jueves, 13 de junio de 2013

ANALIZANDO LA PELÍCULA ARCADIA, DE COSTAS-GAVRAS

El fin de semana anterior vi una de esas películas que mezcla algo de comedia, crítica social y  tragedia en dosis casi perfectas. Así, el director consigue eso tan difícil que es  que ningún género se coma al otro. Hablo de la película Arcadia, dirigida por el director de cine franco-griego Costas-Gavras.

Arcadia es una película que nos cuenta la historia de Bruno Davert, un ingeniero  de más de 40 años especializado en la industria del papel. Además de ingeniero, ocupa desde hace tiempo un cargo de alto ejecutivo. De golpe, a consecuencia de la deslocalización de la empresa, lo despiden. Su jefe, y mucha gente, le dice que no habrá problema, con su currículum encontrará trabajo enseguida. Pero no lo tenía tan fácil,  sin darse cuenta transcurren dos años y medio y todavía se encuentra en paro. La desesperación se adueña de nuestro protagonista.

Al darse por vencido -tras enviar miles de currículum y patearse muchas empresas- decide trazar un macabro plan. Se entera de que hay una empresa llamada Arcadia, que trabaja el sector del papel. Así que pone un falso anuncio diciendo que necesita ingenieros para un puesto determinado en dicha compañía. Conforme van llegando los currículum, Davert decide ir matando a lo que se supone es su competencia. Uno por uno, irá liquidando a aquellos ingenieros que pueden robarle el puesto.

Costa-Gavras lleva hasta el extremo la cuestión de competir por un puesto de trabajo. Pero tiene razón, hoy en día se habla tanto de diferenciarte, de marca personal y de tantas historias, que se pierde la noción de que, cuando no hay trabajo, las probabilidades de encontrar uno se reducen mucho, estés o no estés cualificado. Además, la película traza muy bien el tema del desempleo en determinadas clases sociales que se consideraban intocables. Gente con mucha formación, con experiencia laboral, viviendo en urbanizaciones selectas, pero al fin y al cabo, desempleados.

Los problemas personales  por consecuencia del desempleo no se hacen esperar, sobre todo con la familia,  pero Bruno sólo piensa en  “liquidar” a la competencia. ¿Puede el fin justificar los medios? En uno de los extraordinarios diálogos de la película, Bruno charla con una de sus víctimas, un ingeniero que trabaja de camarero hasta que le salga “otra cosa”. El camarero le dice que en vez de agruparse los de abajo, compiten entre ellos, y mientras tanto, los de arriba se ríen. Interesante reflexión.

Arcadia es una fábula muy real que pone delante de nuestros ojos  un panorama desolador pero cierto: la guerra del “todos contra todos”. Yo siempre he pensado que cooperando se consigue más que compitiendo, y conforme pasa el tiempo, estoy más convencido de ello. Os animo a ver la película, pasaréis un rato lleno de intriga y reflexión. No tiene desperdicio.

1 comentario:

  1. me podrías decir cuales son los problemas que tiene con la familia? gracias

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