viernes, 18 de octubre de 2013

La reforma del ámbito local



Los ayuntamientos están siendo una administración muy maltratada por la crisis. Parece que los excesos de financiación a través del urbanismo lo están purgando, en líneas generales, con los recortes masivos que viven. Pero es que estos recortes van dirigidos no a ese excedente de personal de confianza y fastuosos gastos que se han venido conociendo todos estos años, sino por el contrario, a esos servicios sociales que tanto trabajo les está costando mantener. Además, alguno está teniendo problemas incluso para pagar las nóminas de sus funcionarios.  

Es el alcalde o el concejal de turno el que tiene que bregar con los problemas de la gente directamente, y en los pueblos pequeños no puede esconderse en un coche oficial o hacer una rueda de prensa en una televisión de plasma. Tiene que dar la cara. Así que la salud de la administración local es fundamental en una democracia.
Según la ley de bases de régimen local, las competencias de los ayuntamientos son, citando textualmente el artículo 25.2, las siguientes:
    a) Seguridad en lugares públicos.
    b) Ordenación del tráfico de vehículos y personas en las vías urbanas.
    c) Protección civil, prevención y extinción de incendios.
    d) Ordenación, gestión, ejecución y disciplina urbanística; promoción y gestión de viviendas; parques y jardines, pavimentación de las vías públicas urbanas y conservación de caminos y vías rurales.
    e) Patrimonio histórico-artístico.
    f) Protección del medio ambiente.
    g) Abastos, mataderos, ferias, mercados y defensa de usuarios y consumidores.
    h) Protección de la salubridad pública.
    i) Participación en la gestión de la atención primaria de la salud.
    j) Cementerios y servicios funerarios.
    k) Prestación de los servicios sociales y de promoción y reinserción social.
    l) Suministro de agua y alumbrado público; servicios de limpieza viaria, de recogida y tratamiento de residuos, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales.
    ll) Transporte público de viajeros.
    m) Actividades o instalaciones culturales y deportivas; ocupación del tiempo libre; turismo.
    n) Participar en la programación de la enseñanza y cooperar con la Administración educativa en la creación, construcción y sostenimiento de los centros docentes públicos, intervenir en sus órganos de gestión y participar en la vigilancia del cumplimiento de la escolaridad obligatoria.

En los municipios superiores a 50.000 habitantes las competencias se amplían. Y todo esto, ¿cómo se financia? Muchas competencias de la comunidad autónoma, como, por ejemplo, las sanitarias -pagar un médico o tener una ambulancia, por ilustrar un poco-, hay municipios que tienen, sin más remedio, que asumirlas. La financiación de los ayuntamientos ha sido un problema sin resolver. Estos dependen de transferencias de otras administraciones más lo que puedan recaudar por las distintas tasas e impuestos propios. En todo caso, insuficiente.

Si un ayuntamiento no puede atender a sus obligaciones por falta de medios, entrarían en acción otras administraciones llamadas supramunicipales: diputaciones o mancomunidades, que se supone están para ayudar a los municipios, no para reemplazarlos.

Lo que pretende la nueva reforma local del gobierno es, a grande rasgos, obligar a aquellos municipios menores de 20.000 habitantes a ceder sus competencias -en caso de  que no pueda hacer frente a ellas-, a las diputaciones. Estas entidades, concentrando los servicios en economías de escala, supuestamente abaratarían el coste, pero las sospechas de muchos grupospolíticos es que, por un lado, se privaticen y, por otro, que muchos municipios se queden sin servicios puesto que no será rentable su gestión. No hablo de lasempresas municipales en sí, sino de cualquier servicio básico como pueden ser la recogida de basuras o el suministro de agua.

En España hay unos 8000 municipios, y muchos ayuntamientos son menores no de 20.000 habitantes, sino de 5000. La idea que debería desarrollarse, en mi opinión, es crear entidades de ayuda, como son los consorcios y las mancomunidades. Ahora, esto, evidentemente, sería engordar más  lo que hay. Entonces, ¿qué papel juegan las diputaciones en el siglo XXI? ¿Qué rol desempeña una institución supramunicipal que abarca una provincia cuando el desarrollo local se basa en territorios? ¿No es más lógico comarcalizar las comunidades autónomas y eliminar administraciones? En fin, son preguntas que dejo en el aire.


2 comentarios:

  1. Las competencias no obligatorias han lastrado a los ayuntamientos con el vigente marco legal. La solución no es quitar competencias a los ayuntamientos, es decir, cosas que ya venían haciendo, aunque no les corresponde legalmente, pero que asumen por ser la administración más cercana a la ciudadanía. Así que, para mí, el planteamiento para mejorar la gobernanza y la calidad de nuestra democracia sería justo al revés: menos Administración Central y Regional y más Administración Local territorializada, es decir, a partir del municipio y de entidades comarcales que agrupen municipios (mancomunidades). Pero nunca Diputaciones, que son un cementerio de elefantes donde se pagan favores políticos entre los acólitos de los partidos políticos. Por el contrario, la gran mayoría de los ediles de los más de 7.000 pueblos con menos de 5.000 habitantes sólo suelen tener la vocación de servir a sus conciudadanos, sin afán de hacer carrera política. Ergo, debería concedérseles más capacidad competencial de gestión (Ley de Bases) y de financiación (Ley de haciendas locales) a los pequeños municipios agrupados... además de herramientas de auditoría social a los vecinos (presupuestos participativos, revocación de ediles por referendum...). De esta forma, administrador y administrado estarían más cerca para resolver los problemas reales desde una mayor co-responsabilidad.
    La propuesta de reforma de ley del PP, lo que quiere precisamente es que los ciudadanos y los ayuntamientos tengan cada vez menos capacidad de intervenir en política. ¿En beneficio de quién? (la respuesta es bastante obvia).

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Vitacolino por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo en la visión de las diputaciones. Hay que conseguir que los municipios tengan suficiente fuerza para afrontar sus competencias, siendo clave la cooperación entre ellos. Un saludo.

    ResponderEliminar