hace que se vire sólo en 2 direcciones, cuando el problema es estructural y multidisciplinar, así no se va a salir de la crisis

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  4. Gracias por el comentario Esteban. Estoy de acuerdo contigo, el problema es estructural.
    Saludos!

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