viernes, 31 de julio de 2015

Temporalidad en el empleo


España ostenta otro récord además del paro, el de la temporalidad en el empleo juvenil. Con una tasa del 69,1% en 2014, nuestro país es el tercero de Europa en temporalidad.
La media de la UE-28 está en el 43,4%, por lo que os podéis imaginar lo lejos que estamos de converger incluso en esto. Los contratos temporales, becarios, prácticas de empresa… en fin, tantas modalidades que buscan permitir a los jóvenes adquirir experiencia se han convertido en un fin en sí mismos, no en una herramienta para permitirles una posterior estabilidad –que cada vez menos gente tiene independientemente de la edad-.

Los países con más temporalidad son Eslovenia (72,7%) y Polonia (71,2%). Por el contrario, los que menos tienen son Dinamarca (21,3%) y el Reino Unido (15,2%). Es curioso, porque estos últimos países se caracterizan por tener mercados laborales bastante flexibles. También me han sorprendido los últimos puestos, ostentados por “Lituania, Letonia y Rumanía con cifras por debajo del 10%”.
Hay que estudiarlos y coger nota, porque parece que España tiene un problema estructural de libro. Con cifras de paro juvenil superiores al 50% y una temporalidad por las nubes, el problema es gigantesco y no veo mucho atisbo de que la situación pueda cambiar.
¿A qué se deben estas cifras? Es obvio que a nuestro modelo productivo. No me entra en la cabeza que sea por culpa de otras variables, que también tendrán su influencia, no digo que no, pero no creo que sean tan sustanciales. Por ejemplo: si unos chiringuitos contratan a 100 jóvenes durante tres meses y, al acabar la temporada, rescinden los contratos, nadie me va a convencer de que si existiera contrato único, despido gratis o lo que sea, de golpe y porrazo estas empresas iban a hacer fijos a todo el mundo. A crear nuevas empresas con más estabilidad todo el año. No tiene mucha lógica.
La temporalidad en el empleo está supeditada a actividades de bajo valor añadido, circunscritas a determinadas temporadas del año y poco más. El turismo, por ejemplo, no suele ser un ámbito en el que se vaya creando empleo todo el año. El sol y la playa tienen unas muy marcadas limitaciones.
Como podemos leer en otro artículo, “según el análisis realizado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), los más de 400.000 nuevos empleos que se han generado en el segundo trimestre son, mayoritariamente, temporales, juveniles yen el sector turismo”.
Y me pregunto: ¿qué pasará cuando acabe la temporada?





TASA DE TEMPORALIDAD ENTRE LOS ASALARIADOS JÓVENES (*)
(En %)
Países
2014
2013
Países
2014
2013
Eslovenia
72,7
73,6
Irlanda
33,9
33,1
Polonia
71,2
68,6
Rep. Checa
32,3
-
ESPAÑA
69,1
64,7
Chipre
31,1
26,1
Portugal
63,0
61,5
Grecia
29,4
26,4
Francia
57,3
58,5
Eslovaquia
28,2
21,3
Croacia
57,2
46,6
Hungría
25,1
24,7
Suecia
56,2
55,8
Dinamarca
21,3
20,9
Italia
56,0
52,7
Malta
19,0
19,8
Países Bajos
55,5
53,1
Reino Unido
15,2
14,7
Alemania
53,4
52,9
Bulgaria
14,5
13,2
Luxemburgo
45,4
30,9
Estonia
11,2
12,3
UE-28
43,4
42,6
Lituania
8,5
8,0
Finlandia
42,5
43,0
Letonia
8,4
10,0
Austria
35,1
34,8
Rumanía
7,0
6,1
Bélgica
34,2
32,8



(*) Con edades entre 15 y 24 años.

martes, 28 de julio de 2015

Salarios y productividad




Según las últimas noticias, “la productividad laboral anual media subió más del doble que los salarios del sector servicios, un 2% entre 2008 y 2014.” Para aquellas personas que hablaban de ligar salarios a productividad ahora sería un buen momento para reabrir el debate.

El crecimiento del Producto Interior Bruto español no tiene por qué tener mucha relación no sólo con la creación de empleo, sino con la generación de puestos de trabajo de calidad. Nuestro país  ha vivido una devaluación salarial, y eso nos hace ver situaciones en las que el empleo, en diversas ocasiones, no es sinónimo se inserción social.

Seguimos leyendo: “España sería el segundo país que experimentaría un mayor aumento del PIB, del 3,6%, si se aplicara de forma ambiciosa la directiva de servicios europea, por detrás de Chipe, cuyo PIB subiría un 4,2% y por delante de Luxemburgo, que subiría un 3%, muy por delante en todo caso de la media del 2,5%”. La buena noticia sobre el crecimiento económico debería de traducirse en un incremento de los salarios, con la idea de poder repartir mejor la riqueza y asegurarnos de que el crecimiento del consumo seguirá siendo paulatino y llevadero.

A priori, no me parece mal ligar salarios a productividad, siempre que se haga tanto en las vacas flacas como en las gordas. No es lógico apretarse  el cinturón cuando hay crisis y no pillar nada cuando la cosa mejora. Si bien es cierto que el dinero no lo es todo de cara a motivar a un empleado, tener un salario mísero tampoco ayuda a involucrarse en la política de la empresa con toda la energía posible.
A pesar de las buenas estadísticas macroeconómicas, me parece que todavía queda por extenderse de forma generalizada la mejora económica a la sociedad en su conjunto. Por otro lado, no hay que soslayar el hecho de que la productividad suba precisamente en el sector servicios, puesto que, según los datos, es el  “mayor sector en las economías de la eurozona. En 2014, generaron el 51% del Producto Interior Bruto de la eurozona y el 45% del empleo”. O sea, que no deja de ser, sin lugar a dudas, el sector más importante de nuestras economías.

No quiero terminar este artículo sin traer a colación uninforme de la OIT sobre la creciente brecha entre salarios y productividad enlas economías desarrolladas. Es interesante, porque este fenómeno se está convirtiendo en una norma global. La tecnología nos permite ser cada vez más productivos, aunque no cobremos más:

Trends in growth in average wages and labour productivity in developed economies (index), 1999–2013                   


                               
             
Fuente: OIT
Se trata de una auténtica brecha, que, si unimos a la desigualdad, nos plantea un panorama social  bastante fracturado.

El debate sigue abierto y me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Deben ligarse los sueldos a la productividad? ¿Cómo calculamos dicha productividad para ser lo más objetivos y justos posibles? ¿Son las bonificaciones económicas lo más importante de un puesto o podemos barajar otras opciones?