martes, 28 de febrero de 2017

Facebook ya permite publicar ofertas de empleo. ¿Qué pasa con LinkedIn?


Parece que Facebook pretende ser algo más que esa red social donde la gente cuelga lo primero que se le ocurre y acumula amigos sin saber quiénes son (sí, estoy generalizando). Desde una página de empresa ya se pueden publicar ofertas de empleo, por lo menos, en EEUU y Canadá, pero no me extraña que llegue aquí más pronto que tarde. Es mejor estar prevenidos, porque es posible que intentemos optimizar esta opción sin saber todavía gestionar bien nuestro Facebook para realizar un buen uso profesional de esta red.

No soy muy partidario de utilizar Facebook desde el punto de vista profesional, pero sí me parece una potente herramienta para estar informado y seguirles el rastro a aquellas empresas y perfiles que más nos pueden interesar (tal y como expliqué en un artículo publicado hace tiempo). Si todo el mundo tiene Facebook, su atractivo es precisamente ser un buen nicho de información que puede sernos útil. Si buscas trabajo y/o eres un profesional que quiere estar informado, ya estás tardando en crear listas de amigos y de intereses -si es que no lo has hecho- y llenarlas de buenos recursos. Esta es la mejor estrategia, alejada de publicar información a tontas y a locas o acribillar a mensajes a todo profesional que se te aparezca (esto último se hace mucho en LinkedIn también).

Integrando la opción de ofertas de empleo, Facebook crece y se diversifica, cubriendo poco a  poco a poco ámbitos más serios y profesionales aparte del ocio. Aun así, sigue siendo muy inferior a LinkedIn, que sí es una red preparada para construir contactos profesionales y con un potencial muchísimo mayor para el desarrollo profesional. Hablo de contactos, claro. Una empresa que invierta en publicidad en Facebook tendrá un mayor alcance que si se queda solo en LinkedIn. Pero, ¿por qué no integrar una estrategia que aborde varias redes sociales? Es la mejor forma de optimizar recursos.

Enviar un currículum vía Facebook puede ser interesante, pero trabajar una red de contactos lo es aún más. Si nos basamos en calidad y cantidad, lo importante siempre es la calidad. No obstante, LinkedIn ha implementadoúltimamente unos cambios que no me han convencido nada. No sé lo que se ha pretendido, pero me gustaba más antes. Y tú, ¿qué opinas?, ¿te parece buena idea la nueva estrategia de Facebook? ¿Te han gustado los últimos cambios de LinkedIn?



martes, 21 de febrero de 2017

Mundo laboral y tecnología


Realmente, el problema de los mercados laborales en las sociedades tecnológicamente avanzadas no es la sustitución de personas por máquinas. La creación de riqueza puede continuar, y se pueden abrir nuevos escenarios en los que podamos trabajar menos horas e, incluso, desprendernos de trabajos duros y aburridos. El problema tiene más que ver con el reparto de la tarta, la inclusión de colectivos en riesgo y la movilidad descendente de unas clases medias que ya no son lo que eran. El reparto de los recursos en un mundo cada vez más hiperpoblado siempre ha sido una preocupación. Ahora, cada vez más.

La polarización, la desigualdad, la concentración de riqueza en pocas manos es lo que, al final, provoca tensiones sociales difíciles de gestionar. Podemos seguir creyendo en cuento de hadas de que todo se solucionará solo, pero la historia nos ha mostrado en Europa que el estado del bienestar frenó posibles guerras y disturbios violentos.

Aceptemos que ya estamos siendo sustituidos por las máquinas. La inteligencia artificial evoluciona a un ritmo frenético y el trabajo será cada vez más un bien escaso. Es imposible volver atrás. Cuando puedes utilizar un procesador de textos, sólo un romántico excéntrico volvería a la máquina de escribir para trabajar. Por lo tanto, si la revolución es imparable, ¿Qué nos depara el futuro?
Existen distintos movimientos políticos que  abogan por un cambio sustancial del modelo existente. Trump, por ejemplo, ha vendido un proyecto político basado  en volver a los años 50 del siglo XX. “Make america great again”. Pero, ¿Es posible desandar lo andado?

La tecnología abarata costes. Pero no sólo porque sustituya trabajo humano. Lo planteaba muy bien Dans en uno de sus artículos:

“El smartphone que llevamos en el bolsillo ha hecho que una gran mayoría de la sociedad haya dejado de adquirir cámaras de fotos y de vídeo, agendas, relojes, ordenadores, aparatos de GPS, reproductores de música e infinidad de cosas más que antes costaban en conjunto varios miles de euros, pero un par de años después de su adquisición, el valor de ese mismo smartphone se ha depreciado hasta el límite. Una tendencia deflacionaria absolutamente imparable, generada por el avance tecnológico, que no puede ser detenida, y cuyos efectos nadie tiene experiencia gestionando.”

Si no podemos volver a la época pre Internet, sólo nos queda gestionar los avances tecnológicos para que podamos incluir a todo tipo de colectivos sin que nadie se queda en la cuneta.


sábado, 11 de febrero de 2017

Noticias falsas y abusos en la red


La impunidad con la que muchos usuarios difaman en Internet siempre ha preocupado. No obstante, el hecho de que las noticias falsas sean capaces de quitar y poner gobiernos parece preocupar todavía más. Es el poder de la viralidad incontrolada en Internet: cuando la bola de nieve se hace demasiado grande, nadie sabe quién puede pararla.

Enrique Dans se hacía eco en uno de sus artículos del hecho de que, según un estudio de la Universidad de Stanford, la gran mayoría de los estudiantes universitarios no sabe discernir cuándo una noticia es falsa, patrocinada o verdadera. Esto supone que puedes ser un nativo digital a la hora de manejar un smartphone, pero un total analfabeto a la hora de analizar críticamente lo que te están echando a la cara. Es como abrir la boca y que te metan un embudo para luego llenarte la garganta de información tóxica. Cuando te das cuenta, estás empachado.

Como bien dice Dans, dejar la educación sobre la red en manos de la propia red, muy en la estrategia de Homer Simpson, no hace sino empeorar la situación. No, los chavales no son nativos digitales, y los padres se tienen que preocupar de lo que hacen sus hijos con la tecnología. No pueden plantarles un móvil de pequeños para que se callen y luego pretender que te haga caso y que deje de enviar whatsapps.

Por otro lado, como comentaba al principio, las noticias falsas en la red suponen un problema político: puede hacer que la gente vote en función de una quimera y que  luego vengan las lamentaciones. Es curioso cómo las redes sociales auparon al primer presidente negro de la historia de EEUU, Barack Obama, pero también han servido para difundir un mensaje muy discutible que ha favorecido a Trump. Internet es así: un espacio que canaliza la información que vamos depositando y que, si no sabemos gestionar y filtrar, plantea muchos retos. No olvidemos que es más fácil trasmitir odio en la red que mensajes de solidaridad.

Se nos presenta un problema de convivencia. Que se pueda insultar y difundir odio en la red impunemente ha terminado por llevar a Twittera la situación de tener que implementar –o, por lo menos, lo está planificando- medidas contra el acoso. Ya era hora.  No se debe tolerar que, bajo el paraguas de la libertad de expresión, se despelleje a la gente por el mero hecho de ser diferente, algo famoso, extranjero o que tenga un pensamiento distinto al nuestro.  
La culpa no es de las redes sociales. La culpa es de unos determinados valores que se impregnan en la mente de cada uno y que, junto con la frustración, le lleva a vomitar todo lo que se le pasa por la cabeza a través de un tweet.


lunes, 30 de enero de 2017

Utilizar LinkedIn: palabras más usadas en esta red

LinkedIn, esa red social en la que todos estamos, pero que parece que no sabemos utilizar. Ya he escrito muchas veces en este blog y he comentado en diversos foros que, por mucho que nos empeñemos, LinkedIn no es un portal de empleo en el que invertimos el tiempo como en Infojobs o Infoempleo, sino un espacio en el que debemos trabajar en pos de construir una red de contactos. No tienen sentido algunas actitudes del tipo de:
  • No saludar cuando alguien te agradece que lo agregues. A veces se te puede pasar, pero si lo haces siempre, es como no devolver los buenos días.
  • Que alguien te pida ser tu contacto, lo saludes y no conteste. Lo he repetido mucho, ¿qué sentido tiene que quieras ser mi contacto y que luego no me hables?
  • Que se publique contenido por doquier sin interactuar con nadie cuando nos recomiendan o hacen comentarios, etc. ¿Publicas por publicar o buscas un feedback?

¿Por qué se dan estos comportamientos en LinkedIn? Sencillamente porque la moda, a nivel profesional, es tener perfil aquí. Pero otra cosa es trabajarse esta red. Eso requiere tiempo, dedicación, conocer tu público objetivo y, con todo lo que hay que hacer en Facebook, Twitter, Instagram, blogs, etc, parece que hay poco tiempo. Por otro lado, LinkedIn está saturado. Considero que esa especie de síndrome de Diógenes en el que hemos caído muchos de acumular contactos a tontas y a locas no beneficia nada una estrategia mínimamente seria.


Dicho lo anterior, que si no lo pongo aquí reviento, el artículo de hoy no está destinado a dar consejos sobre cómo utilizar LinkedIn, sino que me gustaría traer a colación algunas de las palabras más utilizadas porparte de los usuarios a la hora de describirse. En España, son estas: 

Fuente: trece bits
Como podéis observar, las palabras liderazgo, estratégico y especializado están entre las primeras. Apasionado, otrora una palabra muy utilizada, se queda algo lejos de los principales puestos tanto en comerciales como en reclutadores.
¿Qué se busca conociendo este listado de palabras? Teniendo en cuenta de que existen 450 millones de usuarios en LinkedIn, evitarlas puede mejorar nuestra capacidad, en la medida de lo posible, de diferenciarnos.
No obstante, como decía al principio, las palabras clave y la forma en la que rellenemos nuestro perfil en LinkedIn son importantes, pero es la capacidad que tengamos para ir contactando con gente lo que marca la diferencia. Y en este sentido, LinkedIn es una pieza más del engranaje del empleo 2.0 que debe tener como motor principal…. ¡un blog!
Por cierto, yo sí utilizo la palabra especializado.  



viernes, 27 de enero de 2017

El proteccionismo en la era Trump


fuente: 20 minutos
La victoria de Trump es el pistolazo de salida de lo que puede ser una vuelta al proteccionismo más duro. No se trata solo de cuestiones ideológicas. Es evidente  que supone un problema económico que las empresas se vayan de tu país -incluso en EEUU, donde el porcentaje de desempleo es muy bajo-.

El nuevo presidente norteamericano amenaza a las empresas que se deslocalicen con fuertes impuestos si intentan vender sus productos en EEUU. Es lo que hay. Mientras tanto, una Unión Europea sin cohesión ni rumbo se enfrenta, como no podía ser de otra manera, a una oleada de movimientos políticos que aspiran a lo mismo: buscar al enemigo fuera y cerrar sus fronteras a cal y canto. Es posible que la presidencia de Trump, el Brexit, y la muy posible victoria de Le Pen termine con la implosión del euro y con un retroceso y las políticas de libertad de circulación de personas dentro de las fronteras de la UE.

La canalización del descontento hacia posiciones de odio ha sido una constante en la historia de la humanidad. La Segunda Guerra Mundial nos enseñó que la evolución humana no tiene que ser una línea constante de progreso: siempre se puede retroceder. Tras los campos de concentración implantados por uno de los pueblos más cultos del mundo, ¿Qué podemos esperar en situaciones de incertidumbre y crisis?

La problemática de los refugiados y los movimientos migratorios se ha convertido en una excusa para ganar votos. Las soluciones simplistas no hacen más que añadir leña al fuego. ¿Alguien piensa que cerrando fronteras y poniendo agentes armados terminará con la desesperación de millones de personas? No solo es ingenuo, sino que además roza la ignorancia más profunda. Si te arriesgas a venir metido en los huecos más insospechados de un coche; o atraviesas fronteras andando y sin comida a temperaturas bajo cero, no le vas a tener miedo a una valla ni a un muro.

El problema no es que un país proteja a sus empresas. No creo que por ahí vayan los tiros. El problema es que subyace un racismo constante contra cualquier colectivo que se pueda convertir en cabeza de turco. Ahora pueden ser los hispanos y los refugiados, mañana puede ser cualquiera.  Cómo nos acordamos de las palabras de Bertolt Brecht. En la era de la globalización de las comunicaciones, donde todos vivimos en la aldea global, parece que nos da miedo relacionarnos con los demás. Una contradicción difícil de salvar. Cuanto menos distancia hay entre seres humanos, más tierra queremos poner de por medio.


miércoles, 18 de enero de 2017

¿Cómo evaluar las competencias digitales?

¿Conocemos nuestro nivel de competencias digitales? Ya no se trata de escribir una carta en un procesador de textos o realizar una hoja de cálculo en Excel. Las competencias digitales van mucho más allá. Hablamos de navegar por Internet para obtener información productiva, de cuidar nuestra salud a la hora de usar las TIC ( evitar el bullying es una competencia necesaria, sobre todo en nuestros adolescentes) o, en caso más avanzados, incluso conocer el idioma de la programación.  
El Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPTS) de la Comisión Europea tiene elaborada una propuesta de marco común de Competencia Digital como parte del proyecto DIGCOMP (Proyecto para la Identificación y Validación a nivel europeo de la Competencia Digital). Consultando el artículo “DIGCOMP: a Framework for Developing and Understanding Digital Competence in Europe” se puede obtener información muy interesante en relación a dichas habilidades. Como podemos leer, se establece la existencia de tres tipos de usuarios de la tecnología en función de sus habilidades. A saber:
  • Habilidades TIC profesionales (ICT practitioner skills). Las poseen usuarios que son capaces de buscar, desarrollar, planificar, dirigir, consultar y/o instalar servicios TIC.
  • Habilidades TIC usuario (ICT user skills). Permiten el dominio de dispositivos y herramientas tecnológicas por un individuo que se apoya en ellas para su trabajo.
  • Habilidades de e-liderazgo (e-Business skills, also called e-leadership skills). Aquí agrupamos las capacidades relacionadas con encontrar oportunidades de negocio dentro del sector TIC.
Se trata de determinar las competencias digitales no solo desde el ámbito profesional, sino incluso desde nuestro día a día como ciudadanos.  Saber pedir cita al médico o adjuntar tu currículum en un portal son competencias digitales ambas, pero una está relacionada con nuestro ámbito de trabajo y la otra con nuestro papel de usuario de los servicios de la administración pública. ¿Y proteger tu identidad digital, sería una competencia? Desde luego que sí, y muy importante.
Este marco común de competencias digitales está formado, por tanto, por veintiuna competencias en total, agrupadas en cinco áreas. Estas áreas y sus distintas competencias son:
  1. Información:
    1. Navegación, búsqueda y selección de la información.
    2. Evaluación de la información.
    3. Almacenamiento y recuperación de la información.


  1. Comunicación:
    1. Interactuar a través de las tecnologías.
    2. Compartir e intercambiar  contenidos.
    3. Participar en la ciudadanía online (Engaging in online citizenship). Aquí estaríamos hablando de gestiones administrativas en red a nivel de bancos, pedir cita en el médico, etc.
    4. Colaborar a través de canales digitales.
    5. Normas de comportamiento (Nequitte).
    6. La gestión de la identidad digital.
  1. Creación de contenidos:
    1. El desarrollo de contenidos.
    2. Integración y reelaboración.
    3. Derechos de autor y licencias.
    4. La producción de multimedia y salidas creativas.
    5. Programación.
  1. Seguridad:
    1. Protección de dispositivos.
    2. Protección de los datos y de la identidad digital.
    3. Protección de la salud.
    4. Proteger el entorno.
  1. Resolución de problemas:
    1. Solución de problemas técnicos.
    2. Identificación de las necesidades y las respuestas tecnológicas.
    3. La innovación y la creatividad mediante la tecnología.
    4. Identificación de lagunas en competencia digital.

Veamos un esquema:


En el siguiente enlace podrás acceder a una herramienta de evaluación de competencias digitales creadas por Andalucía Compromiso Digital. http://digcomp.andaluciaesdigital.es/

sábado, 14 de enero de 2017

Profesiones más demandadas y revolución tecnológica: mi nuevo artículo.

Mi nuevo artículo en JobsHunters ya está  disponible. Esta vez  ha tocado hablar de las profesiones más demandadas para este 2017 y de las consecuencias de la revolución tecnológica en el mercado laboral. Adjunto enlace.