martes, 24 de junio de 2014

Esquema de la reforma fiscal y novedades para los autónomos.




Recientemente se ha anunciado una reforma fiscal que afectará a asalariados, sociedades y autónomos. Hoy vamos a esquematizar algunas de las novedades más significativas de las que se ha hecho eco la prensa:

Para los autónomos:
  • De los tres millones de autónomos, 1,5 millones se favorecerán de las medidas.
  • En septiembre de 2012, la retención por IRPF de los autónomos profesionales subió desde el 15% al 21% sin distinción de facturación.
  • La rebaja qué planifica el gobierno diferenciará entre un tramo generalizado del 19% y otro que oscilará entre el 15% y el 16% en función de los ingresos del trabajador por cuenta propia.
  • Por ahora se mantendrá el sistema de módulos.
  • Las medidas entrarán en vigor “de forma inmediata”, pero, por lo que se puede saber por la prensa, “las retenciones de rentas por debajo de 12.000 euros bajarán ya en julio, una medida de la que se beneficiarán 550.000 autónomos, según ATA, y que supondrá un ahorro en los próximos seis meses de entre 250 y 300 euros para cada trabajador”.
Para las sociedades:
El impuesto de sociedades pasará del 30% al 25%. La bajada se realizará en dos fases: en 2015 se pasará del 30% actual al 28% y en 2016 se quedará en el citado 25%. Esta bajada iguala el tipo que pagan las grandes empresas y las pymes por los beneficios empresariales.
Hay que decir que existe una amplia brecha entre el tipo nominal -lo que establece la normativa que se tiene que pagar de forma general- y el tipo real, lo que al final se paga. Las bonificaciones fiscales hacen que, actualmente, se pague entre un 1 y un 12%. Si bien “habrá una eliminación general de beneficios fiscales, se mantendrán la deducción por I+D y por reinversión”. En fin, habrá que leer la letra pequeña, a ver si al final pagarán más las pequeñas que las grandes.

Para el IRPF
La reforma establece una reducción de los tramos de IRPF, pasando de 7 a 5. Quedarán de la siguiente forma:

 







































Como se puede ver, son las rentas altas las que más notarán la bajada, teniendo truco en otros tramos, independientemente de que algunos también notarán bajadas, obviamente. Vemos algunos ejemplos prácticos para ver que no es oro todo lo que parece:

  • Mucha gente que estuviera en el tramo de entre 20.000 y 33.000 euros pagaba antes un 30%, y con la reforma seguirá pagando un 30% en 2016, aunque en 2015 le suba hasta el 31%. Sin embargo, alguien cuya base imponible sea de 35.000 euros pasará del 40% al 37%. ¿Por qué? Pues porque al cambiar los tramos, algunas rentas “fronterizas” o bien suben o bien bajan en sus retenciones.
  • Sigamos con los tramos: alguien cuya base imponible sea de 15.000 euros antes pagaba el 24,75%; en el 2016 será el 24%, una bajada de 0,75%. Sin embargo, alguien que estuviera en el tramo de más de 300.000 euros pagaba un 52%. Con la reforma pagará un 45%, un 7% menos. Por otro lado, alguien que esté con 55.000 euros pagaba antes un 47%; en 2016 pagará un 37%.
  • También hay cambios para los mínimos: una persona cuya base imponible sea de 12.000 euros pasará de tener un 24,75% a un 19% en 2016. Un 5,75% menos.
A nivel general se bajan, pero algunos más que otros.
Otro elemento a tener en cuenta: las indemnizaciones por despido tributarán a partir de 2.000 euros por año trabajado. 
Habrá que estar atentos para observar si se consigue el objetivo de déficit y no se sube el IVA (ya se ha anunciado que se subirá el de algunos productos sanitarios), que ese sí es verdad que lo pagamos todos. ¿Qué pasará si no se cumple con el control de la deuda pública? ¿Se avecinarán nuevos recortes?, me pregunto. Y os pregunto: a pesar de la enorme deuda que arrastran familias y empresas, ¿se impulsará la economía gracias a la bajada de impuestos?
Me gustaría saber vuestra opinión al respecto.

 

viernes, 20 de junio de 2014

Algunas notas sobre pobreza, trabajo y desigualdad en España




“El 23 por ciento de los 13 millones de personas que según el Instituto Nacional de Estadística viven en España bajo el umbral de la pobreza tienen un trabajo, y el 12 por ciento son jóvenes con formación”. Así empezaba esta demoledora noticia que leí no hace muchos días y que me interesa compartir con vosotros para el debate.
Hay dos aspectos que podemos resaltar de estos datos:


  • ·         El trabajo empieza a no ser sinónimo de inserción social.

  • ·         La formación, en España, tampoco asegura un buen empleo en un porcentaje muy elevado de ciudadanos

La noticia hace alusión a un informe realizado por la Fundación Tomillo, que también arroja luz “sobre los trabajadores en situación de pobreza (menos de 598 euros de ingresos al mes)”, cuyas “condiciones de bajo salario, temporalidad y precariedad sumadas al empeoramiento de las condiciones laborales de los últimos años” han repercutido notablemente en la merma e inestabilidad de sus ingresos.
Pero, ¿qué significa pobreza extrema y a cuántos les afecta?: “1,58 millones de personas se encuentra en situación de pobreza extrema. Se trata de ciudadanos con ingresos por debajo de 199 euros al mes: son el diez por ciento de los desempleados, el 3% de todos los trabajadores y el 6% de los jóvenes de España”.
Si bien es cierto que la pobreza golpea principalmente a desempleados, el que un sector cada vez más amplio de asalariados esté bajo el umbral de la pobreza nos aleja mucho de la recuperación social -no digo económica- de este país. Esto significa que, en muchas ocasiones, tener un mal empleo es lo mismo que no tener trabajo.  Ya no es suficiente salir del paro; hay que volver a plantear algo que parece que se ha olvidado: que el empleo sea digno.
Fijaos en el siguiente gráfico que he extraído del InformeFoessa 2014  sobre precariedad y CohesiónSocial. 

 



Como podéis ver, los salarios no han parado de bajar de forma estrepitosa desde el 2007, llegando, incluso, en estos últimos años, a caer por debajo de la inflación. Esto supone un descenso sin paliativos de la capacidad adquisitiva y la consecuente pérdida de calidad de vida.
La devaluación interna a la que nos obliga la UE y las políticas gubernamentales con sus reformas laborales tienen sus efectos colaterales. La pobreza es una de ellos, aunque sea en nombre de la competitividad.
Veamos otro gráfico:



 



Las rentas del trabajo cuentan cada vez menos en el PIB, aumentando su peso, no obstante, las rentas del capital.  Sin embargo, por el contrario, sabemos que las finanzas del estado recaen principalmente sobre el IRPF y dichas rentas del trabajo. Unos asalariados cada vez con menos salario son, en primera instancia, los que mantienen el estado del bienestar, mientras el fraude fiscal  de las grandes fortunas está enormemente difundido en nuestro país.
Los salarios bajan, pero las jornadas laborales, oficial y extraoficialmente, se incrementan: los trabajadores españoles están entre los que más trabajan y menos cobran de todaEuropa . “Sólo Grecia, Portugal, Turquía y los antiguos países de la Unión Soviética presentan peores condiciones laborales que las vigentes hoy por hoy en España”. Lamentable.

Por otro lado, es importante conocer otra realidad, y es la creciente desigualdad que hay en España. Los millonarios, según la siguiente información, recuperan sus fortunas y las SICAV mantienen su potencia para mover el dinero de los ricos volviendo a presentar cifras similares a las anteriores a la crisis. Y encima de todo, la amnistía fiscal ha acelerado el registro de nuevas sociedades de inversión, que, por cierto, tributan más bien poco. 

Todo esto hace que España, al día de hoy, sea el país de la OCDE donde más se han visto incrementadas las desigualdades.












Mi Caja de Herramientas para Búsqueda de Empleo (Parte 1): El Mapa actualizado

 Buscar trabajo es un viaje. Para que no sea un viaje a ciegas, utilizo lo que llamo mi “Mapa de Empleo” . Es una tabla (puedes usar Excel )...