viernes, 12 de septiembre de 2014

Riesgo de pobreza, mercado de trabajo y situación social en España




Leo lo siguiente en la prensa de esta semana: “Murcia, Andalucía y Canarias son las comunidades con más riesgo de pobreza infantil”. Si en España hay 2,5 millones de niños en riesgo de exclusión social, 1,5 millones residen en estas tres comunidades autónomas. Un dato escalofriante y demoledor que visibiliza aún más el país que estamos dejando tras esta crisis que no termina de irse.

¿Qué pasa con las ayudas públicas a las personas que atraviesan dificultades económicas? “Mientras en países como Alemania e Irlanda el Estado ayuda al 100% de las familias, en España solo a una de cada diez”. Apoyar a las familias significa facilitar que tengan un mínimo que les permita vivir con dignidad, en contra de los que estiman que la familia peligra porque se legalizarán otros tipos de matrimonio, como el homosexual. Echo en falta a muchos de aquellos manifestantes saliendo a la calle porque la situación económica está desintegrando familias al ritmo de un cohete.
Los comedores escolares se han convertido en una tabla de salvación para muchos niños, pero no es suficiente. Hay que facilitar que los padres accedan al mercado de trabajo, tengan  ayudas, becas y demás apoyo que debería ser fundamental en un estado avanzado que se precie.
Por otro lado, si atendemos la situación desde el punto de vista microeconómico y sociológico, “España tiene unas ratios de desigualdad, falta de capacitación y barreras empresariales que dibujan una mejora (económica) renqueante y asimétrica”. Vemos una serie de tablas para visualizar mejor esta sentencia: 


Como bien se dice en la tabla, España es uno de los países donde más se ha elevado la desigualdad de toda Europa. Analicemos la situación de la población desempleada:


La mayor parte de los desempleados sólo han completado, como máximo, la secundaria. El gasto público para afrontar el desempleo ha subido, pero fundamentalmente en lo que respecta a las prestaciones por desempleo, mientras que las políticas activas de empleo parece que están más que olvidadas.
Al panorama anterior le sumamos:


  • ·          El raquítico presupuesto dedicado a Innovación, que se presupone debe ser el motor que nos saque de la crisis, en contra de la política de bajos salarios -yacomentada en otra entrada- que se ha mostrado claramente antisocial e ineficaz.

La crisis la sufren muchos más que algunos pocos.

Lecturas adicionales:

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