lunes, 16 de marzo de 2015

Prensa, credibilidad y efecto Podemos




Fuente: wikipedia
Internet ha significado un cambio radical en la forma en la que nos comunicamos y los “mass media”, como no podía ser de otra manera, se han visto enormemente afectados. La prensa escrita, otrora símbolo de muchas cosas, está viendo como el papel es un formato viejo que da paso a nuevas formas de trasmitir la información. No sólo es el continente -digital-, sino la forma en que se trabaja el contenido. Internet es bidireccional y eso debe tenerse en cuenta.

Los medios de la AEDE, agarrados al canon que aprobó el gobierno y que también se conoció como la tasa Google,  se han visto sumergidos en una crisis cuya salida sólo la han planteado convenciendo al gobierno de lo imposible: la culpa es de los demás, nos tienen – los políticos- que subvencionar. ¿Es creíble una prensa que hace eso? Puede que sí, o no, pero es evidente que cada vez más gente es escéptica con lo que transmiten los medios tradicionales y buscan alternativas para informarse. Dado esto, es posible que toda la retahíla de información contra Podemos esté teniendo un efecto contrario: generar más poder de atracción. Quien dice Podemos dice cualquier otra cosa, y es que creo que el grado de escepticismo de la sociedad española con las noticias que ve es más amplio de lo que parece.  

Cuanto más se critica a la formación n de Pablo Iglesias, más gente considera que se convierte en la única la alternativa para cambiar las cosas. Una estrategia torpe -llevada  a cabo por el PP, pero a la que se suman otros- que parte de un concepto antiguo que sólo tenía una fuerza descomunal antes de la Red: controlar la información en pocas manos daba mucho poder. ¿Es posible eso con las redes sociales? ¿Con miles de blogueros y gente que usa YouTube para informar? La democratización de la comunicación tiene muchos inconvenientes, pues cualquiera puede emitir falsedades, pero tiene una gran ventaja: cada vez cuesta más controlar la información y usarla en beneficio de determinados grupos de poder. 

Vivimos tiempos de incertidumbre, a los que sumamos el creciente escepticismo que os comentaba. Incluso en las encuestas, se da el caso de apoyo al caballo perdedor, una especie de simpatía por el débil vilipendiado, lo cual puede verificar  el posible efecto boomerang que la estrategia antipodemos está logrando. Si a priori se buscaba dividir el voto de la izquierda, todo indica que se está concentrando de forma paulatina un voto contra el bipartidismo y harto de todo alrededor de Podemos. El resultado es que, según los sondeos, dicha fuerza política se ha colocado entre las tres opciones preferidas por los ciudadanos españoles.
Como las artes marciales orientales, Podemos está aprovechando la fuerza del contrario a su favor. Habrá que ver cuáles son los resultados en las elecciones andaluzas para ir dilucidando qué panorama político nos encontraremos en un futuro próximo.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Contratos efímeros y derechos sociales




Contratos por semanas, días, horas o, al tiempo, algunos minutos. Es el culto a lo efímero en el mercado laboral. Digo esto porque acabo de leer una noticia curiosa: “Los contratos de 7 días o menos suben un 43% durante la crisis y ya suponen uno decada cuatro”. Si la recuperación del empleo viene por este camino, todavía nos queda mucho. Y es que con este grado de temporalidad, si no se cuenta con un colchón o bien institucional o bien familiar, el golpe puede ser tremendo. Es posible que el trabajo para toda la vida sea algo del pleistoceno, pero uno tiene que pagar facturas y comer todos los días.
Pero sigamos leyendo:

“De 2007 a 2014 los contratos a tiempo parcial se han incrementado un 34%, según las estadísticas del Sepe. Este aumento es aún más notable si se contabiliza en proporción al número total de contratos. En 2007, los 4,3 millones de contratos a jornada parcial representaban apenas el 23% del total. Sin embargo, en 2014 los casi 5,8 millones de contrataciones de esta modalidad representaron el 34% de todos los empleos que se crearon en España.”

Creo que el debate no sólo deber ser empleo vs desempleo, sino empleo digno o mal empleo. Lo hemos debatido mucho aquí: si el trabajo no te da para comer, no es trabajo.  Si las empresas tienen que adaptarse a los nuevos tiempos flexibilizando sus plantillas al máximo, es hora de analizar si las políticas públicas deben ir encaminadas a proporcionar esa seguridad que, si no puede ser garantizada por la empresa, el estado debe asegurar.

T. S. Marshall, en su famoso ensayo sobre  “Ciudadanía y clase social”, hablaba de una serie de derechos adquiridos a lo largo de la historia que iban desde los derechos políticos y civiles hasta los sociales. Éstos últimos debían basarse en calcular qué mínimo requiere una persona para vivir dignamente. En estos tiempos convulsos, unos defienden los derechos sociales y otros los atacan, pero si analizamos derechos humanos en profundidad, vemos que sin un mínimo garantizado es difícil que podamos construir sociedades avanzadas.

El problema no tiene fácil solución. ¿Es el mercado o el estado el garante de un reparto justo de la riqueza? ¿Son las desigualdades necesarias? ¿Es lícito permitir que millones de personas no tengan un mínimo mientras otros nadan en la opulencia? Más allá del debate humanístico, lo que debemos pensar es si queremos sociedades cohesionadas alrededor de un estado social o un mar anárquico de sálvese quien pueda. O quizás me equivoque, y un liberal me dirá que es mejor reducir el estado, que el mercado se encargará de dar a cada uno lo que se merece.  No es mi planteamiento, pero la discusión sigue latente. 

Recupero el análisis anterior sobre de los contratos de trabajo en España. Creo que, ahora que hay campaña electoral en Andalucía, es hora de plantear de forma seria qué modelo productivo y qué mercado laboral queremos. La flexiseguridad es un buen comienzo, siempre y cuando se cumpla lo de la seguridad. El  reto crucial que tenemos que abordar es cómo conseguirlo y a qué precio.
¿Qué opináis?




lunes, 9 de marzo de 2015

Las habilidades digitales, mercado laboral y desigualdad




Es normal que se tenga en cuenta la importancia creciente que tiene dominar, con cierta destreza, determinadas habilidades digitales dentro del mercado laboral. Según un artículo publicado en el diario 20 minutos:

“Es importante que los candidatos tengan presencia digital, es decir, que se creen una marca personal online. Para ello, es recomendable tener un perfil en Linkedin muy desarrollado con toda la información profesional posible: cursos, experiencia, conferencias a los que se asistieron o artículos publicados.”

Lo hemos hablado muchas veces, pero no por ello se debe evitar tratar de nuevo el tema. En una sociedad informacional, lo importante es saber gestionar la información tanto que recibes como que emites. Para mí, un perfil 2.0 no es otra cosa que generar un espacio dentro de la red en el que seas capaz de dinamizar y crear contenidos. Para ello, ese espacio se fusiona con tu vida online, de tal forma que todo lo que hagas en tu carrera profesional puede ser señalado en la red, y todo lo que haces en la red se suma a tu carrera profesional.

La brecha digital es un tipo de desigualdad que se une a las de toda la vida o, mejor dicho,  un reflejo más de la fracturación social: desigualdades en cuanto  a formación o situación económica, acceso a nuevas tecnologías, acceso a la educación superior, etc. Todos esos factores afectan al acceso al empleo de igual forma o más  que manejarse de forma docta con la informática. Por lo tanto, la tecnología no es origen de desigualdad, sino, más bien, las desigualdades que se enquistan en la sociedad dificultan más o menos el acceso y el dominio de la tecnología. Esto es importante señalarlo, así evitaremos demagogias cuando se habla de Internet. La solución no es volver a la era de la primera industrialización, con fábricas contaminantes y barracones llenos de obreros concienciados contra el patrón, sino de evolucionar hacia una sociedad cuya tecnología esté al servicio del desarrollo humano. Si los avances científicos pueden servir para trabajar mejor y ser más productivos, no debemos permitir que se utilicen para reprimir, espiar o incrementar el poder de los estados frente a los individuos. En fin, se trata de que los avances repercutan en el progreso de la mayoría.

Un mayor dominio de la red es un mayor dominio de una nueva realidad que lleva tiempo imponiéndose. Es como saber leer y escribir; ya no hay excusas para seguir considerando el ordenador una moda friki. Los profesionales debemos ponernos las pilas, pero la ciudadanía en general debe aprender que la nueva era exige personas con habilidades y destrezas que hace unos pocos años no eran tan importantes.

Si nos tomamos en serio la importancia del acceso ciudadano a la red, entonces las políticas públicas orientadas a garantizar esto cobran un nuevo sentido. Telecentros en barrios y poblaciones que faciliten el acceso a la red de personas con menos recursos, la  defensa a ultranza de la neutralidad en la red, la importancia de que la orientación profesional tenga en cuenta el 2.0 a la hora de buscar trabajo, la necesidad de enseñar informática y programación en los colegios… Cuando la red coge tanta fuerza, se convierte en interés público.

viernes, 6 de marzo de 2015

Conociendo a la Federación Andaluza de Sociedades Laborales

Ayer en eProform tuvimos una interesante charla con Felipe Berenguel,empresario almeriense, integrante del Consejo de Dirección de la  Federación Andaluza de Sociedades Laborales como vocal por la provincia de Almería y representante de las sociedades laborales andaluzas en CONFESAL. 

FEANSAL, que es así como se conoce, es una organziación empresarial que defiende los intereses de esta forma jurídica -propia de la economía social-, que es la sociedad laboral. Quizás no sea tan conocida como las cooperativas, pero en Andalucía existen 2.979 sociedades laborales, nada más y nada menos. Si decides emprender, quizás te interese informarte sobre ellas.

Felipe nos habló de temas tan interesantes como las principales funciones de FEANSAL, qué ventajas tiene una Sociedad Laboral comparada con otras formas jurídicas y la importncia de la economía social en el tejido productivo andaluz, entre otros temas.

Sólo me gustaría añadir que la charla fue muy amena,  proporcionándonos Felipe un retrato muy interesante de la labor que asociaciones como la suya realizan en Andalucía.

Sin más demora, os paso el vídeo:


miércoles, 4 de marzo de 2015

Nuevo artículo en eproform: Reflexionando sobre políticas activas de empleo

Aunque ya he hablado varias veces sobre el problema que tiene España con su modelo productivo, todavía no me he centrado del todo en la cuestión de las políticas activas de empleo.
Las Políticas Activas de Empleo son aquellas medidas de orientación, intermediación y formación (también fomento del empleo) destinadas a mejorar la empleabilidad de las personas, ya sea por cuenta propia o ajena. A diferencia de las políticas pasivas de empleo, que serían las prestaciones y subsidios, las primeras buscan que el desempleado abandone su estado lo antes posible.  
Según un artículo muy recomendable de El Diario.es, que compartió @XAlberte en las redes sociales, España dedica más dinero a la incentivación de la contratación que a otras partidas más interesantes como son la formación y la intermediación. Es interesante porque, en su día, ya tuvimos un video debate sobre el tema de la orientación profesional en eProform en el que intentamos analizar este tipo de política activa. Pero eso daría para otra entrada.
Las políticas activas de empleo no crean trabajo,es evidente; el empleo se crea cuando hay crecimiento económico y las empresas demandan personal. Sin embargo, se puede ayudar a reducir el tiempo que una persona está desempleada o mejorar su formación en función de las nuevas cualificaciones demandadas por el sector productivo.
El artículo que cito hace especial hincapié en la necesidad de mejorar la  parte de la formación y la intermediación, puesto que la incentivación de la contratación no está dando los resultados esperados. Dicho fomento lo único que hace es bonificar contratos que ya se iban a hacer, por lo que su capacidad para reducir el desempleo es más bien limitada.




Fuente: Eldiario.es

Como vemos en el gráfico, los incentivos se comen la mayoría del presupuesto. No es la formación, ni el autoempleo.

Veamos ahora cómo es el gasto por desempleado en Europa. A mí me ha sorprendido este gráfico:






Fuente: Eurostat. 2011. No incluye el gasto en servicios de empleo. El diario.es

Nos enfrentamos a unos datos  muy significativos. España está por debajo de la media de la unión de los 15, y los que más gastan son Dinamarca, modelo de flexiseguridad, y Luxemburgo, modelo ensalzado por los neoliberales para hablar de país y economía de éxito. También es cierto que al tener menos paro, ambos pueden invertir más recursos. Pero la tendencia es evidente.

Dinamarca, por ejemplo, es un modelo en el que  prima una flexibilidad bastante acentuada con políticas de recualificación y orientación muy sólidas. O nos parecemos a Dinamarca o giramos la cabeza hacia los países del Este. Reino Unido tampoco sale muy bien parado en esta gráfica, pero ya sabemos que en el modelo anglosajón suelen primar más las políticas encaminadas a que cada uno se busque la vida.

Soy un gran defensor de las políticas activas de empleo, pero, como en todo, hace falta mejorar. Dichas políticas buscan ayudar al desempleado a encontrar un empleo y, para ello, es necesario que se cuente con buenos recursos y un cambio de mentalidad importante. Si invertimos menos en bonificaciones -ya hemos visto que no son tan útiles- y más en recualificar, orientar  e intermediar de forma eficaz, quizás se podría mejorar. Pero esto es un debate abierto que tiene mucho para comentar.

¿Qué pensáis?






lunes, 2 de marzo de 2015

El coste de hacerse autónomo

España es un país complicado para hacerse autónomo. Por lo menos, eso es lo que dicen muchos expertos y lo que corroboran algunos amigos y familiares -uno mismo también intenta enfocar su carrera hacia estas lides, pero todavía queda trecho- que se han atrevido a atravesar dicho bosque.
Si nos comparamos con otros países, quizás no salgamos muy bien parados. Por ejemplo, en la web Pymes y autónomos se recoge una comparativa que es importante destacar:

  • En Portugal, por ejemplo, los autónomos no pagan ni cuotas ni IVA como tales, aunque a cambio abonan el 24,5% de lo que ingresan anualmente al Estado.
  • En Italia, a diferencia de España, los autónomos sólo pagan una cantidad en función de sus ganancias, que suele ser de un 20%.
  • En Holanda, los autónomos pagan una prima mensual de 100 euros mensuales a modo de seguro y una cuota de 50 euros anuales.
  • En Reino Unido, se ha establecido una cuota que oscila entre los 13 y 58 euros en función de las ganancias. El IVA no se liquida trimestralmente como en España, sino que se paga a final del ejercicio.
  • En Estados Unidos tampoco hay una cuota de autónomos como tal, aunque éstos están obligados a formalizar un seguro médico y los impuestos se pagan en relación a lo que se ingresa.
  • Por último, en Alemania se paga una cuota de 140 euros siempre y cuando se superen los 1.700 euros de ingresos netos mensuales, aunque hay obligación de suscribir un seguro médico.

En España, quitando la tarifa plana que tan sólo es para nuevos emprendedores y no dura mucho, la cuota se acerca a los 300 euros mensuales. Más retenciones por IRPF, etc. Así que es posible ingresar 1000 euros brutos mensuales y quedarte pelado, quitando todos los impuestos y cuotas. Haciendo cuentas, no sale muy rentable.

Además, hay un coste que el autónomo asume que no me interesa soslayar.

Coste de tiempo. El autónomo tiene una jornada laboral que, en la mayoría de las ocasiones, coincide con todas esas horas que está despierto. ¿Vacaciones? Complicado. ¿Fines de semana? Sólo si he conseguido adelantar el trabajo y terminarlo antes del viernes a las 12 de la noche.
Además, hoy en día con Internet, las redes sociales y los smartphones, quien sea capaz de desconectar que levante la mano. Es complicado estar tomándote una cerveza con la pareja y no intentar chequear tus redes profesionales a ver si hay novedades. Pero, ¿qué novedades puede haber un sábado a las 22:00? Nunca se sabe….

Esto me lleva al segundo concepto. No sólo es coste de tiempo, sino que la calidad del tiempo libre cambia. Muchos autónomos que, por ejemplo, trabajan en su casa, son capaces de alternar su trabajo con otras actividades: ir al gimnasio por la mañana, recoger a los niños, hacer la comida…, así que, sin darse cuenta, la jornada de trabajo se alarga y se alarga para no terminar nunca. Uno quiere compaginar tantas cosas que, al final, el estrés explota.

Resumiendo, te tiene que gustar mucho lo que haces o no tener más remedio que hacerlo porque, si no, el esfuerzo a veces no compensa.

Os dejo una reflexión muy gráfica sobre el coste del autónomo que circula por las redes sociales. Da para pensar:


Mi Caja de Herramientas para Búsqueda de Empleo (Parte 1): El Mapa actualizado

 Buscar trabajo es un viaje. Para que no sea un viaje a ciegas, utilizo lo que llamo mi “Mapa de Empleo” . Es una tabla (puedes usar Excel )...