jueves, 1 de agosto de 2013

Wikileaks, filtraciones y demás noticias sobre espionaje


Wikileaks sigue siendo noticia. El militar estadounidense destinado en Irak en 2010 Bradley Manning, autor de una de las mayores filtraciones de documentos secretos de la historia de EEUU, ha sido acusado esta semana de delitos relacionados con espionaje,fraude informático y robo, pero absuelto del delito de ayudar al enemigo. Si hubiera sido acusado de este último, la pena sería mucho mayor y sentaría un precedente mucho más terrible que  atentaría, aún más, contra el periodismo de investigación. ¿Quién se iba a arriesgar a revelar secretos sobre los tejemanejes del poder, si pueden incluso llevar a la pena capital? Quizás algún idealista; no se sabe.

 Lo peor de todo es que sospecho que muchos sectores de la población estarían de acuerdo en espiar a los ciudadanos en nombre de la seguridad, convirtiéndonos en posibles delincuentes. La cuestión es que los derechos individuales deben ser protegidos con el mayor ahínco, entre otras cosas, porque ya lo sabemos desde hace siglos: cuanto más poder tiene el poderoso, más peligro se nos presenta. De ahí que se divida el poder en ejecutivo, legislativo y judicial -división que no se cumple, por lo menos, en España-,  existan leyes y jueces, la necesidad de transparencia, una prensa libre y un largo etcétera. Si la ciudadanía ve bien violar derechos de la población -incluidos tortura, robo o lo que se precie-  en nombre de no se sabe bien qué seguridad,  la democracia se convierte en un nombre vacío de contenido.

¿Puso  Manning realmente en peligro la seguridad de mucha gente, incluidos los intereses de EEUU, favoreciendo así a los terroristas?  No sé, juzgad vosotros mismos. Os dejo un artículo resumen con ciertas cosas que pudimos saber gracias a wikileaks . Siempre se escudan en la seguridad desde el poder para violar derechos y libertades fundamentales y, cuando nos enteramos, acusan de traidores a quienes lo critican. Pero luego vemos las filtraciones y nos damos cuenta de que somos piezas en un tablero en el que los que mueven las fichas no se guían por intereses que beneficien a la mayoría de la población. ¿En realidad creemos que lo de Abu Ghraib, Guantánamo y demás casos, incluida la guerra de Irak, es en pos de la defensa de los derechos humanos y la libertad?

Además de Manning, no nos podemos olvidar de Snowden. Encerrado en un aeropuerto de Moscú sin poder salir, busca con nervio la posibilidad de que algún país le dé asilo. Ya pudimos ver el espectáculo deleznable que protagonizaron varios países europeos -incluido el nuestro- al no permitir sobrevolar su espacio aéreo a un avión cuyo pasajero principal era el presidente de Bolivia, EvoMorales. La sospecha de que fuera Snowden en el avión sirvió de excusa para violar el derecho internacional y tratar a un dirigente de un estado soberano como si fuera un delincuente común. 
Lo gracioso es que nos hemos enterado no sólo de que el gobierno de EEUU espiaba utilizando las nuevas tecnologías de la información, sino que algunos paíseseuropeos también lo hacían. Resulta que muchos gobiernos no dicen  nada a EEUU no sólo por el complejo de súbditos frente al poderoso, sino porque tienen mucho que callar. Así funciona la realpolitik.

Lo que subyace en estos casos es que, si por un lado Internet y las nuevas tecnologías pueden servir para controlarnos y espiarnos mucho mejor, también se han revelado como formas de luchar contra el poder. Assange, Manning y Snowden sonsólo la punta del icerberg y los EEUU intentarán que su castigo sea ejemplar.

 ¿Nos estarán avisando sobre las consecuencias que les esperan a otros valientes si actúan de la misma forma? Es evidente que sí; lo del avión de Evo Morales es una forma de decir a los estados quién manda, a la vez que la ciudadanía ve el poder como un leviatán despiadado capaz de todo. De nuevo el miedo como arma política. No quiero saber cuántas vidas cuesta mantener los secretos de estado. Si bien sabemos dónde están Assange y Snowden, la cantidad de personas que pueden comprometer la seguridad del estado y que no sabemos cómo acaban nos deja un campo amplísimo para especular. Pero, aunque esto parezca de política ficción, nadie niega que la realidad que está desvelando Wikileaks nos permite deducir que todo lo que se puede esconder en las cloacas del poder huele muy mal.
                              

Fuente de la imagen: captura de pantalla de wikipedia

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