viernes, 29 de mayo de 2020

Twitter y Trump: una relación amor- odio

El presidente norteamericano se ha hecho experto en utilizar Twitter como principal canal de comunicación. 280 caracteres te dan para muchas cosas, sin depender de focos, televisiones, periódicos o ruedas de prensa. Eres tú escribiendo para tu público. Muy goloso para no ser usado por un político.

No obstante, hay una nueva política en Twitter encaminada a, por lo menos, reducir la difusión de noticias falsas que buscan hacer daño. La polémica sobre las fake news está servida, porque hay gente que considera que luchar contra esto abre la puerta al fin de la libertad de expresión. Este es un debate tan antiguo como la prensa y no me centraré en él. Sin embargo, sí tengo que decir que saber contrastar información, verificar fuentes y analizar bien lo que se consume es básico para un ciudadano de una democracia avanzada. No es leer una opinión en la prensa y repetirla como un anormal (si escucháis punk, os sonará esta frase) lo que te hace un ciudadano, sino tu capacidad crítica.

Como os decía, Twitter ha implementado un sistema de “etiquetas” que pretende advertir sobre la verosimilitud de lo que se publica. Esto arranca principalmente con el inicio de la pandemia del COVID-19, cuando muchos bulos atentan directamente contra la salud pública. Como dice Twitter en su blog:

In March, we broadened our policy guidance to address content that goes directly against guidance on COVID-19 from authoritative sources of global and local public health information. Moving forward, we may use these labels and warning messages to provide additional explanations or clarifications in situations where the risks of harm associated with a Tweet are less severe but where people may still be confused or misled by the content. This will make it easier to find facts and make informed decisions about what people see on Twitter.

Este sistema de etiquetado ha afectado a unos tweets publicados por el amigo Trump. El presidente publica en Twitter que en California ha podido existir fraude en el voto por correo y la red social directamente lo etiqueta como no verdadero, remitiendo a fuentes oficiales.  La réplica no se ha hecho esperar y el inquilino de la Casa Blanca ha dicho que Twitter atenta contra la libertad de expresión y que, por tanto, debe ser sometida a una revisión exhaustiva que podría llevar incluso a su cierre. Sí, ha amenazado con liquidar Twitter.

No creo que se termine con Twitter en EEUU, país que, aunque con sus muchos defectos, siempre ha sido un lugar en el que la libertad se han considerado un bien absoluto e innegociable. Quizá, en nombre de la libertad de expresión, todos empiecen a intentar cerrar bocas unos contra otros. Desde mi punto de vista, esto no es más que una estrategia, centrada en presentarse ante su electorado como un político “antisistema” al que las élites de las redes sociales, los burócratas e izquierdistas están empeñados en callar. Da igual que los conservadores tengan medios de comunicación tipo FOX. Creo que es una estrategia inteligente, porque un millonario como Trump ha sido capaz de presentarse para muchos como “un tío del pueblo” hecho a sí mismo, cosa que gusta mucho en la cultura de USA. Si la campaña de Obama se basó, principalmente, en el poder de las redes sociales para conectar con el descontento, ¿por qué en Trump debería ser distinto? Con 80 millones de seguidores, me da que todo esto es un farol, pero estaré atento.

martes, 26 de mayo de 2020

Cooperación internacional y COVID-19


Lo que estamos viviendo con el SARS-COV2 es seguramente el mayor reto planetario desde la Segunda Guerra Mundial. Para que os hagáis una idea, el shock económico se traduce en:

        Según el FMI, “una contracción del tres por ciento en el Producto Interno Bruto global este año. Semejante retroceso no tiene precedentes en tiempos modernos, pues habría que remontarse a la época de la gran depresión que comenzó en octubre de 1929 con el fin de encontrar un periodo más adverso. Al lado de lo que pasa ahora, la descomunal crisis financiera internacional que estalló doce años atrás parece una emergencia manejable.” O sea, que si nos costó salir de la anterior crisis, ya podemos ir preparándonos.
        “El impacto más fuerte lo recibirá la zona euro, cuya economía caería 7,5 por ciento en 2020. Italia, con un bajón del nueve por ciento, será la más damnificada, aunque España, Francia o Alemania no estarán mucho mejor.”
        “China e India seguirían en positivo, aunque con tasas apenas superiores al uno por ciento que contrastan con su desempeño reciente. El resto de Asia dará marcha atrás, al igual que África.”
        “Estados Unidos experimentará un descenso del 5,9 por ciento, mientras que el de América Latina será de 5,2 por ciento. México, Argentina o Brasil serán los de peor desempeño, al igual que los países del Caribe que dependen del turismo”.

¿Qué significan estos datos? Seguramente nos espera un futuro a corto medio plazo con graves disturbios. La cuestión es que, como ya escribí en su día, las políticasde confinamiento son útiles para  deteneral virus, pero son un misil nuclear dirigido hacia las estructuras económicas de los países. Si tenemos un nuevo rebrote este verano -o en otoño-, nos espera un futuro auténticamente apocalíptico, alejado de esa recuperación en forma de V que algunos mencionaban. Ojalá me equivoque.

Sálvese quien pueda

La guerra por material sanitario, por ejemplo, o el cierre de fronteras, hacen ver que la solución a esta crisis está pasando por el fortalecimiento de los  estados nación y no por una mejora de la cooperación internacional. La globalización ha muerto, tal y como la entendíamos, por lo menos, hasta ahora. El surgimiento de movimientos populistas de marcado carácternacionalista no solo puede llevarnos a la reducción de la cooperación internacional,  en todos los sentidos, sino a un giro radical en las políticas migratorias.  ¿El motivo de esto último? El miedo a un posible rebrote, pero también el incremento del desempleo puede llevar al surgimiento de movimientos radicalmente opuestos a los inmigrantes. Es la guerra del último contra el penúltimo.
¿Se controlará, por ejemplo, al turista británico en cuanto se abra la temporada? Siendo el Reino Unido uno de los países con más muertes e infectados del mundo, espero que sí. ¿Estamos seguros? ¿Hemos aprendido algo de no haber cerrado fronteras con Italia cuando ya sabíamos la importancia de la epidemia ahí? ¿Necesitaremos un pasaporte de inmunidad?

Por otro lado, la Guerra Fría de EEUU contra China tampoco nos puede llevar a un buen escenario. China ha utilizado la cooperación con otros países como una forma de Soft Power.  Necesitada de recursos como está para alimentar su imparable crecimiento, el gigante asiático ha entendido bien que ayudando se consigue bastante. No obstante, las sospechas de que el gobierno chino ocultara información sobre el coronavirus, junto con la existencia de laboratorios de máxima seguridad en los que se investigaba con virus parecidos cerca de Wuhan, ha levantado todo tipo de suspicacias. Por ahora, China se ha mostrado favorable a que se investigue el origendel virus. Es lo único que sabemos.


¿Existirá cooperación al desarrollo tras esta pandemia?

Habrá países que saldrán mejor que otros. La lucha en Europa por convencer al norte para que sepuedan implementar medidas económicas que no nos destrocen a los del sur demuestra que es muy complicado  que los políticos alcen la vista más allá de un corto plazo. Aún así, mientras escribo este artículo, me llega la noticia de que  Bruselas pone encima de la mesa una propuesta que intenta, en cierta manera, generar un “plan Marshall Europeo” sin abrir más la brecha entre los europeos del norte y del sur.

En un interesante artículo publicado por el instituto Elcano, se dan unas claves muy acertadas sobre cómo podría ser el futuro de la ayuda al desarrollo:

-       Tras la crisis del 2008 la ayuda creció. Esto se explicaría, en parte, por el incremento de la participación de China y los donantes privados.
-       La pandemia es mundial y con la salud no se juega. No nos podemos permitir que los avances médicos, tanto en vacunas, tratamientos o material sanitario, se queden en unos pocos países. Las consecuencias las pagamos todos.
-       El ámbito social está enlazado, cierto, con lo político y económico, pero también son necesarias instituciones internacionales fuertes que puedan ayudar. La actitud de EEUU contra la OMS o el papel totalmente simbólico de una ONU, cuyo consejo de permanente de seguridad es el reflejo de un mundo arcaico  nacido justo tras la II Guerra Mundial, no dejan lugar para el optimismo.
-       No hay dinero para la ayuda internacional a no ser que se relaje mucho la ortodoxia económica en Europa, cosa que dudo. Por ello, veremos seguramente un descenso notable de estas partidas dentro del seno del viejo continente.
-       A China le sigue interesando la ayuda al desarrollo como herramienta de legitimación internacional. Más aún sabiendo que el virus salió de su territorio.

Enlaces de interés y agradecimientos
Este artículo no hubiera sido posible sin la información facilitada por María Del Mar Martínez, abogada experta en cooperación internacional  para el desarrollo y autora del libro “La República Democrática del Congo y la maldición de los recursos” . También es  gestora de la página de Facebook, que os animo a seguir, “cooperación Internacional para el desarrollo”.

Más lecturas: Informe de UNICEF:  La cooperación al desarrollo ante la crisis del COVID-19

lunes, 25 de mayo de 2020

Mercado laboral, perfiles profesionales demandados y crisis COVID-19


La crisis brutal y sin paliativos a la que nos enfrentamos nos plantea mucha dudas en relación al mercado de trabajo. ¿A qué nos enfrentaremos cuando pase la pandemia? ¿Cuánto tiempo estaremos con la incertidumbre de que nuevos brotes congelen de nuevo la actividad económica?

Un informe publicado por Adecco analiza el mercado laboral y las consecuencias  derivadas de la COVID-19. Veamos algunas de las conclusiones:

Crecimiento de sectores esenciales
No toda la economía se ha parado. Hay sectores que han visto incrementado su volumen de actividad:
  • ·         Sanidad
  • ·         Industria farmacéutica
  • ·         Industria alimentaria
  • ·         El transporte, que para mí es esencial.

Otros sectores, como el tecnológico, el e-commerce y la distribución, también han visto unas mejoras en sus cifras de su negocio. La venta online que, en época de confinamiento, ha sido una gran aliada,  arroja cifras de un aumento entorno al 55%. Hay que destacar que, de no haber sido por Internet y el pago con tarjeta (que se ha promovido para evitar que toquemos el dinero contaminado de virus), hubiéramos visto, probablemente, escenas dramáticas de falta de efectivo en cajeros.

Perfiles profesionales más demandados
  • ·         El personal de almacén.
  • ·         Reparto.
  • ·         Cajeros y reponedores.
  • ·         Operarios de fábrica.
  • ·         Recolectores.
  • ·         Personal de atención al cliente.
  • ·         Administrativos.
  • ·         Personal sanitario especializado.
  • ·         Perfiles de Tecnologías de la Información (TI).

Además hay perfiles interesantes y curiosos que empiezan a surgir y que están directamente relacionados con la desescalada, como son los “controladores de temperatura en edificios, perfiles preventivos readaptados o desinfectadores de ropa y espacios.”

También se destaca la importancia de perfiles relacionados con la ciberseguridad y la transformación digital. Supongo que el hecho de confinarse y teletrabajar habrá puesto de relieve grandes déficits tecnológicos y  de digitalización de las empresas.

Por otro lado, conforme se vaya “normalizando” la situación, encontraremos sectores que, según la consultora, podrán vivir una  rápida recuperación: “Los sectores que más rápido se recuperarán serán aquellos cuyas categorías de productos han estado más castigadas y tendrán necesidad de sacar el stock acumulado. Estos comprenden las áreas de Cuidado Personal, Higiene, Cosmética o Electrónica.”

No nos extrañará que se lancen campañas agresivas de bajadas de precios y de promoción.Pero, ¿serán suficientes?

Y sigo con más preguntas: ¿qué pasará con el turismo?, ¿y con el resto de sectores?


viernes, 22 de mayo de 2020

10 canales de YouTube para aprender Inglés.

Buenos días. Comparto con vosotros una interesante entrevista en la que se analizan 10 canales de YouTube para aprender inglés. Contamos con la participación de Elena, voluntaria, traductora y profesional  especializada en la tecnología y el aprendizaje de idiomas.

Good Morning. I share with you an interesting interview in which we analyzed 10 YouTube channels to learn English. We have the help of Elena, volunteer, translator, and professional specialized in the relationship between techology and how to learn languages

(Os paso también el vídeo donde se habla de Duolingo, una app muy útil para aprender idiomas:)













jueves, 21 de mayo de 2020

Pasaporte de inmunidad: ¿la nueva discriminación?


(Immunity passport: a new kind of discrimination?)


Leo en un artículo que, en la época de la fiebre amarilla, había un 50% de posibilidades de, o bien pasarla, o bien morir. Quien sobrevivía se hacía inmune y entonces entraba en un mundo lleno de posibilidades. Tal era así, que había gente que buscaba inmunizarse queriendo, jugándosela. Era eso o ser discriminado; era eso o morir seguramente de hambre. La dicotomía entre terminar con una pandemia mediante confinamiento y la ruina económica es como el dilema del prisionero. Tenemos opciones para actuar, pero sabemos que todos los caminos tendrán efectos negativos. Ponemos en la balanza los distintos daños y empezamos a tomar decisiones. No hay salidas fáciles.  


No está claro que una vez pasada la COVID-19 no nos volvamos a infectar.El dengue, por ejemplo, puede ser mucho más peligroso en la segunda infección. Pero aún así hay gente que habla de esta inmunidad. Imaginaos si fuera cierto: consumidores y trabajadores preparados para salir a producir y consumir sin necesidad de ningún tipo de medidas de seguridad. ¿Qué haría todo el mundo? Mucha gente buscaría infectarse,como ya se ha visto en EEUU, para poder conseguir esa tan deseada inmunidad. ¿Como se valorará, en términos de sueldo, el hecho de ser inmune? 


Pero es normal. Para viajar, trabajar, ¿nos pedirán este pasaporte? Los avances en biotecnología y genética puede abrir un nuevo escenario de control social y discriminación. Si a eso le añadimos aplicaciones que nos rastrean, podemos ir a un escenario similar al de “Esayo sobre la ceguera”, el genial libro de Saramago, en el que todos los enfermos deben ser aislados en una especie de campo de concentración, mientras que los sanos son libres. En este caso, el pasaporte de inmunidad, como en la película “Contagio”, puede ser lo más parecido a que te toque la lotería.En China han evolucionado mediante un fuerte desarrollo tecnológico en el control de los enfermos de COVID-19. ¿Quién nos dice que no será así en el futuro para todo tipo de enfermedades? 


Ya se habla de personas que están poniendo en su CV que han pasado la enfermedad. ¿Qué pasa si aún no lo has hecho? ¿Pueden negarte trabajar? Se abre un nuevo tiempo y nadie nos asegura que, en la Deep WEB, en un futuro inmediato, no se empiecen a vender pruebas falsas con positivos en anticuerpos o falsificaciones de pasaportes de inmunidad 


Estamos solo en el principio.Llevamos tantos años bombardeados de hedonismo y consumismo irracional que no estamos preparados para la crisis que vivimos. Nuestros abuelos vivieron guerras y posguerras y tenían un instinto de supervivencia que nosotros debemos desarrollar cuanto antes. El hecho de que tengan que obligar a usar mascarillas en la calle demuestra que un individualismo mal entendido puede llevarnos a la ruina. Hay un enemigo común: el SARS-COV2. 


Fuerza.

domingo, 17 de mayo de 2020

Infección por coronavirus y anticuerpos

Se ha publicado recientemente un estudio llamado de “seroprevalencia”. Ya os conté, cuando hablé de los tipos de tests que existen, que el serológico  busca conocer si tenemos anticuerpos o no. Existen dos tipos de anticuerpos:
  •  IgM (inmunoglobulina M), que los primeros anticuerpos en salir, aproximadamente a los 7-10 días de contraer la infección.
  • Los IgG (inmunoglobulina G). Son los más tardíos y, por lo tanto, los que duran más tiempo en el organismo. Se supone que estos deberían darnos inmunidad.

¿Existe la inmunidad de rebaño?
Para alcanzar la inmunidad de rebaño, un 60-70% de la población debería pasar la enfermedad. No obstante, no está demostrado del todo que sirva esto frente al COVID-19.No obstante, si damos por hecho que, al menos, algo de protección dan estos anticuerpos, solo 5% de población es un índice minúsculo.
Por otro lado, tampoco sabemos cuánto duran estos anticuerpos IgG: ¿semanas, meses o un año?
Y otro elemento importante:
Según el Profesor de Biología de la Universidad de Washington Carl T  Bergstrom:
“Herd immunity without vaccination requires a huge number of infections, at least 1-1/R0. But in practice, you get far more people infected than that due to overshoot. The cost in lives makes this approach untenable.”
La inmunidad de rebaño sin vacuna llevaría a un incremento de infecciones y muertes insostenible. Acordaos de que, cuando se saturan los hospitales, también muere más gente con otras dolencias fruto del colapso. 
¿Cuánta gente habría pasado la COVID-19 en España?
Pues el 5% serían unas 2.350.000 personas. Es una aproximación, pues solo se han hecho tests a cerca de 70.000 personas. Esto establecería la tasa de letalidad en alrededor del 1,1%, según estos datos.
Pero se dan otras curiosidades:
“Además, el 87% de los participantes que refieren haber tenido una PCR positiva, presentan anticuerpos IgG. En los posibles casos sospechosos, la prevalencia aumenta con el número de síntomas. Es particularmente alta, del 43%, en las personas que refieren anosmia (pérdida total del olfato). Finalmente, un 2,5% de los participantes que no refieren ningún síntoma presentaron anticuerpos IgG.”
No obstante, un estudio de Nueva York ya determinó que los asintomáticos sí generan anticuerpos. 

Fuente: El Diario.es



Fuente: El País

Lo que sabemos hasta ahora, y de eso dependen las cifras de letalidad, es que el virus es más peligroso conforme avanzamos en edades. Esta fotografía podría ayudarnos de cara a la desescalada: parece fundamental aislar a los colectivos vulnerables y permitir salir - con fuertes medidas de protección (distancia, lavado de manos y mascarillas)-, a los menos vulnerables para poder activar el país cuanto antes.

Pues sabiendo como sabemos que el virus puede permanecer en el aire y que los ojos pueden ser una forma de entrada de este en el organismo, ya no solo debería ser obligatorio el uso de mascarillas en lugares públicos, sino además en sitios cerrados con poca o ninguna ventilación. 
Otro dato importante,  sobre todo hay que mejorar el testeo y la trazabilidad de los casos. Según Kiko Llaneras en un artículo publicado por El País:
“En España se ha testado a personas enfermas y en hospitales, que son quizás el 10% de todos los infectados. Pero ahora que se rebaja el confinamiento, tenemos que detectar más casos aunque sean leves. La buena noticia es que eso está pasando: en las últimas semanas España está haciendo 30 test por caso. La no tan buena es que seguimos por detrás de Alemania (52), Noruega (103) o Corea del Sur (256).”


Entrevista con Manuel Moreno, TreceBits

Como hoy se conmemora el Día de Internet, os paso una interesante entrevista que tuvimos con Manuel Moreno, TreceBits https://youtu.be/iPm4YOtV5l8 Periodista, conferenciante, escritor y fundador de "trece bits", espacio pionero para informarnos sobre #redessociales e #Internet


sábado, 16 de mayo de 2020

Teletrabajo: ¿llega para quedarse?

Hay una cosa clara: si puedes quedarte en tu casa mientras dure la pandemia, es mejor hacerlo. Si puedes teletrabajar, es mejor hacerlo.

El teletrabajo es un concepto ambiguo. Acostumbrados como estamos a permanecer en centros de trabajo supervisados, debemos replantear bien qué exige trabajar desde casa. En mi opinión:

  • -          Buenos equipos informáticos con conexiones seguras. Incluso podemos necesitar dos monitores.
  • -          Una buena programación y planificación del tiempo y los objetivos.
  • -          Separar a la vida personal del trabajo, aunque compartamos mismo espacio.
  • -          Tener claro que lo importante son los objetivos, no calentar sillas.

 

La cuestión es que si estamos en casa, es posible que no desconectemos. En mi caso, al final, estaba todo el día trabajando y eso no es sano. Vestirte de calle diariamente y crear un espacio en tu casa solo para trabajar es necesario. Debe serlo.

Sin embargo, también podemos ir a modelos mixtos. Alternar teletrabajo con ir a la oficina me parece un buena idea siempre que se pueda. Pero, entonces, ¿por qué no avanzamos más en este modelo?

Leo en un artículo en el diario “El Mundo” que, al menos, el 30% de los ocupados podría teletrabajar, pero solo el 8% lo hace.

El artículo que menciono, que se hace eco de un estudio del Banco de España, establece que las personas que teletrabajan ven aspectos positivos y negativos.

·         Positivos: flexibilidad a la hora de organizarse y no perder tiempo en desplazamientos.

·         Negativos: falta de comunicación con colaboradores, sensación de trabajar en solitario y mayor dificultad de desconectar del trabajo.

En EuroNews también le dedicaron un artículo a la cuestión, sobre todo tras la noticia de que Twitter permitirá a sus empleados trabajar desde casa de forma indefinida.  En Europa,

  •   “before the coronavirus pandemic, homeworking remained the exception, not the norm”.
  • “According to Eurostat, in 2019, 5.4 per cent of workers aged 15-64 in the EU usually worked from home.
  • "This share has remained constant at around 5 per cent throughout the last decade," Eurostat notes.
  • "However, over the same period, the share of those who sometimes worked from home has been rising: from 6.0% in 2009 to 9.0% in 2019."

Tampoco es que en el viejo continente las cosas estén más avanzadas.



Holanda y Finlandia son los países con más teletrabajo, mientras que España, como vemos, está por debajo de la media europea (también lo están Alemania o Italia, por poner países potentes económicamente hablando). Estos datos son anteriores a la pandemia.

 

Más lecturas

https://www.enriquedans.com/2020/04/la-pandemia-y-la-tragedia-del-jefe-inadaptado.html

Cuestiones en mitad de la pandemia del Coronavirus

 https://politologoenred.blogspot.com/2020/05/algunos-cuestiones-en-mitad-de-la.html


domingo, 10 de mayo de 2020

¿Cómo nos podemos contagiar por el virus? La importancia de las mascarillas.


No soy de ciencias y nunca creí que en mi blog hablaría de estos temas. He recopilado una serie de enlaces gracias a un vídeo realizado por Pablo Fuente, que creo que es una de las personas que más está aportando al debate del COVID-19.

En dicho vídeo, de una hora más o menos, Pablo habla sobre cómo se expande el virus a través del aire. He tratado de quedarme con lo que creo más destacable. Os paso el enlace  https://www.youtube.com/watch?v=kmmGRLPfcPM&t=1s

ANÁLISIS
La Organización Mundial de la Salud afirma lo siguiente sobre cómo se contagia el Coronavirus:

Las infecciones respiratorias se pueden transmitir a través de gotículas respiratorias, que tienen un diámetro de 5 a 10 micrómetros (µm), y también a través de núcleos goticulares, cuyo diámetro es inferior a 5 µm. De acuerdo con los datos disponibles, el virus de la COVID-19 se transmite principalmente entre personas a través del contacto y de gotículas respiratorias. En un análisis realizado en China que incluyó a 75 465 casos de COVID19 no se notificó transmisión aérea”. Y aquí se acaba todo. Si el virus viajara por el aire de forma masiva, los contagiados serían mucho más y la R del virus no sería 2-3, sino un número mayor. No obstante, como en todo, hay excepciones. 

Cuando hablamos, tosemos o estornudamos, soltamos unas pequeñas partículas, dentro de las cuales puede estar el virus. De ahí que se hable de mantener una distancia de seguridad de dos metros. Además, si soltamos esas partículas y se quedan en la superficies, al tocar estas (mesas, barras del autobús, etc.) y no lavarnos las manos, podemos infectarnos también si nos las llevamos a la cara. Hasta aquí entendemos lo de la distancia social y el lavado de manos, pero, ¿realmente la distancia de dos metros es suficiente? ¿Pueden esas partículas, las más pequeñas, quedarse suspendidas en el aire durante un tiempo? Soy defensor de las mascarillas y, tras documentarme para este artículo, lo soy más. Es cierto que muchos de estos estudios que os voy a comentar están en preimpresión, o sea, no revisados por pares, pero no es menos cierto que pueden alertarnos de cómo funciona este Coronavirus. Más vale ser prudentes que pasarse de listos. 

Cuando estornudamos

En un estudio publicado en la revista científica Java Network, se dice lo siguiente:
Recent work has demonstrated that exhalations, sneezes, and coughs not only consist of mucosalivary droplets following short-range semiballistic emission trajectories but, importantly, are primarily made of a multiphase turbulent gas (a puff) cloud that entrains ambient air and traps and carries within it clusters of droplets with a continuum of droplet sizes. The locally moist and warm atmosphere within the turbulent gas cloud allows the contained droplets to evade evaporation for much longer than occurs with isolated droplets. Under these conditions, the lifetime of a droplet could be considerably extended by a factor of up to 1000, from a fraction of a second to minutes.”

Resumiendo, las partículas que soltamos una vez estornudamos, tosemos y exhalamos generan una especie de nube, no solo se dispersan de forma semibalística de corto alcance.  Las partículas aisladas  se evaporan antes que las que se encuentren en esta nube, lo cual hace que puedan quedarse suspendidas en el aire durante más tiempo. De segundos a minutos. Sí, minutos.


En la imagen anterior se puede ver un estornudo. La nube de gotitas puede alcanzar los ¡8 metros!

En el artículo podréis ver un vídeo donde se recrea un estornudo. Imaginad una sala cerrada con varias personas.

Sigamos:

 “Although no studies have directly evaluated the biophysics of droplets and gas cloud formation for patients infected with the SARS-CoV-2 virus, several properties of the exhaled gas cloud and respiratory transmission may apply to this pathogen. If so, this possibility may influence current recommendations intended to minimize the risk for disease transmission. In the latest World Health Organization recommendations for COVID-19, health care personnel and other staff are advised to maintain a 3-foot (1-m) distance away from a person showing symptoms of disease, such as coughing and sneezing. The Centers for Disease Control and Prevention recommends a 6-foot (2-m) separation. However, these distances are based on estimates of range that have not considered the possible presence of a high-momentum cloud carrying the droplets long distances. Given the turbulent puff cloud dynamic model, recommendations for separations of 3 to 6 feet (1-2 m) may underestimate the distance, timescale, and persistence over which the cloud and its pathogenic payload travel, thus generating an underappreciated potential exposure range for a health care worker. For these and other reasons, wearing of appropriate personal protection equipment is vitally important for health care workers caring for patients who may be infected, even if they are farther than 6 feet away from a patient.”

Me centro en lo que he subrayado. Las distancias recomendadas por la OMS y el CDC, de 2 metros máximo, no están considerando la posibilidad de que la nube se desplace o se suspenda el virus un tiempo determinado en el aire.  Por eso, recomienda que el personal sanitario esté bien protegido independientemente de la distancia.

Cuando hablamos

The new England Joutnal of Medecine  publica otro interesante artículo. No solo podemos trasmitir el virus al toser o estornudar, cuando hablamos también soltamos gotitas de diferentes tamaños.  Cito textualmente:
“Aerosols and droplets generated during speech have been implicated in the person-to-person transmission of viruses, and there is current interest in understanding the mechanisms responsible for the spread of Covid-19 by these means. The act of speaking generates oral fluid droplets that vary widely in size, and these droplets can harbor infectious virus particles. Whereas large droplets fall quickly to the ground, small droplets can dehydrate and linger as “droplet nuclei” in the air, where they behave like an aerosol and thereby expand the spatial extent of emitted infectious particles. We report the results of a laser light-scattering experiment in which speech-generated droplets and their trajectories were visualized.”

El acto de hablar genera gotas de diferentes tamaños y estas pueden llevar partículas de virus infecciosas. Mientras que las más grandes caen al suelo con facilidad, las pequeñas pueden deshidratarse (lo cual hará que pierdan peso) y permanecerán en el aire comportándose como un aerosol,  expandiendo, aún más, las partículas infecciosas dentro de un espacio.  

Diferentes estudios sobre contagios

Hay estudios sobre cómo se puede expandir el virus en espacios cerrados.  Los menciono:

-          Expansión del virus asociado al aire acondicionado de un restaurante en China (estudio con limitaciones, según ellos mismos, pero que nos pone en alerta. Si os acordáis, los aerosoles se quedan suspendidos en el aire un tiempo, por lo que hemos visto, y pueden ser movidos por el aire acondicionado): https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/26/7/20-0764_article

-          Aquí se publica un estudio de un Call Center en Corea del Sur. Según leemos “This outbreak shows alarmingly that severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2) can be exceptionally contagious in crowded office settings such as a call center”. En sitios cerrados y con mucha gente se multiplica mucho el riesgo de contagio.


Más enlaces

En este vídeo el doctor Gaona habla sobre la distancia de seguridad. En la descripción del vídeo se enlazan más estudios. Ojo con las distancias cuando se hace deporte sin mascarillas.

Os paso una guía del Ministerio sobre mascarillas. Está muy bien. No todas son iguales ni protegen de la misma forma.

Si habéis comprado alguna mascarilla, en este enlace quizás venga la marca y así podréis chequear si es de buena calidad o no.

Cómo hacer una mascarilla casera: guía del CDC americano.

Se puede hacer una mascarilla con una camiseta de algodón o con la funda de una almohada. En este enlace vienen distintos materiales y su capacidad de filtración

¿Dónde se pueden comprar mascarillas?