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jueves, 19 de enero de 2023

"La era del vacío": un lúcido estudio de la sociedad narcisista.

 Gilles Lipovetsky (1944) es un filósofo y sociólogo francés. En “La era del vacío” -libro que se compone de varios textos publicados por el autor entre finales de los 70 y principios de los 80 del siglo XX-, Lipovetsky analiza la sociedad posmoderna y algunas de sus principales características: el narcisismo, la prevalencia del psicologismo por encima de lo ideológico, el hedonismo, la victoria de la personalización hiperindividualista, el abandono de valores tradicionales, el consumismo y la indiferencia.


Mueren el optimismo tecnológico, las disciplinas, el laicismo. Ninguna ideología entusiasma a las masas. La sociedad posmoderna no tiene ídolos, tabúes ni imagen gloriosa de sí misma. Estamos, como bien dice el autor, regidos por el vacío.

Os paso un vídeo extenso donde analizo al detalle el libro. No tiene desperdicio.


jueves, 14 de abril de 2022

Coches sin conductor en funcionamiento

 La siguiente noticia me ha resultado muy interesante. Resulta que, en San Francisco, la policía le ha dado el alto a un coche autónomo, concretamente un taxi. La tecnología que hace que los coches funcionen sin conductor ya está aquí, y el escenario futuro -que parecía imposible o al menos muy lejano- de ver automóviles sin conductor por doquier no tardará mucho en llegar.


Solo falta arreglar una serie de problemas: en caso de accidente, ¿quién es el responsable si el coche autónomo choca con uno conducido por un humano? ¿Realmente podrá esta tecnología operar cuando las condiciones meteorológicas son negativas? En este último caso, en San Francisco solo pueden salir a la calle cuando el tiempo acompaña, o sea, nada de niebla por ejemplo.

Os animo a leer el artículo. Qué pensáis, ¿veremos estos coches en nuestras calles españolas en la próxima década?




miércoles, 6 de abril de 2022

La brecha digital y nuestros mayores.

Os paso un artículo sobre cómo está afectando la brecha digital a nuestros mayores. Trámites tan necesarios como los bancarios, o la solicitud de cita previa para el médico, se han convertido en algo casi imposible para muchos miembros  de este colectivo.

La brecha digital es un elemento que incrementa el riesgo de exclusión social en las sociedades tecnológicamente avanzadas.  La pandemia y la necesidad de quedarnos en casa solo ha acelerado lo que era un cambio inevitable, pero, ¿vamos a dejar a la gente tirada?

De los bancos a las consultas del médico: la brecha digital margina a los mayores de los servicios esenciales

Fuente de la imagen: Diario Público.



viernes, 2 de abril de 2021

Salud mental en España: la otra crisis


La OMS lo lleva advirtiendo desde hace tiempo. Leemos en la prensa lo siguiente sobre España: 
“Tenemos menos de seis psicólogos por cada 100.000 habitantes frente a los 18 de media de la Unión Europea. En nuestro país, cada día se suicidan unas diez personas, y se estima que otras 200 lo intentan. En contraposición, solo nueve comunidades autónomas tienen planes específicos de prevención.”

Parece que la falta de psicólogos se compensa con un incremento del consumo de fármacos. Más de dos millones de personas toman diariamente medicación.  

La pandemia nos ha situado en un escenario duro: encierro, pérdida de empleo, miedo a enfermar, miedo a contagiar, duelos no resueltos… y es muy difícil que, si no nos tomamos en serio la importancia de la salud de nuestra mente, vayamos a peor. Además, los prejuicios relacionados con ir al psicólogo hacen que mucha gente aguante y se apoye en fármacos -o alcohol, por poner otro ejemplo- hasta que la situación se desborda y revienta. 

Pedir ayuda no debe ser visto como una debilidad, sino como una valentía vinculada a la capacidad de afrontar los problemas y ver la gravedad que tienen. Si algunos de los que estáis leyendo este artículo sentís alguna vez ansiedad o el abismo frente a vosotros, no dejéis que os derrote. Siempre hay gente que os puede echar una mano. 

domingo, 28 de febrero de 2021

¿Aprender de la pandemia?

¿Qué mundo nos espera tras la pandemia? ¿Mejoraremos o empeoramos? Creo que hay una serie de elecciones que, al menos, sí debemos tener muy presentes en los años venideros. En el blog “Nada es Gratis” -haciéndose eco del libro de Fareed Zakaria “Diez Lecciones para un Mundo Post-pandémico” (Norton, 2020)- se sintetizan un total de diez lecciones que, supuestamente, debemos aprender de esta gran crisis. Comento algunas: 

fuente de la foto: WJ

-Importancia de la administración pública
La eficacia y eficiencia a la hora de gestionar el virus por parte de las instituciones ha sido esencial. Se ha podido gestionar bien, como es el caso de algunos países asiáticos, o ser un desastre, como en tantos otros. La importancia de los servicios públicos de salud también me parece esencial resaltarla. 

- Oportunidad para volver a lo esencial
Es cierto, como manifiesta el artículo, que esta pandemia nos puede servir para reflexionar sobre el consumismo y, en mi opinión, aprovechar la oportunidad para afrontar el cambio climático. No obstante, soy pesimista. Creo que nos pasará como con la crisis de 2008: se intentará, frenéticamente, volver al crecimiento sin límites para paliar los efectos de la crisis económica que tenemos. 

- Importancia de los expertos
En este tema tampoco soy optimista, sobre todo con el incremento de las teorías de la conspiración. Sí es cierto que los médicos, epidemiólogos y el resto de científicos son clave para afrontar este tipo de crisis sanitarias y deben tener todo el reconocimiento y ayuda posible, pero ¿realmente es así? 

- Vida virtual
¿Qué hubiera sido de nosotros sin internet? Aunque físicamente hemos estado distanciados, poder hacer videollamadas ha paliado algo la distancia. Junto a lo anterior, el comercio digital ha permitido a muchas personas no tener que salir de casa y, por lo tanto, exponerse menos al contagio. Por otra parte, no todo ha sido positivo nos estamos encontrando con bulos, incitación al odio, bipolarización y un largo etcétera de problemas relacionados con el mal uso de internet y las redes sociales. Toda moneda tiene su cara y su cruz. 

- Incremento de la desigualdad
Desigualdad, cito textualmente, “entre aquellos más y menos afectados por el virus como tal, con y sin acceso a buenos sistemas de salud y a la tan anhelada vacuna, que se puede convertir en privilegio de países ricos y de élites locales. La OMS alerta sobre un “fracaso moral catastrófico.” Pero también la desigualdad sobre la manera como no sólo el virus sino también las cuarentenas afectan a la gente: a las mujeres en la fuerza de trabajo y a los niños que deben estudiar virtualmente cuando no tienen computador ni internet, por nombrar apenas dos de los grupos más afectados hasta el momento.”

- Aumento de la pobreza
El cierre de empresas, el confinamiento (que ha afectado mucho a aquellas personas que vivían en la economía informal y, por tanto, no tenían acceso a ayudas) y la paralización casi total de la economía, excepto de lo esencial, han generado una crisis que costará superar.

- La globalización seguirá siendo importante
En un mundo más conectado, lo más seguro es que el coronavirus no se hubiera expandido. Al menos, no tan rápido. Aunque queramos volvernos más proteccionistas, aún seguimos dependiendo de China como fábrica mundial. Europa debe aprender de esto y encaminarse hacia una mayor autonomía, sobre todo en cuestiones tecnológicas. 

- Mundo bipolar: EEUU vs China
¿Una nueva guerra fría? Seguramente sí. Lo que ocurre es que, en mi opinión, China sale fortalecida de esta crisis y EEUU, debilitada. Aunque Biden intente cambiar el rumbo de la que fuera, y sigue siendo, la primera potencia mundial, creo que estamos siendo testigos de su lenta pero implacable implosión. 

¿Cuál pensáis que es la mayor lección que debemos aprender tras la pandemia?

jueves, 14 de enero de 2021

Entrevistamos a Ernesto Calleja sobre la situación en Estados Unidos.

Tenemos la suerte de contar con un nuevo colaborador en Politólogo en red. Ernesto Calleja Ruíz es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad de Granada.  Experto en cuestiones de temática internacional, ha trabajado en países como Marruecos y Japón.  En formato entrevista, Ernesto nos irá ayudando a entender un poco mejor cómo funciona la política internacional. Hoy nos habla sobre la situación en EEUU.



¿Cuál es la situación ahora mismo tras el asalto al Capitolio?


En primer lugar, quiero darte las gracias por la oportunidad de poder dirigirme a tus lectores. Es para mí un gran placer poder participar en tu blog, que sigo desde hace tantos años.


Con respecto a tu pregunta, te diré que la situación es bastante dinámica, prácticamente cada día cambia lo que se considera posible y lo que no. Por una parte, debido a la incertidumbre que genera un presidente tan errático como Trump, cuya conducta es imprevisible; pero por otra parte, tal vez aún más importante, por la sacudida interna que está sufriendo el Partido Republicano, que le puede llevar a contemplar acciones que hasta ahora no eran admisibles para ellos.


¿Crees que Estados Unidos está al borde de la guerra civil?


Soy una persona a la que no le gusta emplear términos tan rotundos, que generan tanta inquietud. No obstante, sí que tengo la fuerte impresión, no sólo por los últimos acontecimientos sino por una serie de dinámicas acumuladas (bipolarización, tensión racial, problemas económicos, potencias emergentes, etc.), de que Estados Unidos se encamina hacia una década de gran conflictividad interna, que no conocían en tal magnitud al menos desde los años 60-70. Si logran salir de ella reforzados o en cambio derivan hacia una ruptura político-social mayor que los empuje hacia un desmembramiento o un debilitamiento considerable, es algo que cuesta más predecir y que dependerá de múltiples factores internos y externos.


¿Qué grupos apoyan a Trump?


Ahora mismo, oficialmente podría englobarse al conjunto de los grupos que tradicionalmente apoyaban al Partido Republicano. Sin embargo, si como parece se produce una ruptura del partido del elefante con Trump (o por contra, algo también factible, una victoria de los leales al trumpismo lleva a que el republicanismo-conservadurismo más afín al sistema rompa con el partido y busque crear uno nuevo), veríamos con más claridad quiénes apoyan a Trump. Desde luego no son todos los 75 millones que lo votaron aproximadamente, pero tampoco una minoría de alucinados más o menos “frikis”. Me atrevería a decir que, por un lado, podríamos distinguir una corriente de ciudadanos blancos de clase trabajadora o media, empobrecidos, que tienen miedo de las consecuencias de la globalización y de los cambios tecnológicos, o que de hecho ya los están sufriendo en forma de desempleo (aquí incluiría a muchos afectados por las medidas de confinamiento a causa de la pandemia). Y el otro gran grupo, tal vez más peligroso por sus características mesiánicas, es el de los movimientos ultra cristianos (especificaría que principalmente de determinadas ramas protestantes), que han ido creciendo en relevancia entre las bases republicanas durante décadas y ahora resultan su mayor grupo de presión interno.


¿Cuál es la estrategia del Partido Demócrata tras el asalto al Capitolio? ¿Cuál es su futuro?


Su apuesta tan decidida por un segundo “impeachment” puede interpretarse de dos maneras. Por un lado, parece un intento más o menos descarado de ajustar cuentas con Trump y de paso dividir radicalmente al Partido Republicano o dejarlo condenado a seguir siendo visualizado como rehén de Trump durante los próximos años. Esto entraría en contradicción con la campaña de Biden, centrada en sanar las heridas abiertas por Trump, por lo que el próximo presidente se está cuidando mucho de opinar sobre la materia, dejando el protagonismo a los representantes demócratas en el Legislativo, con Pelosi al frente. Pero la otra interpretación, menos maquiavélica tal vez pero que tampoco hay que descartar, es que la información clasificada que están recibiendo sobre los planes de los “insurgentes” (por seguir la denominación con la que se los está etiquetando) es más preocupante aún de lo que creemos. Y Trump desde luego no parece creíble como personaje conciliador y responsable, capaz de poner la estabilidad del país (y del mundo, ya puestos) por delante de sus intereses y su ego.


Con respecto al futuro del Partido Demócrata, no lo veo nada claro. Deberían tener mucho cuidado, porque la ruptura del sistema bipartito puede llevar no a un sistema de tres partidos, sino ya de cuatro una vez abierto el melón. Biden tiene una personalidad conciliadora y representa al “establishment” de toda la vida, pero claramente ha llegado a la presidencia gracias al impulso que le han dado importantes sectores a la izquierda del partido, tanto en cuestiones económicas (sanidad pública y ecología, destacadamente) como sociales (principalmente las minorías raciales, más movilizadas como reacción al discurso de Trump). Lo va a tener muy difícil para mantenerse cuatro años, en medio de una situación interna y externa de lo más convulsa, equilibrando ambos apoyos. No soy muy optimista al respecto, creo que tarde o temprano sufrirá una escisión por uno de los dos flancos.


¿Qué papel está jugando ahora el Partido Republicano? ¿Cuál es su futuro?


Como esbozaba antes, el Partido Republicano está ante una encrucijada. O se aferra al trumpismo (no olvidemos que Trump, pese a haber perdido, ha batido récords de votación y tiene una legión de seguidores fanatizados) por miedo a perder apoyo (o incluso a la violencia de los que se sientan traicionados), o asume el riesgo de la ruptura, a sabiendas de que a corto plazo le puede costar grandes cuotas de poder pero que a largo plazo le puede salvar de la desaparición una vez las aguas vuelvan a su cauce. En cualquier caso, ninguna de las dos opciones le garantiza el éxito y lo más probable es que se divida en dos con relativa rapidez.


¿Qué piensas de la reacción de las redes sociales ante Trump?


Si te refieres al enfrentamiento que han tenido con él en el último año, básicamente desde que empezaron a censurar sus barrabasadas sobre la pandemia, creo que por una parte era evidente que estaban sometidos a grandes presiones desde hace años para que se mostraran más proactivas a la hora de gestionar los contenidos que se publican en sus plataformas. Y no solamente por cuestiones legales, sino incluso comerciales. Tarde o temprano corrían el riesgo de perder mucho atractivo por exceso de conflictividad. Al fin y al cabo, a las empresas les atrae acercarse a lo que genera pasiones y sentimientos fuertes, pero si se cruzan los límites pueden huir espantadas con mayor velocidad. Tampoco hay que desdeñar que, al fin y al cabo, por muy globales que sean, son empresas estadounidenses temerosas de que la nueva administración pase de protegerlas a verlas como un peligro para la estabilidad del país o incluso como un contrapoder (al fin y al cabo, se trata de un oligopolio cada vez menos encubierto).


Por tanto, si bien era previsible que se produjera este giro en su política, no deberíamos aplaudirlo sin cautela, ya que si han sido capaces de coordinarse para suprimir la capacidad de comunicación de todo un presidente de los Estados Unidos, ¿qué no podrán hacer en el futuro? Es decir, ¿deberíamos estar tranquilos ante un poder tan enorme concentrado en tan pocas manos y sin ningún control democrático? Sin duda va a ser uno de los grandes debates de esta década que comienza.


¿Podrá John Biden rebajar la tensión?


Esa es ciertamente la gran clave y lo que determinará su éxito o fracaso como Presidente. En circunstancias normales, sería la persona idónea para ello, ya que no genera rechazo entre sus adversarios tradicionales. Pero no vivimos tiempos normales, y creo que no va a poder lograrlo por mucho empeño que ponga en ello. Sin contar con que, más allá de la caricatura que de él han hecho Trump y sus medios afines, lo cierto es que se trata de una persona con la salud digamos que al límite, por ser generosos en la descripción. Así que es bastante posible que delegue mucho en sus colaboradores, particularmente en la vicepresidenta Harris, algunos de los cuales tendrán mucho más difícil lograr consensos y rebajar la tensión con sus colegas republicanos.


¿Estamos ante el fin del imperio de  Estados Unidos?


Como he dicho antes, no me atrevería a realizar una afirmación tan rotunda. Sin duda están ante una encrucijada de la que pueden salir incluso reforzados, pero que los puede llevar a un declive acelerado si no logran encauzar una crisis multidimensional tan compleja como esta. Desde luego, me atrevería a decir que van a tener una década de ensimismamiento que va a llevar a que las potencias emergentes (no sólo China, pero sobre todo el gigante asiático) aprovechen la ocasión para avanzar en sus objetivos estratégicos de forma más rápida y agresiva que hasta ahora. Lo cual también sin duda generará una mayor conflictividad internacional. De hecho en cierto modo creo que ya lo estamos viendo en los últimos años y lo que ahora vendrá es una aceleración del proceso. Que esto suponga un nuevo orden mundial o no, dependerá en buena medida también de lo que tarde en retomar el impulso Estados Unidos (suponiendo que lo logre).


Para finalizar, ¿qué fuentes nos recomiendas para seguir la actualidad de la política en EEUU?


Pues debido a la polarización de la opinión pública (y la “opinión publicada”), es difícil poder señalar algún medio más o menos neutral. Parece que hemos entrado en una era de opiniones rotundas, sin grises, con lo que, para tener una visión equilibrada se vuelve necesario acudir a medios marcadamente escorados a cada uno de los lados y usar la propia razón crítica para compensar. En mi caso, aprovechando que están disponibles en la plataforma Movistar+, voy turnando entre la CNN y la FOX News para seguir la “conversación” en las filas demócratas y republicanas respectivamente. Eso sí, le recomendaría a tus lectores que, en la medida de lo posible, si no quieren salir convencidos de que el mundo va a explotar, evitaran a sus presentadores más histriónicos/polarizantes: Tucker Carlson, Sean Hannity y Laura Ingraham (FOX News) y Chris Cuomo y Don Lemon (CNN). Salvo que quieran echarse unas risas a su costa, claro.



miércoles, 13 de enero de 2021

Y las redes sociales bloquearon a Trump

Todo medicamento puede ser remedio o veneno, depende de la dosis y de la condición del usuario que lo consuma. Con las redes sociales pasa lo mismo; si no, que se lo pregunten a Trump. 




Sin Twitter y Facebook, Trump no sería hoy presidente de EEUU. Sí, hay muchas explicaciones sociológicas, pero el fenómeno Trump, como tal, con su posverdad y su capacidad de conectar con una sociedad ya de por sí bipolarizada, hubiera sido muy, pero que muy complicada sin las plataformas digitales. Parece que el idilio está acabando. 

Trump se ha dedicado a despreciar a todos los medios de comunicación tradicionales a excepción de los que le apoyan, como la ultraconservadora FOX. Pero ha sido Twitter la gran plataforma del presidente, el lugar en el que podía, impunemente, colgar sus mensajes para sus más fieles acólitos. Si desprecias a los medios pero dispones del tuyo propio, solo te van a creer a ti. La verdad se diluye y lo que importa es el relato que, de forma machacante, ha repetido Trump desde el día de las elecciones: estas han sido un fraude y, por extensión, Biden es un presidente ilegítimo. 

Tras el asalto al Capitolio, Twitter decide bloquear al presidente durante doce horas y eliminar tres tuits suyos. También Facebook e Instagram decidieron tomar medidas similares. El motivo es que el presidente seguía en sus trece sobre el fraude, no condenando el asalto ni la violencia ni exigiendo a sus seguidores que aceptasen los resultados legítimos. Las redes se convierten en veneno en el momento en que ayudan a difundir odio y animadversión, sobre todo cuando las consecuencias son, como vimos todos, de un intento de golpe de estado.

En mi opinión, las redes llegan tarde. ¿Puede Facebook,  tras todos sus escándalos de los últimos años, ser ejemplo?  Dichas redes han sido  cámara de eco y ahora quieren recular. De todas formas, ¿hacen bien en censurar?, ¿pueden ser árbitros las plataformas digitales en el juego democrático? Si bien la libertad de expresión es sagrada, no lo es mentir descaradamente. Verificar las noticias es importante, máxime cuando, como he comentado, estos bulos dañan las instituciones y ponen en peligro el sistema democrático. ¿Difundir noticias como el Pizzagate, con el resultado que tuvo, es libertad de expresión?

Más lecturas
https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/guerra-civil-estados-unidos_129_6734756.html
También os recomiendo, si no lo habéis visto, "The Social Dilemma". 

Artículo en El País sobre los seguidores de Trump. 


viernes, 8 de enero de 2021

Estados Unidos ante el colapso: ¿la implosión del imperio?

 Las imágenes del Capitolio de EEUU asaltado por una turba de radicales apoyados por el, al día de hoy, aún presidente de la nación, demuestran  que la principal potencia mundial se enfrenta a un intento de golpe de estado. Que Trump no iba a reconocer el resultado de las elecciones si salía perdedor era algo evidente;lo que muchos esperaban es que, por lo menos, aceptara la legalidad. En vez de llamar al orden y calmar a sus seguidores, su última declaración a través de Twitter indica todo lo contrario. Se reafirma en que ha habido un fraude electoral, de tal manera que incluso la plataforma de microblogging lo ha censurado (a Twitter se sumaron Facebook e Instagram en su ánimo de bloquear las cuentas del presidente). ¿La razón? Es evidente: anima a la violencia. Si sigues diciendo que te han robado y que el país es objeto de un saqueo, tus fanáticos, armados hasta los dientes, van a responder. 



Ya no es sólo cómo está golpeando la pandemia al país, con cifras de vértigo (“más de 21.409.400 personas se han infectado en Estados Unidos con el coronavirus y al menos 361.300 de ellas han fallecido”, como señala The New York Times). O la crisis económica, o los distintos disturbios raciales acaecidos últimamente.  Estamos ante un país dividido por la mitad, fragmentado y al borde de la guerra civil. Es un imperio que implosiona, lo estamos viendo en directo, y que tardará, si no va a peor, muchos años en recuperarse (en caso de que lo haga).


Aunque hay muchos intentos de explicar el fenómeno del trumpismo, la globalización, la precariedad laboral y la frustración son, en mi opinión, variables fundamentales para entender todo este fenómeno. Además, el papel de las redes sociales e Internet en crear cámaras de eco es fundamental. La gente sólo consume información que le interesa y los bulos corren por doquier. Da igual que los jueces y los expertos digan que las elecciones son limpias: ya habrá algún opinador que diga lo que quieres escuchar y, además, encontrarás camaradas para tu cruzada. 




Para profundizar

Sobre el incremento de la polarización en EEUU. Por Visual Politik


“Asalto al Capitolio de EE.UU.: resultado golpista, futuro incierto”. Artículo del escritor y periodista Daniel Bernabé. 

“Asalto al Capitolio: Las consecuencias de la desinformación”. En The Political Room.


lunes, 14 de diciembre de 2020

Ciberataques en Europa y algunos consejos para minimizar riesgos

 Según el Foro Económico Mundial, el cibercrimen es una de las grandes amenazas a las que debemos enfrentarnos. Nuestra, cada vez mayor, dependencia de la tecnología hace que no podamos obviar la importancia de la lucha contra esta amenaza. 
El FEM establece una serie de tendencias si hablamos de ciberamenazas:
Amenazas internas:

“According to Code42’s Data Exposure Report, 69% of companies admit they have encountered data leaks through malpractice of their own employees or subcontractors. Often, leaks occur because an employee has a poor understanding of the cyber hygiene basics rather than underlying evil intent.”

El 69% de las compañías admiten haber tenido filtrado de datos, pero no porque sus empleados o subcontratas tengan malas intenciones, sino por falta de formación y entendimiento sobre elementos de seguridad básicos. 

Amenazas externas:
Desde enero de 2020, el número de ataques “ransomware” se ha duplicado. Según el FEM:
“These complex attacks are the main threat for critical infrastructure companies. Criminals interrupt IT and business processes of victim organizations, hack into remote work services, encrypt business-critical systems and demand ransom for restoring operations or even blackmail their victims. The ransom figure is also growing and might reach $1 million.”
Los principales sectores objetivo de estos ataques son: 

Me sorprende cómo el sector de la salud, healthcare, está entre los más atacados, por encima del financiero. Una de las posibilidades es que, al ser un sector tan sensible con los datos privados, sea más susceptible de pagar en caso de robo de aquellos. Si se os ocurren más motivos, no os olvidéis de participar en los comentarios. 
Si nos fijamos en los países europeos que más ataques recibieron encontraríamos los siguientes : 

El mapa evalúa el porcentaje de “máquinas” que experimentaron ciberataques. 
Entre los países más golpeados están Francia (5,41%), Lituania (6,40%), Bosnia-Herzegovina (7,06%), Bielorrusia (10,83%) y Ucrania (10,35%). Los más afectados son Bulgaria (17,55%) y Países Bajos (17,64%). Por el contrario, mejor suerte corrieron Irlanda, que registró solo un 1,08%, seguido de Dinamarca con 1,60%. 

Entre las recomendaciones que se establecen para mejorar la madurez cibernética se indican algunas que parecen de sentido común, pero ya sabéis que el sentido común es el menos común de los sentidos.Veamos: 

  • Reconocer la ciberseguridad como una prioridad estratégica. Es hora de tomarse en serio estas cosas y no creer que la informática es cosa de frikis e influencers. 
  • Formar a los empleados sobre ciberseguridad. Ya hemos visto que las amenazas internas vienen más por desconocimiento que por maldad. Abrir un correo de origen desconocido, utilizar el mismo pendrive para compartir millones de archivos de origen sospechoso, entre otras, son prácticas muy extendidas y poco recomendables.
  • Actualizar a los expertos (sí, la amenazas de hace diez años han podido cambiar) y/o externalizar este servicio y contar con profesionales potentes en caso de que la empresa no se pueda permitir tener sus propios expertos. 


Enlaces de interés
Hablando de ataques al ámbito de la salud:

martes, 8 de diciembre de 2020

¿Qué pasa con Facebook? Un repaso a sus polémicas más sonadas.


Facebook ha protagonizado en los últimos años más de un escándalo. Hoy voy a sintetizar algunas de sus polémicas aprovechando una serie de publicaciones que el diario
El País le dedicó a la compañía de Mr Zuckenberg.  . Veamos algunos de esos fregados en los que se ha metido.  

Noticias falsas y odio. 
Que las noticias falsas circulan a más velocidad que la verdaderas es un hecho. Consumimos la información que nos reafirma en nuestra posiciones creando un sesgo que luego es muy difícil de flexibilizar. Facebook se ha convertido en una plataforma ideal para compartir bulos y discursos llenos de odio. En el momento que en nuestro muro solo aparecen noticias que nos interesan, sean ciertas o no,  los algoritmos hacen todo el trabajo sucio. Además, miles de grupos se convierten en  foros perfectos para todo tipo de teorías conspiranoicas. 
Pero, no obstante, la desinformación no se centra solo en temas políticos. Según un estudio publicado en The Guardian,   esta red ha sido una fuente inmensa de desinformación sobre la COVID-19.

Rusia
La victoria de Trump en 2016 levantó todo tipo de suspicacias sobre cómo pudo llegar este personaje a la Casa Blanca.  En este sentido, todo indica que las redes sociales y las distintas campañas  implementadas en su seno jugaron un rol importante. 
Supuestamente un grupo de hackers rusos utilizaron Facebook para generar una campaña a favor de Trump. De hecho, aunque no se demostró una coordinación entre Trump y el gobierno ruso, sí se destapó que una empresa ligada al Kremlin gastó unos 150.000 dólares en anuncios en Facebook a favor del magnate reconvertido en político. Al año siguiente, 2017, se descubrió que la campaña alcanzó a unos 10 millones de personas con dichos anuncios. Lo más importante aquí es que esta participación no solo se circunscribe a la  información publicitaria, sino que el principal objetivo era generar enfado y división entre los votantes. Facebook tuvo que dar explicaciones, junto con Google y Twitter, en noviembre de 2017 en el senado de los EEUU.  Como bien se establece en la prensa:

“Facebook reveló más detalles: la propaganda rusa había alcanzado a 126 millones de usuarios —no a los 10 millones que había declarado en octubre ( de 2017)— lo que equivale a una tercera parte de la población del país. Además, coincidió con el FBI en que el objetivo no solo era influir en el voto a favor de Trump, también filtrar los correos electrónicos del partido demócrata, crear teorías de conspiración que buscaban degradar la candidatura de la demócrata Hillary Clinton y crear fricción en Estados Unidos” Además, “El Senado también escuchó cómo Facebook revelaba el nombre de la granja de trolls en San Petersburgo: Internet Research Agency, vinculada al Kremlin. La fábrica de mentiras realizó hasta 80.000 publicaciones en su plataforma entre enero de 2015 y agosto de 2017”. 


Cambridge Analitica
Quizás esta es una de las mayores polémicas que atizan al todopoderoso Facebook: La fuga, en 2014, de datos privados de unos 50 millones de usuarios que fueron vendidos a terceros sin el consentimiento de éstos. 
Utilizando como excusa una especie de experimento social, un Psicólogo llamado Aleksandr Kogan (origen ruso) , recopiló datos de un valor incalculable. Consiguió dinero de Cambridge Analítica, que es una empresa americana, e implementó un estudio en el que preguntaba sobre cuestiones relacionadas con los gustos, localizaciones, identidades, etc,. El cuestionario tenía una población objetivo de 270.000 personas, pero dicha aplicación permitió acceder a la información de los amigos de éstos, por lo que llegamos, por extensión, a los citados 50 millones.  Esta información terminó sirviendo, ¡oh, sorpresa!,  a Trump en su campaña electoral. 

Zuckerberg fue invitado cortesmente al senado de EEUU en 2018 a responder algunas preguntas y dejó una serie de frases para la posteridad. No os la perdáis. 


Lecturas para seguir profundizando
  • “El informe que revela que Facebook sabe incluso cómo mueves tu mouse.” Artículo en BBC. 
  • “Las demandas antimonopolio contra Facebook cuestionarán la adquisición de WhatsApp e Instagram, según 'The Washington Post'.”  En Gebeta. 
  • “Los problemas de reputación de Facebook ya empiezan a pasarle factura en publicidad”. PuroMarketing. 

lunes, 30 de noviembre de 2020

Barómetro CIS noviembre 2020. Parte 1 de 2: "Pandemia y economía"


Hoy toca analizar el barómetro del CIS de noviembre de 2020. Voy a tratar este tema en dos artículos: uno sobre economía y pandemia y  el otro, directamente sobre política. 


Sobre la pandemia de la COVID-19


Sobre si la gente está o no de acuerdo con medidas de control estrictas, más allá de las manifestaciones negacionistas, obtenemos los siguientes resultados: 



La mayoría, abrumadora, de gente considera que habría que tomar medidas más restrictivas ante la situación.

Veamos cómo es la percepción de la gestión de las personas afectadas por la COVID-19:



Más del 18% de los encuestados ha contactado con servicios médicos por tener síntomas de coronavirus. De ellos, el 65,4% recurrió a la atención primaria. Esto indica, una vez más, la importancia de reforzar e incrementar los recursos de esta primera barrera.



La gente que se ha enfrentado al coronavirus, relacionada tanto con la pregunta 5 como con la 5a, considera, en más de un 90%, que la sanidad española debe recibir más recursos económicos y humanos. Es más, una mayoría de los entrevistados, más de un 80%, piensa lo mismo, incluso sin haber tenido que sufrir los golpes directos de la pandemia en su salud o en la de sus allegados. 


Sobre las vacunas


La mayoría no está dispuesta a vacunarse. Con esta tendencia es difícil encontrar la inmunidad de grupo. La vacuna no sirve para nada sin un uso masivo La cuestión es que, si el número de vacunados es bajo, podríamos ver  diferentes escenarios: 


  • Que, al final, sea obligatorio para toda la población vacunarse (no creo que ocurra). 

  • Que sea obligatorio solo en determinadas circunstancias: 

    • Población de riesgo (sanitarios, mayores, gente con patologías…) 

    • Cuando queramos viajar.

    • Que determinadas empresas soliciten estar vacunados para trabajar. 


Desde mi punto de vista, nos encontraremos el segundo escenario y sus posibles variantes. Si tenemos que vacunarnos para viajar o trabajar en determinados sitios, seguramente la mayoría de la población accederá a hacerlo. 



Situación económica:

Poco hay que aportar. La sensación generalizada es que la economía está bastante mal. No obstante, la situación personal de cada uno parece ser distinta:



Quizás, viendo cómo están las cosas, objetivamente muchos encuestados consideran que no están tan mal. 


Problemas que tiene España

En la pregunta 15 obtendremos estos resultados. Me he quedado con los principales.




Como se puede observar, la mayoría de los encuestados  establecen, tanto la pandemia como la crisis económica, como los principales problemas. La clase política y los problemas políticos, en general, también ocupan puestos destacados. Cualquier dirigente que quiera hacer algo serio por su país debe tener en cuenta estos indicadores.


Mi Caja de Herramientas para Búsqueda de Empleo (Parte 1): El Mapa actualizado

 Buscar trabajo es un viaje. Para que no sea un viaje a ciegas, utilizo lo que llamo mi “Mapa de Empleo” . Es una tabla (puedes usar Excel )...