viernes, 26 de junio de 2015

El voto moderado



Fuente: Eldiario.es
La puesta en escena a la americana de Pedro Sánchez, con bandera gigante incluida, está insertada dentro de lo que parece una estrategia orientada a atraer voto del centro y del centro-derecha español. Tras los pactos entre PSOE y Podemos, e incluso con nacionalistas, la idea del líder del PSOE de apelar al patriotismo puede verse desde una doble perspectiva: reivindicar una bandera para que no siga siendo sólo símbolo de la derecha y, de camino,  emerger como un partido de Estado que puede gobernar en cualquier momento vertebrando España.


Frente a Podemos, el PSOE quiere aparecer como un partido nacional, serio, responsable y capaz de gobernar desde la moderación. En este sentido, Podemos también busca, modulando a la baja su programa y su discurso, atraerse a ese votante algo conservador (pero no tanto como para ser abiertamente de derechas ni lo suficientemente crispado e indignado como para apoyar a una fuerza totalmente diferente) que tiene miedo de los cambios drásticos. ¿Quién ganará en esta estrategia? No olvidemos que Ciudadanos también juega su rol pactando con el bipartidismo cuando toca con la excusa de la estabilidad. 


No obstante, si España siempre se ha situado, según el CIS, en el centro- izquierda y ahora con la crisis todo apunta a que nos enfrentamos  a un giro aún mayor hacia esas posiciones ideológicas, la estrategia de Sánchez es posible que no tenga tanto atractivo para los votantes clasificados  abiertamente como de izquierdas. Además, no sabemos si en Cataluña el PSC podrá cosechar mejores resultados tras su descalabro con esta reivindicación de la nación española, porque todos sabemos que beneficiar tampoco le beneficia.  


Por otro lado, no me parece que el principal problema de los españoles sea la cuestión nacional. Por lo general, tras la bandera se pretende esconder otra realidad que sí es la que escuece a los españoles, un escenario caracterizado por el paro, la corrupción, la precariedad laboral o la pobreza. En resumidas cuentas, a nuestros compatriotas  les preocupa realizar su proyecto vital más allá de los sentimientos nacionales. El debate, por tanto, pivota alrededor de esta pregunta: ¿cómo mejorar la situación socioeconómica de nuestro país? Puede que se genere una polémica porque se pite el himno de España en un partido de fútbol, pero, ¿cuánta gente pierde el sueño por eso y no, por ejemplo, por no poder pagar la luz? 


El golpe de efecto de la bandera en realidad ha sido otro: atraer el foco mediático hacia Sánchez, que, junto con el abrazo a su mujer en pleno mitin, pretende emerger como un nuevo Obama hispano. No lo veo mal, o sea, me parece que las campañas mediáticas son algo interesante para analizar y el marketing político tiene su importancia, no lo pongo en duda, máxime cuando vivimos en la era de la información y de la imagen. Que se hable constantemente de la bandera y del PSOE consigue diluir, en cierta manera, todo el terremoto generado tras las elecciones locales y autonómicas y pone el pie en el acelerador hacia la campaña electoral. Eso sí, en la política actual, todo humo se diluye rápido y afloran los verdaderos dilemas.


Para concluir, me gustaría hacer una reflexión general: ¿qué se considera moderado políticamente hablando? ¿Rescatar un banco es más de centro que impedir que una familia se quede en la calle tras un desahucio? , ¿es más moderado subir el IVA que el IRPF a las rentas más altas?, ¿reformar el artículo 135 de la constitución no es de izquierdas ni de derechas? Al final, el centro político se sitúa donde el discurso hegemónico lo quiera ubicar, y lo que parece muy radical hoy, puede no serlo mañana. El sufragio universal era cosa de revolucionarios hace unas cuantos lustros y, en la actualidad, otro  ejemplo podría ser el matrimonio homosexual, que parecía que iba a poner en peligro a la familia -provocó manifestaciones en la calle y Zapatero pasaba por un bolchevique por esta ley- y al día de hoy  se ha aceptado con total normalidad.  


El centro puede moverse como un péndulo.



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