viernes, 20 de noviembre de 2015

Geopolítica del caos en oriente próximo



Fuente: BBC
Tras los brutales atentados en París, mucho se está diciendo y analizando sobre los Yihadistas: quiénes son, qué ideología profesan, pero, sobre todo, la pregunta que circula en el aire es ¿qué está pasando en Siria?

Que el islamismo radical es una ideología fanática muy peligrosa no hace falta decirlo aquí, se sabe. La cantidad de europeos occidentales que se están alistando en las filas del ISIS está creciendo de forma preocupante. ¿Qué mueve a estas personas? ¿Es un odio repentino y fanático? ¿Se han hecho bien las cosas en relación con la integración? Las respuestas serán amplias. Sin embargo, hoy me gustaría analizar la situación de Oriente Próximo, sobre todo de Siria, más en profundidad, porque es posible que muchas respuestas sobre la creación y configuración del Daesh estén ahí.

Una vez terminada la guerra de Irak, el desmantelamiento del estado gobernado con mano de hierro por Sadam Hussein dio paso a una profunda  inestabilidad y a la generación de un conflicto bélico de dimensiones lamentables. La eterna revancha entre chiís y suníes se vio teñida de sangre y los países dela zona empezaron a ponerse muy nerviosos por lo que podía ser una nueva reconfiguración de Oriente Próximo ( por cierto, en 2003 el número de matrimonios mixtos entre suníes y chiíes en Irak era más que considerable). Entre estos países está Arabia Saudí. El periodista Íñigo Sáez de Ugarte nos dice que la guerra de Irak “fue uno de los grandes errores históricos de siempre, a la altura de la invasión soviética de Afganistán o la decisión de Hitler de lanzarse sobre la URSS. Reforzó a Irán al llevar a sus aliados al poder en Bagdad y alentó una paranoia creciente en los regímenes suníes sobre el creciente poder de los chiíes. La campaña de bombardeos saudíes en Yemen debe mucho, casi todo, a esa confrontación que se repite con distintas formas en varios puntos de Oriente Medio y ha creado suficientes monstruos como para que nos atormenten durante años. Siempre estamos a tiempo de crear más”
Que EEUU desmantelara al ejército iraquí y entrenara a milicias muy violentas solo acrecentó el problema. Como opina la periodista OlgaRodríguez, “en 2014 el 'Estado Islámico' se hizo fuerte en Siria e Irak. Miles de hombres del ISIS, armados y protegidos con humvees y tanques, tomaron varias ciudades iraquíes sin apenas resistencia.”
¿Qué resistencia iban a tener si no había milicias, ni ejército, ni estado y la población estaba diezmada por la guerra, sobre todo con el estallido del conflicto también en Siria? Continúa la periodista de eldiario.es, “grupos suníes de diversa procedencia, solo unidos por un enemigo común, terminaron integrando las filas del Daesh. Tomaron varias ciudades iraquíes y llegaron  muy cerca de Bagdad. Apenas encontraron resistencia por parte del ejército iraquí, marcado por la corrupción”.
En 2014, se proclamó el estado islámico de Irak y Siria (ISIS, en sus siglas en inglés). La bestia ya andaba en todo su apogeo.
Pero, ¿cómo han visto el resto de estados de la región al Daesh? Sigo citando el artículo de Olga: “el Daesh ha sido visto por algunos actores regionales -Israel, Turquía, Arabia Saudí, etc.- como un arma potencial contra Irán. Ha mantenido débil al régimen chií de Irak y ha tenido ocupados a grupos enemigos de Israel, como Hezbolá, que lucha en Siria contra diversos grupos de la oposición, entre ellos el Daesh.”  Esto sin hablar de Turquía, que ha considerado que el Daesh servía tanto para reducir la fuerza chií como para combatir a los kurdos.

Arabia Saudí, eterno aliado de EEUU, permite la financiación del Daesh, mientras Rusia apoya el régimen de Al- Asad en Siria. El rompecabezas de Oriente Próximo se va ampliando, pero la finalidad es la misma: luchas sectarias y geoestratégicas por controlar la región, una de las más ricas en petróleo del mundo. La memoria histórica de todo lo que ha pasado desde el final de la primera guerra mundial -la guerra de Afganistán contra los soviéticos, las guerras del Golfo…- sigue muy viva en la región.

Tras los atentados en París
Hollande tiene claro que hay que ir a la guerra. Estoy de acuerdo con la intervención selectiva para parar a ISIS, pero me pregunto: después del 11S y la invasión de Afganistán e Irak, ¿estamos mejor o peor? Yo diría que peor. La complejidad del problema es tal que no podemos guiarnos por el vocerío y el matonismo de barra de bar. Es necesario ser muy calculadores para poder combatir el terrorismo yihadista desde todos los frentes, no solo el militar.
Si el Daesh sabía que un atentado en Francia supondría una respuesta armada, ¿es lo que esperaba? ¿Buscan los terroristas bipolarizar a la población, incrementar la islamofobia y llevar a las potencias occidentales a su terreno como un día le pasó a la URSS?
Continuará.

Bibliografía de consulta

Cómo acabar con Isis

Quién pelea contra quien en la Guerra de Siria


Las claves del 13N: ¿un cambio en la estrategia Yihadista?


 Paris nos desnuda


El rompecabezas Sirio



Cómo surge el ISIS, cómo se financia, quiénes hacen la vista gorda (1)


No, no es una guerra (y no necesitamos un George Bush francés)


Atentados de París: cambio de tendencia






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