martes, 30 de julio de 2013

El contrato a tiempo parcial en auge


A las nuevas cifras sobre el desempleo publicadas por el Instituto Nacional de Empleo, hay que añadir un dato interesante: el número de contratos a tiempo parcial crece considerablemente. Nos situamos en 2,75 millones de personas, un 16,4% de todos los ocupados, que están bajo esta figura contractual. Desde que arrancó la crisis, el número de contratos a tiempo parcial no ha parado de crecer, mientras, por el contrario, el número de contratos indefinidos y a jornada completa cae estrepitosamente.

El trabajo a tiempo parcial puede dar lugar a distintas interpretaciones. Por un lado, al reducirse el número de horas de trabajo,  se considera una forma de conciliar vida personal  y laboral. Por otro lado, en un abanico muy amplio de casos, los contratos a tiempo parcial reflejan una precariedad laboral importante. Contratos por horas sueltas que no terminan de cuajar en algo estable  o contratos en los que se paga por un número de horas pero en los que trabajador termina echando horas extras -aprobadas con la nueva reforma laboral para los contratos a tiempo parcial, porque antes estaban prohibidas-,  reconocidas  o no reconocidas, pagadas o no pagadas. España es un país de echar horas, no nos olvidemos, y si la jornada reducida implica reducción de sueldo, no es difícil encontrar a gente con jornadas de 25 horas semanales trabajando 40.

Si nos comparamos con Europa, estamos por debajo de países como Alemania y Holanda, que tienen un 25% y un 50%, respectivamente, de población ocupada bajo este tipo de contratación. La media de la Unión Europea está en el 19,2% y en la Eurozona es del 21,1%.

Debido a la crisis y a la dificultad de las empresas, los contratos reducidos, tanto en horas como en sueldo, se expanden. Controlar el número de horas extras para evitar el fraude puede ser una forma de que no se caiga en la picaresca y se cobren sueldos míseros por jornadas maratonianas. Pero esto no quita que no sea mala idea tener en cuenta contratos a media jornada,  al ser una forma interesante de conciliar, como decía antes, vida personal y laboral, siempre y cuando sea elección del trabajador optar por ella. El INE establece en un 61% el número de trabajadores que reconocen que trabajan a jornada reducida porque no han encontrado otra cosa, por lo que me inclino a pensar que predomina más la precariedad laboral que  la conciliación.

Como se ha establecido en muchos foros, no hacen falta minijobs en España; si el sueldo mínimo es de unos 700 euros para una jornada completa, echad cuentas si se reducen tanto el número de horas como el salario.
Para conocer más sobre este tipo de contratación, pinchad en el siguiente enlace: 

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