jueves, 11 de diciembre de 2014

¿Falta formación práctica en nuestras universidades?




Ya en mi época universitaria, hace unos cuantos años, existían cada vez más quejas sobre la falta de prácticas profesionales en el ámbito de la universidad.  Se ve que la tendencia sigue igual, y es que las dificultades que encuentran los universitarios en el mercado laboral debe hacernos reflexionar sobre qué tipo de formación se adquiere a lo largo de los años de estudio.

Se acaba de publicar una investigación de la FundaciónEuropea Sociedad y Educación en colaboración con la Red Universia. Ésta  nos muestra que los alumnos, mayoritariamente, consideran que el contenido práctico es insuficiente. Si la parte práctica supone un 29% de la formación global, los estudiantes consideran que debe ser un 57%. Mientras tanto, los docentes no se quedan atrás en esta percepción: estiman oportuno elevar la formación práctica al 51% del total.
Es evidente la preocupación del alumnado para que la formación que reciben en la Universidad sirva para insertarse en un mercado laboral cada vez más complicado. La teoría está muy bien, pero si se puede combinar con el “saber hacer” pues mejor que mejor. 

Ante la discusión permanente de si la universidad tiene que formar ciudadanos o empleados, yo voy más allá y considero que está superada. ¿Por qué no ambas? ¿Acaso está reñida una formación intelectual sólida con la posibilidad de saber aplicar conocimientos a la vida diaria profesional? Al fin y al cabo, la producción es la base de la sociedad, y en la actualidad, con el progreso sin paliativos del conocimiento, es necesario tener una visión cada vez más práctica de las cosas. ¿Qué es más importante, memorizar o comprender? Analizar los datos es el futuro, porque desde un simple móvil puedo acceder a una cantidad de información tan descomunal que es absurdo intentar memorizarlo todo.

Creo además que esto tampoco es cuestión de ser de letras o de ciencias. Las prácticas son transversales. Es cierto que  las empresas demandan fundamentalmente gente con carreras técnicas, pero los que somos de letras – en mi caso ciencias sociales- al terminar la carrera nos hemos dado cuenta de que nos faltaba, sin lugar a dudas, amplios conocimientos prácticos que abarcan desde el dominio de herramientas tecnológicas hasta asuntos más específicos de toda índole. No me sirve que me digan desde la universidad que aquellos conocimientos fundamentales – idiomas, herramientas tecnológicas, etc.- para trabajar debo buscarlas fuera de su ámbito. ¿5 años  estudiando una carrera para eso? Tiene que existir un punto intermedio.

Hay que terminar con la dicotomía que divide la formación profesional y la universitaria. Todas son importantes, pero ni la primera tiene que olvidar  inculcar cierta “visión global” de la realidad, ni la segunda puede vivir totalmente ajena a la vida cotidiana. 

Me gustaría conocer vuestra opinión, ¿falta formación práctica en la universidad’

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