domingo, 23 de junio de 2019

España suspende en competencias digitales de sus ciudadanos



La comisión europea publicó recientemente un informe sobre economía digital que no deja a España, sobre todo en lo que competencias digitales de sus ciudadanos se refiere, muy bien situada.

En primer lugar, debemos conocer qué índice utiliza dicho informe para clasificar a los países. Según podemos leer:

“El Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) es un índice compuesto que resume cinco indicadores del rendimiento digital de Europa y que permite un seguimiento de la evolución de los Estados miembros de la Unión Europea en la competitividad digital”

El informe, en su gráfico principal, recoge  estos cinco indicadores: ( en el gráfico veréis la traducción al español)

1. Connectivity
2. Human Capital/Digital skills
3. Use of Internet Services by citizens
4. Integration of Digital Technology by businesses
5. Digital Public Services



Hay que decir, y es necesario reflejarlo, que España ocupa el puesto 11 en el Índice DESI de los 28 estados de la Unión Europea. Incluso repunta en una serie de áreas como: conectividad (noveno puesto), uso de servicios de Internet (11), integración de la tecnología (10) y servicios públicos de carácter digital (cuarta posición de toda la UE). ( podéis leer informes en español aquí)

Fijémonos en el capital humano


Capital Humano se refiere a:

The Human Capital dimension measures the skills needed to take advantage of the possibilities offered by digital. ( La dimensión del capital humano mide las habilidades necesarias para aprovechar las posibilidades ofrecidas por lo digital).

Como se expresaba al principio de este artículo, España está lejos de los primeros puestos en esta área, ocupando el puesto 17 en el indicador de “Human Capital”  

SI os fijáis en la tabla anterior, sólo el 55% de las personas entre 16 años y 74 tiene al menos competencias digitales básicas. Sí, básicas, ni siquiera nos estamos refiriendo a cuestiones más complejas como programación. (Para conocer cómo se evalúan las competencias digitales pinchad aquí) .

Tenemos un problema si nos adentramos en el mercado laboral y, sobre todo, si pretendemos afrontar una economía digital basada en el conocimiento. Porque el problema no es que tengamos solo un 3,7%  de especialistas en TIC, sino que la mayoría de la población todavía está lejos de dominar un abanico de destrezas consideradas básicas no solo para trabajar, sino para integrarse como ciudadanos.

Según podemos leer , además, en la prensa, “un total de 10.000 empleos tecnológicos están vacantes por la falta de cualificación de los españoles.”

Las soluciones son múltiples pero siempre difíciles de implementar. No obstante,  tener en cuenta en el currículo educativo las competencias digitales parece obligatorio.
De igual forma que nos tomamos, en su tiempo, muy en serio que tiene que existir un esfuerzo por parte del Estado para que la gente aprendiera a leer y a escribir, debemos afrontar el reto de  lo digital con la misma urgencia y seriedad.



martes, 11 de junio de 2019

El futuro del trabajo o el trabajo del futuro



La transformación de nuestras vidas debido a la tecnología es algo que no podemos soslayar. Según un estudio de ManPower, analizado por la sección de El País Retina:
“Para 2026, se crearán en España 2,6 millones de nuevos empleos y la mayoría de ellos serán para profesionales técnicos y trabajadores cualificados. En especial, tendrán más tirón aquellos relacionados con el derecho, las ciencias, la salud y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).”

Además de los nuevos empleos, es importante analizar cómo se verán transformados los antiguos que, aunque no desaparezcan, es evidente que no serán los mismos. Y esto es la madre del cordero. No tanto qué de nuevo hay, sino como lo viejo  se va resquebrajando y nos pilla a todos desprevenidos. ¿Es un periodista el mismo profesional que antes de que surgiera Internet? Y digo más, ¿hace el mismo trabajo desde que emergieron las redes sociales? Pues así con tantos y tantos empleos. Aunque nos empeñemos en no cambiar, la ola de la tecnología es transversal y nos afecta a todos. Cuanto antes nos pongamos las pilas, mejor.

Big Data,  robótica o inteligencia artificial son sectores que siempre están en el debate. El común denominador  que mueve la nueva economía no es otro que el conocimiento y, por extensión, el talento. ¿Cómo atraer talento? ¿Cómo formarlo? ¿Cómo fidelizarlo?
Las condiciones laborales son importantes, y no sólo hablamos de salario: posibilidades de promoción en la empresa, reputación de la empresa, horario… también son variables que se deben tener en cuenta. Sí, a veces parece utópico sobre todo en España pero en un mundo globalizado, la fidelidad a la empresa de profesionales de valía no está garantizada.
Pero, en mi opinión, hay algo que es básico en una economía basada en el conocimiento: el aprendizaje permanente. Adquirir competencias y repetirla durante 30 años no funciona. El reciclaje  es básico y la empresa tiene que tener eso cuenta. EL talento tiene que airearse porque puede caducar demasiado pronto si no se renueva.

Los cambios de escenarios, que llevan a miles de profesionales a trabajar en la distancia y coordinarse con otras personas que no comparten el mismo espacio físico, modifica la gestión de equipos de forma sustancial. Saber liderar escenarios tan cambiantes es difícil, pero marcará la diferencia. ¿o no?