viernes, 28 de agosto de 2015

Nueva ayuda a los parados, políticas activas y reflexiones




Leo recientemente que el gobierno tiene previsto implementar una ayuda a los parados de entre 30 y 55 años. Además de la edad, también es importante  observar tanto el tiempo que se lleva desempleado -si es de larga duración o no-, así como su formación, las responsabilidades familiares y la pertenencia o no a otros  colectivo de difícil inclusión laboral, etc.  

La ayuda conllevaría participar en el ya conocido itinerario de inserción profesional. Lo que no sabemos es si las oficinas de empleo contarán con personal suficiente para poder llevar a cabo este pilar básico de las Políticas Activas de Empleo. La prensa recoge que “este nuevo programa estará dotado con una partida de 129 millones de euros y se prevé que del mismo puedan beneficiarse alrededor de 1,26 millones de desempleados. En total, todas las Políticas Activas de Empleo recibirán el año próximo 5.242 millones de euros, un 10 % más que el año pasado.” Pero no sólo es cuestión de presupuesto, sino de diseño. La permanencia de las estructuras que mantienen un servicio de empleo basado en el seguimiento constante del desempleado es crucial. Si los programas de empleo van y vienen, y los orientadores pasan de contratos temporales a otros menos temporales, es difícil generar unas dinámicas que permitan un servicio de calidad.

Buscar formas en la que la sociedad civil, a través de asociaciones, ONG, fundaciones, etc., se implique en la inserción de desempleados siempre me ha parecido una idea fantástica. Pero incido en que es fundamental un buen diseño de las políticas de empleo, para poder así saber por qué camino debemos avanzar. 

¿Será suficiente esta nueva ayuda a los desempleados? La estimación del gobierno es que la economía siga creciendo y, por extensión, la bajada del paro estará servida. Este programa puede aprovechar una coyuntura macroeconómica favorable para acelerar el descenso del desempleo o, por el contrario, se puede quedar en una medida más que no soluciona el problema. Como siempre, en cuestiones de empleo estamos supeditados a los vaivenes de la economía y a las arbitrariedades del gobierno de turno.
Sin existir varitas mágicas, y sabiendo como sabemos que en España tenemos un problema de modelo productivo -demasiado temporal-, el mercado de trabajo se está convirtiendo en un escenario lleno de incertidumbres y con movimientos difíciles de prever. 

Debemos estimar cuánto personal necesitamos en las oficinas, cuáles son los objetivos realistas que debemos plantearnos y los logros conseguidos. Por muy bien que vengan este tipo de ayudas económicas, que son tabla de salvación no lo pongo en duda, no están solucionando el problema ni del desempleo ni de la inserción.

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