viernes, 15 de junio de 2018

Formación y paro juvenil


fuente:20 minutos


“El sistema educativo español tendrá que crear 150.000 nuevas plazas de Formación Profesional en una primera fase para acabar con una tasa del 37% de paro entre los menores de 25 años, lo que hace que España sea el segundo país de la Unión Europea con más desempleo entre los jóvenes, solo después de Grecia.”

La verdad es que los datos de desempleo juvenil pueden parecer, a priori, escandalosos. Y lo son. Pero no es menos cierto que la necesidad de formación  es un reto que tenemos  todas las generaciones. El mundo tecnológico en el que vivimos imprime cambios a velocidades de vértigo y la formación continua y permanente es obligatoria para poder capear el temporal.  No se entiende que nadie que esté desempleado no se esté formando, de la misma forma que cada vez tenemos que, incluso los  que estamos ocupados, dedicar cada vez más tiempo libre a ponernos al día en nuevos conocimientos. Lo que hay es un progreso del conocimiento y por lo tanto un crecimiento de la complejidad. Quien prometa repartir premios sin esfuerzos nos está timando. Otra cosa es dar las máximas facilidades para que nadie se quede en la cuneta: más formación a precios accesibles, facilitar la contratación y la inserción profesional de los colectivos en riesgo de exclusión,  fomentar que todas las personas puedan mejorar sus competencias digitales, etc.

¿Por qué no se crean más plazas de formación profesional? Seguramente por falta de iniciativa política en implementar unas políticas expansivas en el gasto de la educación pública. Pero, además, tenemos problemas culturales, como muchas veces he repetido. Se considera que quien no quiere estudiar se pone a trabajar incluso sin tener la ESO. Y esto es muy peligroso, porque los trabajos poco cualificados son los más castigados por la precariedad y los primeros que están siendo sustituidos por la automatización y la digitalización.

Sigamos leyendo:
“Actualmente, sólo existen 33 plazas de formación profesional por cada 100 estudiantes, una cifra muy inferior a las 60 que ofertan el resto de países del entorno. En un contexto en el que el nivel máximo de estudios alcanzado determina el dato de paro, hasta un 26% de los españoles entre 25 y 34 años con la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) acabada está en paro, 15 puntos más que aquellos con una carrera universitaria o un grado superior.”
Quizás el nuevo ministerio, que se llama de Educación y formación profesional tenga en mente, al incorporar la FP a su título, implementar medidas que consigan minimizar el problema anteriormente descrito. No lo sabremos, pero ya tiene otra asignatura pendiente.



jueves, 7 de junio de 2018

Nuevo gobierno de Pedro Sánchez: el medio es el mensaje


Fuente: 20 minutos. 
En pasados artículos os hablé, de forma somera, de algunas de las ideas de Marshall McLuhan El autor canadiense no sólo hablaba de que vivíamos en una Aldea Global como consecuencia de la evolución de los medios de comunicación, sino que sentenció algo más que interesante: el medio es el mensaje.

Para McLuhan, los medios de comunicación son extensiones del ser humano: la televisión, del ojo; el teléfono, del oído; etc. Dichos medios generan contenidos, pero dichos contenidos se modifican, o sea, que cambian la forma en la que son emitidos y metabolizados por la gente dependiendo del medio en el que se crean. No es lo mismo informarse por la televisión -imagen- que leyendo el periódico -palabra escrita- o escuchando la radio. Los medios como la televisión generan un impacto superior al contenido ofrecido, transformando, por tanto, la sociedad. Toda tecnología comunicativa latera la forma de relacionarnos, no digamos Internet. Pero eso sería material para otro artículo.

Yendo al grano, Pedro Sánchez, el cual debe de estar bastante “bien asesorado”, configura un gobierno en untiempo récord que se convierte en un fenómeno mediático. Nos manda un mensaje. También le favorece haber ganado unas primarias y no debe nada a ninguna familia dentro del PSOE. El impacto durará algún tiempo, puesto que los nombres que regirán los ministerios y secretarías de estado no han dejado indiferente a nadie. En este caso, Sánchez prepara un gobierno para empezar su campaña electoral, como si fuera una casa, reforzando  todas sus paredes para soportar el embate de la derecha, pero, en cierta manera, alejado -por lo menos, en las formas- de los partidos que apoyaron su moción de censura, sobre todo de Podemos. Todo es estrategia pensada al milímetro.
 La foto de los ministros es, ahora mismo, el mejor mensaje de partida para la candidatura de Pedro Sánchez para las próximas elecciones. Pero, ¿acertará en su estrategia? ¿Acaso estaba tan infravalorado el presidente del gobierno que la sorpresa ha sido por su capacidad de articular algo estratégicamente valioso?

No es inocente escoger a más mujeres que hombres. Es un guiño al movimiento feminista que inundó las calles y convocó una huelga el pasado 8 de marzo. Tampoco elegir a Borrell, una de las mejores mentes del gobierno con dilatada experiencia en Europa y azote del separatismo catalán. O a Grande-Marlaska, un juez que se ha movido dentro de la órbita del PP y que ha jugado un papel destacado en la lucha contra ETA (aunque con algunas controversias que podéis leer aquí); o a Pedro Duque, un famoso astronauta metido a político. Qué decir del periodista colaborador de Ana Rosa Quintana y escritor Maxim Huerta, quizá una de las mayores sorpresas. El secretario de Estado de comunicación es otro periodista, Miguel Ángel Oliver, presentador hasta hace nada de Noticias Cuatro. Dos periodistas de Mediaset en las filas de Sánchez: ¿casualidades? Hablando de secretarios de Estado, el analista Pedro Baños, coronel en la reserva y experto en yihadismo, es nombrado Secretario de Estado de Seguridad Nacional. Muchos lo conoceréis porque ha salido en los medios de comunicación bastantes veces. Desde mi punto de vista, es un interesante divulgador.  

Por el lado de las ministras hay que destacar a la Ministra de Economía, Nadia Calvino, antigua directora general de Presupuesto de la Comisión Europea, un perfil tecnócrata, por lo que se dice, muy afín a la órbita que funciona por ahora en Bruselas. Se coordinará con la ministra de Hacienda, María Jesús Moreno, antigua consejera de la misma área en la Junta de Andalucía. Hay que destacar también que solo existe una vicepresidencia, ostentada por  Carmen Calvo y con competencias en Igualdad. Aunque no hay espacio para hablar de todos los ministros, no quiero soslayar dos nombramientos también interesantes: la Ministra de Justicia, la fiscal Dolores Delgado, que, con 28 años de servicio, 25 de ellos los ha pasado en la Audiencia Nacional trabajando en temas de narcotráfico, terrorismo de ETA y terrorismo yihadista; y, por otro lado, Teresa Ribera, que ostentará el nuevo Ministerio de Cambio Climático.   

Como os decía, todo es estrategia, y parece que los guiños de Sánchez al feminismo y al sector de votos que ha perdido por el centro son notables. La cuestión es si este impacto mediático se solidificará con medidas también de calado o, simplemente, intentará articular algunas leyes y llegar a las elecciones en el momento más propicio, pillando al PP en plena renovación y a un Ciudadanos también a traspié en su estrategia. El nombramiento de Grande-Marlaska sitúa un dique potente contra las posibles críticas que iban a estar enfocadas hacia el mantra de que Sánchez es presidente gracias a los filoetarras y a los separatistas. Como digo, es un gobierno preparado para resistir a Ciudadanos y al PP. Poco tiempo, pero resistir.

No obstante, ahora mismo el PSOE puede encontrarse con todo el resto del parlamento como oposición. Quizás le falta pensar bien cómo luchar para recuperar ese electorado que se fue a Podemos. La formación morada lo tiene ahora más fácil que cuando estaba Rajoy: simplemente tiene que tomar la iniciativa legislativa y ver hasta dónde puede llegar negociando con Sánchez. No obstante, es posible que el huracán levantado con este nuevo gabinete también coja inercia recogiendo votos donde parecía que los había perdido indefinidamente.
La política española, ahora mismo, es una partida de ajedrez con momentos de auténtica Yincana.
Continuará…
Lecturas de interés:


domingo, 3 de junio de 2018

Moción de censura y nuevo gobierno: seguimos con la incertidumbre


Es curioso todo lo que ha cambiado la política en esta semana. Un día nos acostamos con Rajoy como presidente y otro, tras una moción de censura exprés, nos levantamos con Pedro Sánchez líder de un nuevo gobierno.

Tras la sentencia de Gürtel, todo apuntaba a un PP muy herido y a un Rajoy totalmente amortizado. Excepto Ciudadanos, en una nube tras las elecciones catalanas y con ganas de hacer realidad el apoyo de las encuestas, nadie quería elecciones anticipadas, sobre todo un PNV que no deseaba quedarse como el único partido nacionalista que apoyaba al PP. Por otro lado, que Rajoy dimitiera sería reconocer que tiene problemas  y que los demás partidos tienen razón sobre él y su relación con la corrupción y el amigo Bárcenas. Su relato, que va a ser el apuntalado por su partido en la oposición, es que ha sido desalojado el poder sin merecerlo por un grupo de amigos de terroristas y separatistas. Por eso se encerró en un restaurante y no salió hasta la noche, para no validar lo que para él es un espectáculo antidemocrático. Y es posible que dentro de su partido no le perdonen que no dimitiera y que impida una regeneración del PP tan necesaria en ese partido como urgente. Lo sabremos pronto.  

Pedro Sánchez, el renacido tras las cenizas y superviviente de unas primarias contra Susana Díaz,  es presidente con el apoyo de 180 diputados. Rajoy lo era con 170 y, por cierto, con la abstención de un PSOE miedoso de volver a entrar en un ciclo electoral. Ni se van a poder realizar grandes gestas hoy –no entiendo la euforia de muchos-, ni se va a hundir España como consecuencia del cambio de ciclo político -cuando se pierde el poder se llora mucho-, simplemente porque la correlación de fuerzas no da mucho margen para nada más que aprobar alguna ley y convocar elecciones anticipadas (la legislatura, de por sí, es corta). Máxime cuando se gobernará con el mismo presupuesto aprobado por el PP y otras fuerzas parlamentarias –aunque el PP ya amenaza con boicotear su propio proyecto-. La política es así, una lucha por el sillón sin cuartel.

Aunque hubiera elecciones mañana mismo, seguiríamos con la incertidumbre. El problema no es votar y votar hasta que alguien saque mayoría absoluta, sino que los españoles hemos votado dos veces y el parlamento que existe, en este contexto, obliga a que los actores pacten y se pongan de acuerdo. Difícil, pero necesario, a pesar de que muchas cabezas prefieran embestir a pensar.
Otro elemento que no quisiera soslayar es el  hecho de que Podemos, por ejemplo, haya cambiado de idea sobre el apoyo a Sánchez. Este bandazo se debe, en mi opinión, a que ha aprendido del error que cometió permitiendo que se repitieran elecciones y que Rajoy sumara más apoyos. Si lo importante era desalojar al PP de las instituciones y pactar luego ley por ley, este era el momento.

La oposición del PP, a espera de más sentencias que quedan sobre las corruptelas, será bronca. Debe competir con Ciudadanos en canalizar un voto ideológicamente contrario al nuevo gobierno. Algunos investigadores ya  afirman que al Partido Popular le espera el mismo futuro que a la UCD. No me atrevo a suponer tanto, pero su regeneración es necesaria y es importante que el centro-derecha español renueve sus liderazgos. Por otro lado, Albert Rivera ha recibido un revés importante, porque esperaba aprovechar al máximo el problema enquistado en Cataluña para conseguir votos en el resto de España. Si el PP vuelve a convertirse en el voto útil o no, lo sabremos en los próximos comicios.

 Como os decía,  dentro de la agenda que querrán mantener los conservadores y sus grupos mediáticos afines se hablará principalmente de terroristas y separatistas. Sí es cierto que es posible que el tema no se pueda alargar demasiado, todo dependerá del devenir de los acontecimientos. La economía –a espera de las reacciones de bolsa y prima de riesgo y partiendo de que las cifras macroeconómicas han mejorado con Rajoy-, las pensiones, la calidad y creación de empleo (temas principales en este blog) y otras materias como la Ley Mordaza, la desigualdad o la financiación autonómica se quedan en el aire y ahí es donde el nuevo gobierno  se centrará en su breve mandato. Sin olvidar, obviamente, que el tema catalán está encima de la mesa. Tenemos que tener claro que los independentistas catalanes, tras el 155 y la cantidad de personas que están pasando por la cárcel, está deseando llegar a algún acuerdo al estar en un callejón sin salida por su propia unilateralidad ciega y el inmovilismo de Rajoy; si no, no se entiende el apoyo a una moción de censura liderada por uno de los partidos del 155. También dudo que Sánchez haga algo que ponga en peligro de nuevo su situación dentro del PSOE. Un acuerdo mal visto fuera de Cataluña será el fin de los socialistas. Aunque nunca se sabe, no podemos soslayar que Pedro Sánchez es presidente con el peor resultado en número de escaños del PSOE en la democracia.

Lecturas recomendadas



domingo, 27 de mayo de 2018

¿Veremos un Facebook de pago?





Los problemas de Facebook con la privacidad han llevado a Mark Zuckerberg a plantearse el modelo de negocio de Facebook. Por lo menos, eso es lo que ha dejado caer. Y es que lo que es gratis en Internet, en este caso una red social, se mantiene gracias a nuestros datos. Si no queremos pagar, hemos de saber bien que la publicidad será la norma y que nuestra privacidad no existe. Si todos lo aceptamos, bien. Aunque hay algún ingenuo que se sorprende de que estas grandes compañías sepan tanto de nosotros. Simplemente, le hemos abierto la puerta.

Actualmente, en mi caso, he permitido incluso el reconocimiento facial. Quiero experimentar hasta qué punto Facebook puede mejorar mi experiencia de usuario y ampliar el control que tengo de mis datos más allá de mi simple muro. Pero sé que corro un riesgo, y es ceder esa información, ese control, a una compañía que no sé muy bien que hará en el presente o en el futuro. Me dejo alienar consciente de eso. No es para consolarse, pero conozco los riesgos.
La cuestión es que el Freemium, como se conoce a los servicios gratuitos ofrecido por algunas plataformas de Internet, quizás está tocando techo, y es hora de plantearse si muchos usuarios necesitamos dar un salto cualitativo.

Enrique Dans analiza bien, en su blog, estos modelos de negocio. Pero claro, cuando llegamos a Facebook nos encontramos con un dilema. ¿Qué puede ofrecernos por pagar? Podrían  plantear que con una cuenta premium no utilicen nuestros datos; no obstante,  esa actitud es casi como un chantaje. Además, la publicidad en Facebook no es tan molesta, por lo que deberían de perjudicar mucho más la cuenta gratuita para que te den ganas de irte.
La cuestión es que sí hay empresas en las que Facebook es un actor importante. Como bien establece Dans.

 “Pero ¿qué ocurre con todos aquellos negocios que sí necesitan a Facebook para llegar a su público, para proporcionar servicios de atención al cliente o para simplemente mantener abierto un canal de comunicación? Esos servicios, a día de hoy, pagan por hacer publicidad para mantener un alcance que una vez, hace tiempo, obtenían gratis. ¿Podría diseñarse un modelo en el que Facebook cobrase precisamente a ese tipo de usuarios que sí extraen una rentabilidad de Facebook, que sí precisan unas analíticas o que se plantean que, sin Facebook, les resultaría más difícil llegar a sus usuarios?”

 Si tu cuenta de resultados puede resentirse si te vas de Facebook, quizás si pagarías por quedarte. Pero entonces, el usuario normal seguiría teniendo las mismas dudas sobre su privacidad, a no ser que  gracias a los nuevos ingresos, el amigo Mark Zuckerberg  limitara el papel que nuestros datos juegan en la compañía. Entonces, volvemos a la pescadilla que se muerde la cola, ¿querrán estar las empresas en una red que no les proporciona información detallada de su público objetivo?

 Me gustaría saber vuestra opinión el respecto. ¿Veremos un Facebook de pago?

jueves, 17 de mayo de 2018

Tecnología y formas de reclutar personal.



¿Qué es más fácil: enviar un currículum en PDF o la URL de tu LinkedIn? Mejor dicho, la pregunta quizá no esté bien planteada, ¿qué dirá más de nosotros: lo uno o lo otro? Estoy cansado de que me comenten que depende del puesto de trabajo. No; si quieres posicionarte mejor que la competencia, estás tardando en ponerte al día -si no lo has hecho ya- en competencias digitales y un perfil en LinkedIn es un paso fundamental para mejorar nuestras posibilidades.

LinkedIn, cuando tu perfil está plenamente completo y no la chapuza que veo en tantos sitios, es una poderosa herramienta de posicionamiento, sobre todo si participas en grupos, buscas personas y empresas de tu sector y te preocupas por sacar el máximo partido (hace años que estoy en esta red social y, aunque no existen los milagros, doy fe de su potencial:  http://politologoenred.blogspot.com.es/search/?q=linkedin).

Para comprender la forma de buscar trabajo, hemos de analizar cómo se recluta personal. Este proceso se ha visto transformado de forma sustancial gracias a las TIC, eso lo sabemos todos.  No solo son los portales de empleo, que permiten a las empresas poner anuncios y gestionar candidaturas, sino que la tecnología sigue avanzando y la inteligencia artificial parece que también puede jugar su papel a la hora de buscar personal. Como leemos en prensa:

“La información es la mayor ventaja que tienen las empresas hoy en día, ya que es la que les ayuda a contratar y retener talento. Por eso cerca del 70% de los profesionales de Recursos Humanos cree que saber usar el Big Data puede hacer progresar sus carreras.”

Un poderoso software evalúa miles de currículos, cierto, pero, ¿se quedará ahí?  Seguramente revisará la información en la red, analizará blogs, perfiles de LinkedIn, perfiles en otras redes sociales… buscando candidatos idóneos. Cuanto mejor te posiciones, mejor estarás de cara a ese rastreo. Si no estás en la red, desde el punto de vista profesional, el problema es mayúsculo. Aunque siempre digo que hay dos problemas: no saber utilizar la tecnología (preocupante)  y/o utilizarla de forma incorrecta creyendo que se conoce bien lo que se hace (gravísimo). Vemos con cierta frecuencia a gente colgar todo lo que se le ocurre en Facebook y mantener el muro público o vomitar improperios en Twitter. Se ha quedado tranquila, pero su reputación digital ha quedado tocada.
Hay más formas en la que la Inteligencia Artificial ayuda al reclutamiento. Leemos en otro artículo:

“Así, por ejemplo, gigantes como Unilever o Goldman Sachs están pidiendo a los candidatos que graben sus respuestas a varias preguntas. Una vez que se tiene el vídeo, la primera purga se deja en manos de la inteligencia artificial, que analiza las palabras que usan, la confianza que transmiten o cómo organizan sus argumentos para así establecer quiénes son los candidatos que más pueden interesar y quiénes los que encajan en cada puesto. A partir de ahí, recursos humanos toma el relevo.”

La otra cara de la moneda es considerar que un trabajo tan humano, que no es otro que el de analizar a las personas, entrevistarlas, conocerlas y evaluarlas sea objeto de automatización. ¿Qué pasará si la persona tiene un criterio distinto al de la Inteligencia Artificial? Ya sabemos que la tecnología no se equivoca.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Recomendaciones de la OCDE para España: Más formación



¿Sirve de algo la ayuda  a la contratación?  Según la OCDE,no. Por lo menos eso es lo que se entiende tras su análisis del mercado laboral español.  Subvencionar contratos o nos va a ayudar a reducir el desempleo ni a recualificar a nuestros desempleados, la formación, sí.

Según leemos en la prensa: “La institución internacional pone de manifiesto que, a pesar del elevado y persistente desempleo, España gasta relativamente poco en formación y en asistencia en la búsqueda de empleo para desempleados en comparación con otros miembros del 'Club de los países ricos'.” Y seguimos, “De este modo, la OCDE considera que la empleabilidad de los adultos en España se ve lastrada por sus escasas competencias básicas y por un número insuficiente de opciones de aprendizaje que puedan ayudarles, señalando que, a pesar de que existe formación para adultos gratuita en competencias básicas, actualmente las tasas de participación son muy bajas.”

Bueno, es algo que sabemos todos los que nos preocupamos por analizar el mercado laboral español, pleno en contradicciones e irracionalidades. Tenemos, por un lado, multitud de personas con escasa formación que van a tener un problema cada vez mayor para incorporarse en el mercado laboral. Por otro,  disponemos de personas con una formación importante desempeñando trabajos por debajo de su nivel de competencias.  Como establece la institución, “de hecho, un 22% de trabajadores esta sobrecualificado para el puesto que desempeña, mientras muchos trabajadores adultos, a pesar de contar con un nivel educativo alto, no disponen de las competencias requeridas por las empresas.”

A nivel de empresa, las bonificaciones a la contratación pueden resultar útiles. A nivel social, vemos que esos recursos deben ir a recualificar a trabajadores. En este sentido nos encontramos con un nuevo problema, y es que siempre se ha considerado en España que quien no quiere estudiar solo se tenía que poner a trabajar nada más terminar el colegio. El cambio de mentalidad es necesario, puesto que no basta con tener ganas de trabajar, hay que estar formado.

La OCDE no solo se queda en esta recomendación. Sugiere que tenemos unos servicios públicos de empleo sobrecargados, lo cual obstaculiza que sean eficaces y útiles para que los desempleados encuentre trabajo, “La OCDE advierte de la sobrecarga a la que están sometidos los trabajadores del servicio público de empleo de España (SEPE), puesto que cada uno de ellos tiene asignados una media de 721 demandantes de empleo, frente a los menos de 50 del servicio equivalente en Alemania.” Aquí habría que profundizar, porque las competencias de las políticas activas de empleo están transferidas. Aún así, a todas luces este dato es escandaloso, sobre todo cuando hay gente que considera que hay demasiada gente trabajando en los servicios de empleo.

Por último, la OCDE recomienda algo que no entiendo: subir las tasas universitarias. Que alguien me explique esto: “En este sentido, la OCDE considera que las bajas tasas universitarias en España y las becas, vinculadas a los ingresos familiares en vez de a habilidades y cualificaciones, contribuyen poco a la necesaria adecuación, recogiendo su recomendación de elevar moderadamente las tasas para hacer que los estudiantes valoren con mayor rigor el resultado en el mercado laboral de sus decisiones sobre formación.” Supongo que querrá que estudie menos gente en la universidad, o que se piensen más. Y otra pregunta, ¿cómo no se va a relacionar las becas con los ingresos? Si precisamente son para facilitar la igualdad de oportunidades.


domingo, 29 de abril de 2018

Búsqueda de empleo: cuando los árboles no dejan ver el bosque




Hace bastante tiempo escribí un artículo sobre la importancia del trabajador hiperconectado. Un profesional, en una sociedad tecnológica como en la que vivimos, es, ante todo, un recopilador de información; una persona que sabe moverse y gestionar fuentes de datos sobre su sector de tal forma que, en el momento adecuado, es capaz no solo de generar un buen análisis, sino de conocer perfectamente el medio en el que se mueve: empresas, referentes profesionales, libros, revistas, webs especializadas, blogs… Cuánto más sepas de tu sector, mejor.

Teniendo en cuenta la reflexión anterior os planteo otra, para luego conectar ambas. Cuando uno se acaba de quedar desempleado, en un primer momento piensa que rápidamente le llegará el trabajo. No quiere comprometerse mucho, ni con formación, ni con nada. Nos ha pasado a muchos: “seguro que me sale algo”. Luego, cuando pasan los meses y ves que sigues igual, lo mismo decides cursar algún curso corto porque, si son muchas horas, quizá tengas que dejarlo para trabajar. A partir de los seis meses o un año empiezas a pensar que nadie te va a llamar, a pesar de tu búsqueda, pero tampoco quieres reciclarte en exceso porque, si consideras que tienes mucha formación, no lo verás necesario. Es la pescadilla que se muerde la cola.  

Nos tenemos que grabar a fuego lo siguiente: un profesional hiperconectado debe estar siempre reciclándose. Su proyecto debe ser permanente, independientemente de que un día trabaje en una empresa, sea autónomo o esté desempleado. Este camino es básico, porque te permite mantener un ritmo, unos objetivos y una energía que de otra forma perderías al primer revés. En mi caso particular, darme cuenta de esto me llevó dos años en desempleo. Siempre tenía la idea de que, más pronto que tarde, me llegaría algo, porque no paraba de buscar, promover ideas e involucrarme en proyectos. Hasta que un día decidí reciclarme radicalmente invirtiendo el tiempo que tuviera que dedicar, porque el coste del desempleo ya lo tenía asumido. Decidí enfrentarme al doctorado pero, previamente, tuve que hacer un máster.

El máster me permitió reciclarme y, una vez terminé, tuve la suerte de empezar dando algunos cursos  y luego encontré un trabajo que todavía desarrollo en una organización a la que llegué precisamente gracias a ese máster. Aunque ahora están muy cuestionados los másteres (escribí sobre esto la semana pasada), las prácticas de empresa y la posibilidad de realizar trabajos por cada asignaturas me abrieron un abanico de posibilidades muy interesantes.

 Si no hubiera decidido cambiar y cortar por lo sano, siguiendo mi camino pero planteándome en qué fallaba, seguiría desempleado y amargado, culpando de mis problemas a todo el mundo. Pero no puedo relajarme, porque en cualquier momento me puedo volver a quedar en desempleo. Por tanto, no debo abandonar esos proyectos: ni el doctorado, ni los blogs, ni el reciclaje en otros ámbitos de mi interés profesional. Cuesta, hay que echar fines de semana, pero es la única herramienta para poder fortalecer tu perfil aún más.

Si te reflejas en este artículo, quizá  sea hora de replantearte de forma a radical tu perfil profesional. Un ciclo de formación profesional, un máster (analiza bien en qué universidad lo haces, quiénes son sus profesores y la trayectoria de éste)… En fin, dos años parece muy largos, pero al terminar serás otra persona con mayor valor añadido y estarás mejor posicionado que antes. Además, a través de Internet también hay mucha formación gratuita que puede ayudarte a despejar dudas y aclarar ideas sobre tu futuro laboral.  Hay unas frases del Tao - las dejo sin ánimo de considerarme un iluminado- que siempre me han parecido entre enigmáticas y seductoras:

“El camino claro parece oscuro.
El camino progresivo parece regresivo.
El camino suave parece abrupto.”
A veces el ánimo de inmediatez nos ofusca. Como siempre digo en la búsqueda de empleo, en ocasiones los árboles no nos dejan ver el bosque.