miércoles, 4 de marzo de 2015

Nuevo artículo en eproform: Reflexionando sobre políticas activas de empleo

Aunque ya he hablado varias veces sobre el problema que tiene España con su modelo productivo, todavía no me he centrado del todo en la cuestión de las políticas activas de empleo.
Las Políticas Activas de Empleo son aquellas medidas de orientación, intermediación y formación (también fomento del empleo) destinadas a mejorar la empleabilidad de las personas, ya sea por cuenta propia o ajena. A diferencia de las políticas pasivas de empleo, que serían las prestaciones y subsidios, las primeras buscan que el desempleado abandone su estado lo antes posible.  
Según un artículo muy recomendable de El Diario.es, que compartió @XAlberte en las redes sociales, España dedica más dinero a la incentivación de la contratación que a otras partidas más interesantes como son la formación y la intermediación. Es interesante porque, en su día, ya tuvimos un video debate sobre el tema de la orientación profesional en eProform en el que intentamos analizar este tipo de política activa. Pero eso daría para otra entrada.
Las políticas activas de empleo no crean trabajo,es evidente; el empleo se crea cuando hay crecimiento económico y las empresas demandan personal. Sin embargo, se puede ayudar a reducir el tiempo que una persona está desempleada o mejorar su formación en función de las nuevas cualificaciones demandadas por el sector productivo.
El artículo que cito hace especial hincapié en la necesidad de mejorar la  parte de la formación y la intermediación, puesto que la incentivación de la contratación no está dando los resultados esperados. Dicho fomento lo único que hace es bonificar contratos que ya se iban a hacer, por lo que su capacidad para reducir el desempleo es más bien limitada.




Fuente: Eldiario.es

Como vemos en el gráfico, los incentivos se comen la mayoría del presupuesto. No es la formación, ni el autoempleo.

Veamos ahora cómo es el gasto por desempleado en Europa. A mí me ha sorprendido este gráfico:






Fuente: Eurostat. 2011. No incluye el gasto en servicios de empleo. El diario.es

Nos enfrentamos a unos datos  muy significativos. España está por debajo de la media de la unión de los 15, y los que más gastan son Dinamarca, modelo de flexiseguridad, y Luxemburgo, modelo ensalzado por los neoliberales para hablar de país y economía de éxito. También es cierto que al tener menos paro, ambos pueden invertir más recursos. Pero la tendencia es evidente.

Dinamarca, por ejemplo, es un modelo en el que  prima una flexibilidad bastante acentuada con políticas de recualificación y orientación muy sólidas. O nos parecemos a Dinamarca o giramos la cabeza hacia los países del Este. Reino Unido tampoco sale muy bien parado en esta gráfica, pero ya sabemos que en el modelo anglosajón suelen primar más las políticas encaminadas a que cada uno se busque la vida.

Soy un gran defensor de las políticas activas de empleo, pero, como en todo, hace falta mejorar. Dichas políticas buscan ayudar al desempleado a encontrar un empleo y, para ello, es necesario que se cuente con buenos recursos y un cambio de mentalidad importante. Si invertimos menos en bonificaciones -ya hemos visto que no son tan útiles- y más en recualificar, orientar  e intermediar de forma eficaz, quizás se podría mejorar. Pero esto es un debate abierto que tiene mucho para comentar.

¿Qué pensáis?






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