viernes, 20 de marzo de 2015

Grecia, Euro y geopolítica





Si Grecia dejara Euro, ¿cómo nos afectaría? Aparte del coste para los griegos, que deberían afrontar una situación de devaluación extrema de su nueva moneda y driblar sus problemas como puedan, hay cuestiones geopolíticas que no debemos soslayar.

En un interesante artículo publicado en el Blog Salmón, se comenta la reacción contraria por parte de EEUU a que Grecia salga del euro. Abandonar la moneda única conllevaría alejarse de la Unión Europea y, quizás, de la OTAN. En  este último sentido, el artículo se pregunta si es posible permitir, por parte de Washington, una situación en la que Grecia cambiara la esfera occidental y se aliará con, por ejemplo, Rusia o China. 
Esto no es nuevo, no es de extrañar que cada país intente aliarse con las potencias emergentes buscando nuevos socios. Como bien se comenta, “esta semana, Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido firmaron sus acuerdos de protocolo para participar en el China Development Bank AIIb”. Este banco es rival directo del banco Mundial, considerado el brazo financiero del FMI, y es que Rusia y China juegan a ser potencias mundiales y sus movimientos así lo demuestran. En política internacional, los países tienen que moverse en función de sus intereses; esa siempre ha sido la norma. 

Las cuestiones geoestratégicas no son un tema baladí y, seguramente, en la negociación de Grecia con el resto de la Unión este tema es crucial. Veo más probable que se llegue a acuerdos entre el gobierno de Syriza y la Unión Europea -encaminados a reformas en el interior del país heleno, pero con flexibilidad en recortes y otras medidas que se han demostrado muy perjudiciales para los griegos-, que un desastre mayor. No olvidemos que Grecia, con quien tiene una deuda mayoritariamente es con las instituciones europeas, el FMI y otras organizaciones. Parte de ese dinero se dirige a financiar un enorme presupuesto militar, cuya demanda de armamento se dirige a empresas alemanas y estadounidenses. Tampoco podemos olvidar el conflicto que tiene Grecia con Turquía a consecuencia de Chipre, lo que puede suponer, fuera del paraguas de la OTAN, otro elemento desestabilizador no poco preocupante. 

Si Grecia es un importante aliado de la OTAN en el sur europeo, las cuestiones económicas y de la deuda griega -que, vistas con perspectiva europea, no son para morirse- pueden pasar a un segundo plano, sobre todo observando la aquiescencia que siempre se ha tenido por parte de los países europeos con el país norteamericano. ¿Primarán la ortodoxia económica alemana o las cuestiones geoestratégicas? Por otro lado, una relajación en las medidas impuestas a Grecia puede suponer abrir el melón para España, Portugal e Irlanda. Es curioso como España se ha vuelto más papista que el papa y se ha dedicado a dar lecciones a Grecia. Pero, claro, en este sentido ha primado más la visión de política interna, o sea, el convencimiento por parte del gobierno español de que el fracaso de Syriza frenaría las expectativas de Podemos u otras fuerzas  por el estilo, que aplicar la racionalidad dentro de la Unión.
Cuando hablo de racionalidad no es otra cosa que analizar si las políticas de austeridad han servido o no en Grecia, porque, dada su situación de emergencia social, parece que no.
 Economía, geopolítica, geoestrategia, poder… Conceptos indisolubles cuando hablamos de política.
Lectura recomendada:



2 comentarios:

  1. Genial resumen :)

    Creo que las élites financieras del viejo mundo van a tener que dar su brazo a torcer o empezar a perder su control sobre el mundo. También reconozco que un mundo polarizado a las estructuras socio-culturales de china y Rusia no me parece nada agradable. En fin, espero que echen cabeza.

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  2. Gracias por el comentario, Isidro.
    Creo que la situación es muy compleja, pero que, por mucho poder que tenga el sector económico, el interés estratégico terminará imponíendose. Pero lo veo todo muy complicado, jejje.
    Un saludo.

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