domingo, 26 de marzo de 2017

Solicitud de asilo o refugio en España: normativa y conceptos.

Dado el interés suscitado por el tema de los refugiados, que no soluciones eficientes por parte de las instituciones políticas, he decidido traer a este blog información sobre la solicitud de asilo y refugio en España. El texto está extraído de la web “Tu abogado defensor”. Al final del todo, he incorporado enlaces de interés. 

Solicitud de Asilo y Refugio en España
El extranjero que desee obtener el asilo o refugio en España, o incluso la protección internacional, por conflicto bélico o cualquier otro conflicto en su país, presentará su solicitud ante cualquiera de las siguientes dependencias:
La condición de Asilado y Refugiado en España
La condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a causa de dichos temores, no quiere regresar a él.
El amparo concedido con la protección internacional (término que engloba tanto el derecho de asilo como la protección subsidiaria) consiste en la no devolución ni expulsión de las personas a quienes se les haya reconocido, así como en la adopción de las medidas contempladas en la normativa española, la de la Unión Europea y en los Convenios internacionales ratificados por España mientras subsistan las circunstancias en virtud de las cuales se les concede el derecho de asilo o de protección subsidiaria.
Reconocimiento del derecho de Asilo
Los actos en que se basen los fundados temores a ser objeto de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u orientación sexual, deberán:
Ser suficientemente graves por su naturaleza o carácter reiterado como para constituir una violación grave de los derechos fundamentales amparados en el apartado segundo del artículo 15 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, o bien
Ser una acumulación lo suficientemente grave de varias medidas, incluidas las violaciones de derechos humanos, como para afectar a una persona de manera similar a lo anterior mencionado.
Los actos de persecución podrán revestir, entre otras, las siguientes formas:
  • Actos de violencia física o psíquica, incluidos los actos de violencia sexual;
  • Medidas legislativas, administrativas, policiales o judiciales que sean discriminatorias en sí mismas o que se apliquen de manera discriminatoria;
  • Procesamientos o penas que sean desproporcionados o discriminatorios;
  • Denegación de tutela judicial de la que se deriven penas desproporcionadas o discriminatorias;
  • Procesamientos o penas por la negativa a prestar servicio militar en un conflicto en el que el cumplimiento de dicho servicio conllevaría delitos o actos comprendidos en las cláusulas de exclusión establecidas en el apartado segundo del artículo 8 de la Ley 12/2009, de 30 de octubre;
  • Actos de naturaleza sexual que afecten a adultos o a niños.
Para valorar los motivos de persecución se tendrán en cuenta los siguientes elementos:
  • El concepto de raza (color, origen o pertenencia a un determinado grupo étnico).
  • El concepto de religión (creencias teístas, no teístas y ateas, la participación o la abstención en cultos -individualmente o en comunidad-, actos o expresiones que comporten una opinión de carácter religioso, o formas de conducta personal o comunitaria basadas en cualquier creencia religiosa u ordenadas por ésta).
  • El concepto de nacionalidad (pertenencia a un grupo determinado por su identidad cultural, étnica o lingüística, sus orígenes geográficos o políticos comunes o su relación con la población de otro Estado).
  • El concepto de opiniones políticas (profesión de opiniones, ideas o creencias sobre un asunto relacionado con los agentes potenciales de persecución y con sus políticas o métodos, independientemente de que el solicitante haya o no obrado de acuerdo con tales opiniones, ideas o creencias).
  • Se considerará que un grupo constituye un grupo social determinado, si, en particular:
    • Las personas integrantes de dicho grupo comparten una característica innata o unos antecedentes comunes que no pueden cambiarse, o bien comparten una característica o creencia que resulta tan fundamental para su identidad o conciencia que no se les puede exigir que renuncien a ella.
    • Dicho grupo posee una identidad diferenciada en el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo rodea o por el agente o agentes perseguidores.
La Concesión del Derecho a la Protección Subsidiaria del Asilo y Refugio  constituyen daños graves:
  • La condena a pena de muerte o el riesgo de su ejecución material;
  • La tortura y los tratos inhumanos o degradantes en el país de origen del solicitante;
  • Las amenazas graves contra la vida o la integridad de los civiles motivadas por una violencia indiscriminada en situaciones de conflicto internacional o interno.
Reconocimiento del derecho de Asilo y Refugio 
Los fundados temores de ser perseguido o el riesgo real de sufrir daños graves pueden asimismo basarse en acontecimientos sucedidos o actividades en que haya participado la persona solicitante, de forma expresamente no intencionada, con posterioridad al abandono del país de origen o, en el caso de apátridas, el de residencia habitual, en especial si se demuestra que dichos acontecimientos o actividades constituyen la expresión de convicciones u orientaciones mantenidas en el país de origen o de residencia habitual.

Los solicitantes de asilo que se encuentren en territorio nacional serán informados por la autoridad a la que se dirijan de la necesidad de aportar las pruebas o indicios en que base su solicitud, así como de los derechos que le corresponden de conformidad con la Ley 5/1984, reguladora del derecho de asilo y de la condición de refugiado, en particular del derecho a intérprete y a la asistencia letrada.
Asimismo, la autoridad ante quién se hubiese presentado la solicitud facilitará al solicitante atención médica cuando fuese preciso y le orientará acerca de los servicios sociales existentes para la cobertura de sus necesidades humanas inmediatas.

Plazo de presentación de solicitudes de Asilo y Refugio 
La solicitud de asilo en el interior del territorio español habrá de presentarse en el plazo de un mes a contar desde la entrada en el mismo, salvo en los supuestos en que el extranjero disfrute de un período de estancia legal superior al citado, en cuyo caso podrá presentarse antes de la expiración del mismo.
Cuando las circunstancias que justifiquen una solicitud de asilo se deban a una causa sobrevenida en el país de origen se computará el plazo de un mes a partir del momento en que hayan acontecido los hechos que justifiquen su temor de persecución.

Forma de presentación de las solicitudes de Asilo y Refugio 
Los extranjeros que pretendan solicitar asilo encontrándose ya en territorio español deberán presentar su solicitud mediante una comparecencia personal ante la dependencia que corresponda, que son las siguientes:
  • Oficina de Asilo y Refugio.
  • Puestos fronterizos de entrada al territorio español.
  • Centros de internamientos de extranjeros.
  • Oficinas de Extranjeros.
  • Comisarías Provinciales de Policía o Comisarías de distrito que se señalen mediante Orden del Ministerio del Interior.
  • Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares españolas en el extranjero.
En los casos de imposibilidad física o legal del interesado, podrá presentar su solicitud a través de representante acreditado por cualquier medio válido en derecho que deje constancia fidedigna.
La solicitud se formalizará mediante la cumplimentación y firma del correspondiente formulario por el solicitante, que deberá exponer de forma detallada los hechos, datos o alegaciones en que fundamente su pretensión.
Junto con su solicitud deberá aportar:
  • Fotocopia de su pasaporte o título de viaje, del que hará entrega si su solicitud es admitida a trámite.
  • Cuantos documentos de identidad personal o de otra índole estime pertinentes en apoyo de la misma.
Si el solicitante no aportase ningún tipo de documentación personal deberá justificar la causa de dicha omisión.
Los solicitantes de asilo que se encuentren en territorio nacional tendrán derecho a intérprete y asistencia letrada para la formalización de su solicitud y durante todo el procedimiento.
El solicitante designará, en su caso, las personas que dependen de él o formen su núcleo familiar, indicando si solicita para ellas asilo por extensión.
Cuando dichas personas se encuentren en territorio español, deberán comparecer personalmente junto con el solicitante, aportando su documentación personal si solicitan la extensión del asilo. Si no se solicita la extensión familiar del asilo, se anotarán los nombres y datos documentales de las personas que el solicitante declare como dependientes.

Derechos y obligaciones del solicitante de Asilo y Refugio 
DERECHOS
  • A ser documentado como solicitante de protección internacional.
  • A asistencia jurídica gratuita e intérprete.
  • A que se comunique su solicitud al ACNUR.
  • A la suspensión de cualquier proceso de devolución, expulsión o extradición que pudiera afectarle.
  • A conocer el contenido del expediente en cualquier momento.
  • A la atención sanitaria en las condiciones expuestas.
  • A recibir prestaciones sociales específicas.
OBLIGACIONES de los solicitantes de protección internacional:
  • Cooperar con las autoridades españolas en el procedimiento.
  • Presentar, lo antes posible, todos aquellos elementos que, junto a su propia declaración, contribuyan a fundamentar su solicitud. Entre otros, podrán presentar la documentación de que dispongan sobre su edad, pasado –incluido el de parientes relacionados–, identidad, nacionalidad o nacionalidades, lugares de anterior residencia, solicitudes de protección internacional previas, itinerarios de viaje, documentos de viaje y motivos por los que solicita la protección.
  • Proporcionar sus impresiones dactilares, permitir ser fotografiados y, en su caso, consentir que sean grabadas sus declaraciones, siempre que hayan sido previamente informados sobre este último extremo.
  • Informar sobre su domicilio en España y cualquier cambio que se produzca en él.
  • Informar, asimismo, a la autoridad competente o comparecer ante ella, cuando así se les requiera con relación a cualquier circunstancia de su solicitud.
Acreditar su identidad y proporcionar un relato verosímil de la persecución sufrida, mediante la prueba pertinente o indicios suficientes de las circunstancias que justificarían el otorgamiento de asilo.
También deberá indicar un domicilio e informar a la autoridad competente, a la mayor brevedad, sobre cualquier cambio que en el mismo se produzca, así como el de quienes, en su caso, formen el núcleo familiar.
La presentación de la solicitud deberá efectuarse mediante comparecencia personal de los interesados, o en caso de imposibilidad física o legal, mediante persona que lo represente. En este último caso, el solicitante deberá ratificar la petición una vez desaparezca el impedimento.
La solicitud se formalizará mediante entrevista personal que se realizará siempre individualmente. De forma excepcional, podrá requerirse la presencia de otros miembros de la familia de los solicitantes, si ello se considerase imprescindible para la adecuada formalización de la solicitud.
En la cumplimentación y firma del correspondiente formulario, el solicitante deberá exponer de forma detallada los hechos, datos o alegaciones en que fundamente su pretensión.
Junto con su solicitud deberá aportar:
  • Fotocopia de su pasaporte o título de viaje, del que hará entrega si su solicitud es admitida a trámite.
  • Cuantos documentos de identidad personal o de otra índole estime pertinentes en apoyo de la misma.

martes, 21 de marzo de 2017

Perfiles demandados en el mercado laboral: la tecnología lidera el ránking


Se presentó no hace mucho el Estudio de Posiciones y Competencias más Demandadas en la Empresa,EPyCE 2016. Según este informe, los “puestos relacionados con la tecnología lideran la familia profesional más demandada”. Para ser más precisos, se destaca que las “cuatro familias profesionales” más demandadas son la comercial, tecnológica, ingeniería y marketing.

No es que estemos viviendo una transformación digital, es que ya estamos sumergidos en ella desde hace tiempo. Estamos adaptándonos a escenarios cambiantes reinados por dispositivos tecnológicos que simplifican nuestra vida a la vez que plantean horizontes sociales cada vez más complejos. Es una paradoja, pero es la realidad.

Según podemos leere en la prensa, que se hizo eco de la presentación del informe, “la posición más demandada en este momento es especialista en punto de venta, seguido de puestos de tecnología, ingeniería y marketing. Además, destaca que todas las posiciones tienen cada vez más relación con el área digital, pues las previsiones indican que los especialistas en Big data, ingenieros informáticos y responsables de estrategia digital serán los más solicitados en los próximos años. De hecho, la demanda de profesionales de Big Data ha pasado del puesto 15 en el estudio anterior, a encontrarse entre los primeros en la actualidad.”

La transversalidad de la tecnología es  total y atraviesa todo el mercado de trabajo. Las profesiones dependerán cada vez más de las TIC para su desarrollo. El Big data, ese conglomerado de datos cuya inmensidad se nos escapa, es un mar lleno de posibilidades para encontrar oportunidades laborales. Todo el rastro que dejamos en Internet supone información muy útil para las empresas, y es normal que estén como locas intentando adentrarse en ella. Si la tecnología reina en nuestras vidas, ¿no será necesario dominarla, en la medida de lo posible, para buscar retos profesionales?

Si sabemos qué perfiles tienen más éxito, es hora de conocer cuáles son las competencias profesionales más importantes. En los perfiles junior el informe subraya que se tienen en cuenta el “compromiso “, la capacidad de trabajar en equipo y la capacidad de adaptación. En cuanto a los senior, la visión estratégica es esencial, así como la capacidad para gestionar proyectos,  la orientación al cliente, etc.


A modo de conclusión, como siempre hago cuando público alguna información sobre perfiles más demandados, me pregunto por qué las ciencias sociales y las humanidades están relegadas a no existir. En un mundo en constante cambio, es necesaria la presencia de gente que sepa tener una capacidad analítica y una visión global de todo lo que nos acontece. 

martes, 14 de marzo de 2017

Mi nuevo artículo en JobsHunters.

¿Por qué seguimos haciendo lo mismo que todo el mundo cuando buscamos trabajo? Me pregunto en mi nuevo artículo en la revista especializada JobsHunters. Con las múltiples estrategias que podemos implementar gracias a Internet, parece que nos abocamos inexorablemente a hacer más de lo mismo. 

domingo, 12 de marzo de 2017

Redes sociales y mercado de trabajo: nuevos datos



Se ha publicado el informe 2016 sobre redes sociales y mercado de trabajo elaborado por Infoempleo y Adecco. Los resultados no arrojan grandes diferencias con respecto a anteriores estudios, pero sí pueden ayudarnos a fortalecer una hipótesis que muchos venimos defendiendo desde hace años: hay que trazar una buena estrategia para que Internet nos sea útil a la hora de encontrar oportunidades profesionales.  Analicemos los principales resultados del informe:
¿Para qué se usan las redes sociales?
  • El 66% de los encuestados usa las redes sociales para comunicarse con amigos y familiares; un 57%, para estar al día en cuestiones de actualidad; un 45%, para buscar contenido interesante relacionado con el entretenimiento y un 40%, para cuestiones de tipo profesional.

Como podéis observar, las redes sociales siguen siendo un vehículo de comunicación entre grupos primarios: amigos, familiares, etc.  Esto es muy importante de cara a separar bien nuestra vida personal de la profesional.
Buscar trabajo a través de las redes sociales
  • Un 48% de los encuestados considera que las empresas sí utilizan las RRSS para reclutar talento. Un 36%, no lo considera así y un 16% no lo sabe.
  • Un 78% ha utilizado las RRSS para buscar empleo. Se trata de una cifra interesante, aunque un punto porcentual inferior a la de 2015.
  • La red social idónea a la hora de buscar empleo es, para el 71% de los encuestados, LinkedIn. También baja un punto con respecto al 2015. Facebook es importante para buscar trabajo para el 51%, un 5% menos que en 2015. Twitter también desciende de forma notoria: un 33% la considera la más idónea, un 5% menos que en el año anterior.
  • Otro resultado interesante es que el 63% de los entrevistados son conscientes de que pueden ser evaluados por lo que publican en sus RRSS.
  • Un 77% ha enviado su CV a una oferta a través de las RRSS y un 47% ha sido contactado por alguna empresa a través de las redes.



Reclutar talento a través de las Redes Sociales
  • Según el estudio, el 84% de las empresas utiliza habitual u ocasionalmente las redes sociales para reclutar talento.
  • El 86% de los profesionales de RRHH consulta los perfiles de los candidatos en redes sociales y un 33% ha rechazado a algún candidato por su actividad en estas.
  • Para los profesionales de RRHH, las redes sociales mejor valoradas son: LinkedIn (67%), Facebook (33%) y foros especializados (32%). Las razones más extendidas para rechazar a un candidato por su comportamiento en las RRSS son: apología de cualquier tipo de violencia o discriminación, publicación de contenido que promueva el consumo de drogas o alcohol y contrastar datos que contradigan el Currículum del candidato (o sea, demostrar que se ha mentido).


Conclusiones
A modo de conclusión, hemos de afirmar que, para los buscadores de empleo, las RRSS han tocado techo (incluso empieza a menguar la sensación de que son útiles para buscar trabajo). No obstante, para los profesionales de RRHH sí son herramientas importantes. Esto demuestra la diferencia entre lo que hacen las empresas y la precepción de utilidad o no del buscador de empleo en las redes sociales.
Una segunda conclusión es que la estrategia de estar por estar en las redes no es útil. Esto lo llevamos repitiendo bastante tiempo. Es normal cansarse de estar todo el día mirando LinkedIn (si se tiene). Es como ir a un bar, no interactuar con nadie, esconderse detrás de un biombo y esperar a que alguien hable de que busca un trabajador para que pueda enviarle el currículum como pueda. Hay que activarse y quizás sea hora de pensarse muchas cosas antes de tirarnos a la piscina.



martes, 28 de febrero de 2017

Facebook ya permite publicar ofertas de empleo. ¿Qué pasa con LinkedIn?


Parece que Facebook pretende ser algo más que esa red social donde la gente cuelga lo primero que se le ocurre y acumula amigos sin saber quiénes son (sí, estoy generalizando). Desde una página de empresa ya se pueden publicar ofertas de empleo, por lo menos, en EEUU y Canadá, pero no me extraña que llegue aquí más pronto que tarde. Es mejor estar prevenidos, porque es posible que intentemos optimizar esta opción sin saber todavía gestionar bien nuestro Facebook para realizar un buen uso profesional de esta red.

No soy muy partidario de utilizar Facebook desde el punto de vista profesional, pero sí me parece una potente herramienta para estar informado y seguirles el rastro a aquellas empresas y perfiles que más nos pueden interesar (tal y como expliqué en un artículo publicado hace tiempo). Si todo el mundo tiene Facebook, su atractivo es precisamente ser un buen nicho de información que puede sernos útil. Si buscas trabajo y/o eres un profesional que quiere estar informado, ya estás tardando en crear listas de amigos y de intereses -si es que no lo has hecho- y llenarlas de buenos recursos. Esta es la mejor estrategia, alejada de publicar información a tontas y a locas o acribillar a mensajes a todo profesional que se te aparezca (esto último se hace mucho en LinkedIn también).

Integrando la opción de ofertas de empleo, Facebook crece y se diversifica, cubriendo poco a  poco a poco ámbitos más serios y profesionales aparte del ocio. Aun así, sigue siendo muy inferior a LinkedIn, que sí es una red preparada para construir contactos profesionales y con un potencial muchísimo mayor para el desarrollo profesional. Hablo de contactos, claro. Una empresa que invierta en publicidad en Facebook tendrá un mayor alcance que si se queda solo en LinkedIn. Pero, ¿por qué no integrar una estrategia que aborde varias redes sociales? Es la mejor forma de optimizar recursos.

Enviar un currículum vía Facebook puede ser interesante, pero trabajar una red de contactos lo es aún más. Si nos basamos en calidad y cantidad, lo importante siempre es la calidad. No obstante, LinkedIn ha implementadoúltimamente unos cambios que no me han convencido nada. No sé lo que se ha pretendido, pero me gustaba más antes. Y tú, ¿qué opinas?, ¿te parece buena idea la nueva estrategia de Facebook? ¿Te han gustado los últimos cambios de LinkedIn?



martes, 21 de febrero de 2017

Mundo laboral y tecnología


Realmente, el problema de los mercados laborales en las sociedades tecnológicamente avanzadas no es la sustitución de personas por máquinas. La creación de riqueza puede continuar, y se pueden abrir nuevos escenarios en los que podamos trabajar menos horas e, incluso, desprendernos de trabajos duros y aburridos. El problema tiene más que ver con el reparto de la tarta, la inclusión de colectivos en riesgo y la movilidad descendente de unas clases medias que ya no son lo que eran. El reparto de los recursos en un mundo cada vez más hiperpoblado siempre ha sido una preocupación. Ahora, cada vez más.

La polarización, la desigualdad, la concentración de riqueza en pocas manos es lo que, al final, provoca tensiones sociales difíciles de gestionar. Podemos seguir creyendo en cuento de hadas de que todo se solucionará solo, pero la historia nos ha mostrado en Europa que el estado del bienestar frenó posibles guerras y disturbios violentos.

Aceptemos que ya estamos siendo sustituidos por las máquinas. La inteligencia artificial evoluciona a un ritmo frenético y el trabajo será cada vez más un bien escaso. Es imposible volver atrás. Cuando puedes utilizar un procesador de textos, sólo un romántico excéntrico volvería a la máquina de escribir para trabajar. Por lo tanto, si la revolución es imparable, ¿Qué nos depara el futuro?
Existen distintos movimientos políticos que  abogan por un cambio sustancial del modelo existente. Trump, por ejemplo, ha vendido un proyecto político basado  en volver a los años 50 del siglo XX. “Make america great again”. Pero, ¿Es posible desandar lo andado?

La tecnología abarata costes. Pero no sólo porque sustituya trabajo humano. Lo planteaba muy bien Dans en uno de sus artículos:

“El smartphone que llevamos en el bolsillo ha hecho que una gran mayoría de la sociedad haya dejado de adquirir cámaras de fotos y de vídeo, agendas, relojes, ordenadores, aparatos de GPS, reproductores de música e infinidad de cosas más que antes costaban en conjunto varios miles de euros, pero un par de años después de su adquisición, el valor de ese mismo smartphone se ha depreciado hasta el límite. Una tendencia deflacionaria absolutamente imparable, generada por el avance tecnológico, que no puede ser detenida, y cuyos efectos nadie tiene experiencia gestionando.”

Si no podemos volver a la época pre Internet, sólo nos queda gestionar los avances tecnológicos para que podamos incluir a todo tipo de colectivos sin que nadie se queda en la cuneta.


sábado, 11 de febrero de 2017

Noticias falsas y abusos en la red


La impunidad con la que muchos usuarios difaman en Internet siempre ha preocupado. No obstante, el hecho de que las noticias falsas sean capaces de quitar y poner gobiernos parece preocupar todavía más. Es el poder de la viralidad incontrolada en Internet: cuando la bola de nieve se hace demasiado grande, nadie sabe quién puede pararla.

Enrique Dans se hacía eco en uno de sus artículos del hecho de que, según un estudio de la Universidad de Stanford, la gran mayoría de los estudiantes universitarios no sabe discernir cuándo una noticia es falsa, patrocinada o verdadera. Esto supone que puedes ser un nativo digital a la hora de manejar un smartphone, pero un total analfabeto a la hora de analizar críticamente lo que te están echando a la cara. Es como abrir la boca y que te metan un embudo para luego llenarte la garganta de información tóxica. Cuando te das cuenta, estás empachado.

Como bien dice Dans, dejar la educación sobre la red en manos de la propia red, muy en la estrategia de Homer Simpson, no hace sino empeorar la situación. No, los chavales no son nativos digitales, y los padres se tienen que preocupar de lo que hacen sus hijos con la tecnología. No pueden plantarles un móvil de pequeños para que se callen y luego pretender que te haga caso y que deje de enviar whatsapps.

Por otro lado, como comentaba al principio, las noticias falsas en la red suponen un problema político: puede hacer que la gente vote en función de una quimera y que  luego vengan las lamentaciones. Es curioso cómo las redes sociales auparon al primer presidente negro de la historia de EEUU, Barack Obama, pero también han servido para difundir un mensaje muy discutible que ha favorecido a Trump. Internet es así: un espacio que canaliza la información que vamos depositando y que, si no sabemos gestionar y filtrar, plantea muchos retos. No olvidemos que es más fácil trasmitir odio en la red que mensajes de solidaridad.

Se nos presenta un problema de convivencia. Que se pueda insultar y difundir odio en la red impunemente ha terminado por llevar a Twittera la situación de tener que implementar –o, por lo menos, lo está planificando- medidas contra el acoso. Ya era hora.  No se debe tolerar que, bajo el paraguas de la libertad de expresión, se despelleje a la gente por el mero hecho de ser diferente, algo famoso, extranjero o que tenga un pensamiento distinto al nuestro.  
La culpa no es de las redes sociales. La culpa es de unos determinados valores que se impregnan en la mente de cada uno y que, junto con la frustración, le lleva a vomitar todo lo que se le pasa por la cabeza a través de un tweet.