viernes, 2 de agosto de 2013

Tejido empresarial en Andalucía: ¿suficiente?





He leído esta semana una noticia interesante que he querido compartir con vosotros: Andalucía tiene más empresas por cada mil habitantes que Reino Unido o Alemania. Sí, un dato susceptible de ser analizado, sobre todo debido a la tasa de desempleo tan disparatada que tenemos en nuestra comunidad autónoma. ¿El motivo de esta incongruencia? Pues es simple, mientras los dos países europeos se caracterizan -sobre todo Alemania- por tener empresas de tamaño mediano o grande, 
 Andalucía fundamentalmente  es sede de microempresas, negocios que emplean a menos de diez trabajadores y cuya capacidad para generar empleo y riqueza es muy inferior, por ejemplo, a la todopoderosa industria germana.
Esto nos debe hacer reflexionar cada vez que nos digan que hay que crear empresas a toda costa. Hay que crearlas, claro, pero también hay que ayudar a las ya existentes a que puedan expandirse y aumentar su plantilla. Nuestro modelo productivo sigue siendo muy dependiente del turismo y otros sectores de bajo valor añadido, lo cual dificulta aún más la creación de puestos de trabajos estables.

Pero veamos una serie de datos para aclarar la situación mejor mejor:


  • Andalucía cuenta con un total de 48 empresas por cada mil habitantes, prácticamente el doble de las 26 empresas que tienen Reino Unido y Alemania.
  • Las empresas con menos de 10 trabajadores suponen el 96% del total del tejido empresarial andaluz, mientras que en Reino Unido constituyen el  89,4% y en Alemania es el 83,3%.
  • Andalucía cuenta con 482.344 empresas, excluyendo el sector agrario.


La cuestión, siguiendo el hilo de la noticia aparecida en el diario.es, es que las empresas de mayor tamaño tienen no sólo más facilidad para acceder a crédito o invertir en I+D, sino más capacidad competitiva en un ambiente cada vez más globalizado. Uno de los problemas que nos encontramos en Andalucía, no sólo es la existencia de empresas con muy poco margen de maniobra debido a su tamaño, sino la inexistencia -o poca tendencia- de cooperación entre ellas. La creación de clusters o la concentración de la oferta de determinados bienes o servicios frente a compradores extranjeros no son algo común. Dicha concentración de la oferta serviría, por ejemplo, en la industria exportadora agraria o en cualquier otra, para negociar con una sola voz o buscar la forma de disminuir los intermediarios y que el margen de beneficio recaiga en los productores, obligados, en muchas ocasiones, a vender a precios casi por debajo del coste.

Tampoco hay que olvidar fórmulas como la economía social -las cooperativas, las sociedades laborales, etc.- o conceptos tan importantes como el desarrollo rural-local
Además, es hora de preguntarnos en serio qué tipo de modelo productivo queremos. Si  bien sabemos que Andalucía es una región en la que la presencia de comercios , bares y restaurantes es muy importante, al igual que la industria hortofrutícola, no podemos  ni debemos soslayar la importancia estratégica que, en un mundo regido por el desarrollo de la tecnología y la economía basada en el conocimiento, tienen las empresas de base tecnológica. Muchas de estas empresas se hallan en los llamados parques tecnológicos, y pueden marcar un camino interesante a la hora de crear no sólo oportunidades laborales directas, sino también permitir que la innovación vaya calando al resto de empresas andaluzas.


Fuente de la imagen:  https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Localizaci%C3%B3n_de_Andaluc%C3%ADa.svg

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