lunes, 28 de marzo de 2016

Buscar trabajo es un trabajo y mapa conceptual para planificarnos.


En algunas de las charlas que, como voluntario en Cruz Roja, he impartido sobre búsqueda de empleo online, he notado cómo muchos asistentes se sorprendían de que hubiera tantas herramientas orientadas a que encontremos trabajo. Blogs, videocurrículums, portales de empleo, redes sociales profesionales… Infinidad de posibilidades que, en su infinita complejidad, nos obligan a estar dedicando cada vez más horas a la ardua tarea de buscar un empleo.

Tengo que deciros que yo no diferencio entre mundo online y offline. Me da igual dar una tarjeta en persona y que miren mi blog; me supone lo mismo utilizar LinkedIn para contactar profesionalmente y luego organizar una reunión; y un largo etcétera. La búsqueda de empleo sólo respondea una estrategia planificada y las herramientas utilizadas son eso, herramientas, pero el concepto es el mismo.

Como podréis ver al final de este artículo, he realizado un mapa conceptual sobre cómo organizarnos para buscar trabajo. Mi opinión, y la de muchos profesionales, ha sido siempre la misma: si estás unas 40 horas en cualquier trabajo, ¿por qué vas a dedicarle menos a buscar empleo?
La búsqueda de empleo partirá de una serie de pasos:

1.       Definir mi perfil y proyecto profesional. Esto  me obliga también a conocer qué demanda mi sector de interés. ¿En qué quiero trabajar? ¿Qué piden para ocupar ese puesto?
2.       Un segundo paso estaría relacionado con la autocandidatura y a la construcción de red de contactos.  Nada es más eficaz en la búsqueda de empleo que tener bien localizadas a las empresas que pueden contratarme; pero, también, conocer gente del sector, profesionales de RRHH u otros empleados puede ser esencial de cara a ocupar una vacante. Se estima que alrededor del 80% de los puestos se ocupan mediante la red de contactos - principalmente- y la autocandidatura.
3.       En el tercer paso iremos a los portales de empleo, intermediarios (ETT, agencias de colocación, servicios públicos de empleo…) y las redes sociales de Internet. Aquí es donde se pueden fusionar estrategias, como puede ser utilizar LinkedIn para hacer red de contactos o seguir a nuestras empresas  en las redes sociales para estar al día. Si quiero ganar visibilidad, el blog es una buena opción.  
4.       Evaluación de mi búsqueda. Aquí me daré cuenta de si mi perfil es lo suficientemente empleable, si mi ámbito geográfico es demasiado reducido, si me falta formación, etc. Es posible que en mi fase de evaluación me dé cuenta de que me falta, por ejemplo,  un nivel de inglés aceptable para trabajar en lo que quiero. Si me pongo a estudiar este idioma, todavía estoy encuadrado en la búsqueda de empleo. Es decir, que mi estrategia no descansa nunca, independientemente de que me esté formando o no.



Muchas veces lo primero que hacemos es darnos de alta en los portales generalistas de empleo como locos, en los cuales hay miles de personas como nosotros. No hemos dado el paso previo, que es contactar con las empresas que nos interesan e intentar ir creando una red de contactos. Si dedico 30 horas a la semana a buscar empleo, lo normal es que el 80% de ese tiempo lo dedique al segundo paso, y luego el 20% restante a todo lo demás. Como veis, cuántas más horas productivas dediquemos a nuestro objetivo, más rápidos irán nuestros procesos: Antes encontraremos empleo o llegaremos a la fase de evaluación, por lo que tendremos margen de maniobra suficiente para virar nuestro rumbo lo antes posible. No es lo mismo llegar a la evaluación al tercer mes de nuestra búsqueda que al segundo año. Ya lo dije hace tiempo, la media de búsqueda de empleo está en 18 meses, por lo que debemos aprovechar el tiempo al máximo.




jueves, 24 de marzo de 2016

Élites políticas, poder y prudencia


Lo escribí hace tiempo mencionando a Michels: los partidos políticos son organizaciones burocráticas que tienden a ser controladas por una minoríaDigo esto porque me da la sensación de que todavía no somos conscientes de lo que supone el poder y nos sorprende ver cómo los partidos -sobre todo sus dirigentes- se agarran a él como buenamente pueden. Democracia, en teoría, significa que no permitimos que el poder se concentre demasiado, por eso mismo existe la división entre legislativo, ejecutivo y judicial, así como unos medios de comunicación críticos o el deber ciudadano de ser personas activas, informadas y formadas en política. Que nadie se ría, hablo en teoría, no de que ocurra eso.

Todos los actores políticos sin excepción son maquinarias que quieren alcanzar el poder, lo cual es obvio, y su actividad siempre irá encaminada hacia este objetivo. Pero, como en todo, quizá las estrategias para gobernar puedan verse claramente marcadas por la necesidad de inmediatez y esto supone un grave error.

El cese fulminante del secretario de organización de Podemos por parte de Pablo Iglesias se encuadra en esta estrategia: todo lo que estorbe para alcanzar poder está mal y si no dimites, te ceso. Las dimisiones en Madrid por parte de nueve dirigentes abrieron una nueva crisis en la formación morada de la que se ha acusado a su antiguo secretario de organización. No podemos olvidar que Podemos es un fenómeno político que se está todavía gestando, pero que, en mi opinión, necesita más tiempo para asentarse como proyecto. Una cosa es que Iglesias y sus colaboradores estén preparados para ejercer labores de gobierno (que habría que verlo pero que, a priori, no pongo en duda) y otra es que su partido esté preparado para lo que supone el desgaste del poder. Un partido político necesita una estructura territorial fuerte, líderes locales con experiencia de gobierno -o en labores de oposición- y una militancia unida alrededor un mismo proyecto.

Independientemente de las distintas corrientes y facciones que tenga dicha organización (además de otros partidos que han ido coaligados, tipo Compromís), a la hora de gobernar más vale cerrar filas. Todo es muy difícil, sobre todo en la izquierda, cuya pluralidad a veces se ha entendido por guerracivilismo. Podemos conecta con la crítica generalizada hacia todo lo que hay en política, lo que no significa que sus propuestas, en caso de que se lleven a cabo, sean defendidas de forma masiva por la población y explicadas por los miembros del partido de una forma eficiente (además de ser las correctas, claro está). Canalizar el descontento es importante, pero cumplir las expectativas también.
¿Se puede ser asambleario y eficaz? Pues parece que no, y a la vista está que Podemos está estructurado como un partido tradicional. No obstante, la campaña mediática y de otras organizaciones contra Podemos también está empezando a erosionar a la organización, máxime cuando se encuentra en plena negociación para ver si apoya a Pedro Sánchez o no.
Y aquí entra el problema. ¿Gobernar en coalición o apoyar la investidura y negociar cuestiones concretas? ¿Ir de nuevo a elecciones? Son preguntas que están encima de la mesa. Para mí, ir de nuevo a elecciones es un fracaso total. Es demostrar, como dice la alcaldesa de Madrid,  que no se puede jugar con las cartas que te han dado los ciudadanos a través de los votos. Además, no entiendo muy bien que en Podemos esta sea una opción viable y pragmática, sobre todo a tenor de las innumerable encuestas que reflejan que el escenario electoral seguirá tal y como está ahora. No se puede permanecer toda la vida en época electoral, con debates muy preparados y bonitos lemas. A veces se gobernará y a veces no, pero siempre hay que dar la batalla en función de los votos recibidos.  

Mi opinión es que se puede dejar gobernar a Sánchez y luego hacer una oposición constructiva. Vienen tiempos difíciles para pactar con Bruselas el déficit, abordar los distintos problemas sociales y económicos que arrastramos y, sobre todo, para afrontar un futuro en nuestro mercado laboral todavía lleno de incertidumbres. Con una buena oposición desde ya, Podemos puede construir una buena y fuerte estructura que pivote alrededor de propuestas concretas, tal y como pueden hacer, por cierto, el resto de partidos, incluido el Partido Popular, aunque este también está sumergido en graves problemas internos. Rajoy está políticamente acabado, como lo estaba Aguirre, pero sigue en sus trece. La idea del PP de presentarse primero a la investidura -llegando así a un acuerdo con Ciudadanos- hubiera sido más inteligente, obligando así al PSOE sólo a contar con Podemos. Pero, claro, los populares no contaban con que Ciudadanos prefiere cualquier otra cosa a repetir elecciones.

 ¿Realmente cogobernar con el PSOE es una opción que beneficia a Podemos? Tengo mis dudas. Aunque es verdad que el PSOE no quiere pactar con Iglesias un gobierno y acercarse a Ciudadanos busca precisamente cerrar esa puerta, no quiere decir que no se pueda llegar a acuerdos programáticos. ¿Hacia dónde irán Sánchez, Rivera y Rajoy (en caso de que siga) cuando haya que negociar unos presupuestos? Aquí es donde hay espacio para el debate ideológico y la controversia.
Como os decía y para ir concluyendo, parece que la inmediatez no es buena aliada de la prudencia. Antes tenía claro que se repetirían elecciones, ahora no.


http://www.eldiario.es/zonacritica/Podemos-hablar_6_495260507.html




viernes, 18 de marzo de 2016

Dos maneras de facturar sin ser autónomos


Todos sabemos que es complicado emprender en España y que un autónomo paga un dineral en cuotas independientemente de lo que ingrese. Medidas como la tarifa plana pueden ayudar en algunos inicios; no obstante, montar tu propia empresa sigue siendo una carrera de obstáculos.

¿Es necesario darse de alta como autónomo aunque ingreses poca cantidad de dinero? Pues no. Si eres un freelance, existen dos formas de facturar sin estar dado de alta como tal siempre que nuestros ingresos no superen el Salario Mínimo Interprofesional. Veamos cuáles son nuestras opciones.

En primer lugar, cabe la posibilidad de emitir facturas -estamos obligados a ello, eso sí- una vez que nos registremos en el Censo de empresarios, profesionales y retenedores. La Agencia Tributaria expone lo siguiente:

El inicio de actividades económicas origina un conjunto de obligaciones fiscales, entre ellas las de carácter censal, exigidas en el ámbito estatal para las personas o entidades que las desarrollan.
Quienes vayan a realizar actividades u operaciones empresariales o profesionales o abonen rendimientos sujetos a retención deben solicitar, antes del inicio, su inscripción en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores. Este censo forma parte del Censo de Obligados Tributarios.

Por lo tanto, cobrar menos del SMI no quiere decir que no se tengan obligaciones fiscales, tales como el abono del IVA cuando corresponda.

En segundo lugar, estaría la opción de ser socio de una Cooperativade trabajo asociado. Los trabajos los factura la cooperativa y nosotros tendremos una nómina por ser socio trabajador, con todo lo que ello conlleva: tener derecho a paro como trabajador asalariado, por ejemplo. De este modo, seríamos un profesional más de la cooperativa y no un profesional independiente, tal y como nos explica Infoautónomos. Según la web especializada, un socio de la cooperativa, pagaría lo siguiente:

  • Una cuota de socio.
  • Los costes de la Seguridad Social por lo días que estuvo trabajando.
  • Un 2% de IRPF, que es lo que está establecido para los ingresos con menos de 11.700 euros al año.
  • Gastos de gestión.
  • Porcentaje por Impuesto de sociedades.
La cooperativa nos abonaría el dinero una vez que hubiera cobrado la factura del trabajo que hemos realizado. No nos olvidemos del hecho de que si cobramos más del SMI, sí estamos obligados a darnos de alta. No parece lógico, porque lo mismo me da cobrar 700 euros al mes que 820. Siempre he opinado que un autónomo debe pagar en función de sus ingresos. Casi todos los partidos políticos han prometido cambiar esto. En vez de estar peleándose por lo sillones, deberían empezar a cambiar situaciones como esta ya.

Más lecturas sobre le tema: 



martes, 15 de marzo de 2016

Mi nuevo artículo en Amanece Metrópolis: Sociedad red y sociedad del riesgo

Os dejo un nuevo artículo en la revista cultural "Amanece Metrópolis". Esta vez ha tocado reflexionar sobre conceptos tan importantes como la sociedad red y la sociedad del riesgo. 

Artículo aquí

lunes, 14 de marzo de 2016

¿Dónde están las ofertas de empleo?


Fuente: T-OrientaMijas
Siempre se ha dicho que la red de contactos cubre el 70% de los puestos de trabajo vacantes. La red de contactos  se traduce en hacer uso de los siguientes escenarios, a modo de ejemplo: imagínate que busco trabajo de camarero y resulta que un primo mío tiene un bar y decide contratarme porque me conoce y sabe que cumplo; o bien, un amigo conoce al dueño de un bar que busca personal y me recomienda. En ambas situaciones, es la red de contactos la que funciona.

En un interesante artículo, a ese 70% también se le suma la autocandidatura. O sea, hacerle llegar a la empresa nuestro currículum, a través de Internet, en mano o de la forma que sea conveniente.

Por lo tanto, estadísticamente, hacer uso de la red de contactos y llamar a muchas puertas es lo que mejor funciona. La red de contactos se construye; habrá gente que nazca con ella y que siempre tenga alguien al lado dispuesto a ayudarle aunque no sepa trabajar (lo que tradicionalmente se llama un enchufe, que, para mí, es el término que se usa cuando se mete gente que no es válida para un trabajo, pero se hace por tener lazos de amistad o consanguineidad. Recalco lo de no es válido para el trabajo). Pero, en la mayoría de los casos, sólo disponemos de nuestra capacidad de trabajo para crear la red. Cuánto mejor sea nuestra fama como profesionales, mejor funcionará el boca a boca y, por consiguiente, más fácil tendremos movernos por el mercado de empleo.

El uso de la red de contactos también exige que la gente sepa cuál es tu situación. Si estás buscando activamente trabajo, debes decirle a tu círculo cercano que lo estás haciendo. Puede ser un familiar, un amigo, un antiguo compañero de trabajo o de la universidad o lo que sea.
Si la red de contactos y enviar currículums no sirve, hay  otras opciones estadísticamente menos exitosas, pero no por ello las debemos dejar fuera de una estrategia de búsqueda de empleo. Porque una cosa hay que tener clara: cuando se busca trabajo hay que mirar hasta debajo de las piedras, de ahí que haya que dedicar varias horas al día a la fastuosa tarea de encontrar un empleo. Pero voy al grano. Algunos ejemplos de lugares en los que buscar son:

  • ·         Servicios públicos de empleo:  en Andalucía  sería el SAE.  Apuntarse al paro y renovar la demanda es necesario. Que te llamen para trabajar es otra cosa. No obstante, nunca se puede saber. Asegúrate de estar inscrito en todas las ocupaciones posibles y relacionadas con su sector.
  • ·         ETTS y Agencias de Colocación.  Aquí te paso un enlace con el listado de empresas de trabajo temporal autorizadas en España.  Ya sabes que tendrá que darte de alta en el portal web de la ETT, pues es la mejor forma de controlar toda la información del currículum.  Si te interesan las agencias de colocación, que tienen ciertas diferencias con las ETT pero que siguen siendo intermediarios, te paso otro enlace.
  • ·          Portales webs de empleo. Páginas como Infojobs o Infoempleo son ejemplos de portales web que están muy a la orden del día. El problema que te puedes encontrar aquí está relacionado con los dos puntos anteriores: pocas ofertas y mucha competencia. Los portales te permitirán crear alertas de empleo para así estar al día en tu correo electrónico, pero lo más interesante es chequearlas todos los días (trabajo tedioso, pero necesario). Ya sabes que, siguiendo con Infojobs e Infoempleo, en tus búsquedas puedes seleccionar el periodo de tiempo en el que se han publicado las ofertas (hace 24 horas, siete días, etc.) y también pedir un certificado que demuestra que estás buscando activamente empleo en dicho portal. En este certificado constará la fecha de alta en la que te registraste, así como las distintas ofertas en las que te has inscrito.
  • ·          Bolsas de trabajo. Es importante localizar estos espacios en función de tu perfil profesional. Si, por ejemplo,eres docente, te interesa estar al día cuando abran bolsas, no sólo cuando sea el examen de oposiciones () .


Para concluir, creo que toda estrategia debe fusionar red de contactos y autocandidatura y , de camino, usar las redes sociales de internet. Me explico: utilizar Linkedin para contactar con el personal de Recursos Humanos de las empresas que me interesan puede ser un buen paso. Así, puedo informarme de si tienen alguna vacante o, simplemente, conseguir que lean mi currículum y que me conozcan. También puedo colgar mi currículum en Facebook y avisar a mis contactos de que me encuentro buscando trabajo.
Si lo que queremos es ganar visibilidad para que los reclutadores me localicen mejor, el blog es una buena herramienta (como siempre digo). Pero de eso ya he hablado mucho. 


martes, 8 de marzo de 2016

El lío de los pactos políticos


Los partidos políticos parecen no llegar a un acuerdo de investidura. Era y es necesario negociar líneas programáticas con los presupuestos al lado, sabiendo que estamos dentro de la Unión Europea y que hay unas limitaciones. ¿De dónde se sacará el dinero? ¿Qué pasará con la troika?, ¿nos encaminamos hacia otras elecciones?

No voy a entrar en muchos detalles sobre lo que se hapactado entre el PSOE y Ciudadanos, como, por ejemplo, el tema de las diputaciones. No me creo que las quiten; aquí hay otra trampa. La mayoría del personal es funcionario, por un lado; por otro, habrá que seguir dando servicios a los ayuntamientos pequeños. Las diputaciones gestionan, por ejemplo, servicios sociales comunitarios. ¿Quién costearía eso ahora? ¿Realmente se ahorrarán 5000 millones? Otro elemento es el complemento salarial: por mucho que se intente rectificar, me parece peligroso si se generaliza. Estoy a favor de la flexibilidad alemana en determinadas empresas grandes que, por circunstancias de la producción, tengan que reducir el número de horas trabajadas. Aquí es necesario que el estado, en vez de pagar desempleo, pueda compartir el salario con la empresa para que no se pierdan puestos de trabajo. Lo que no entiendo es que se subvencione tener contratos por debajo de los 800 euros al mes (pág. 31 del documento). Además, así es muy difícil sacar a determinados colectivos del desempleo. Me parece que políticas como la del trabajo garantizado -estudiada por Alberto Garzón- con matices y bien aplicada puede ser beneficiosa, pero todo es discutible, y de estos temas hablaré otro día.

Es cierto que los cerca de cien mil millones de euros que propone de subida Podemos en el gasto público parecen exagerados. Hay que ver las cuentas con lupa. Pero el Estado del Bienestar tiene un coste y cada vez mayor. Quien diga que va a mejorarlo reduciendo presupuesto miente. Y miente porque converger con la UE de los 15 requiere un incremento del gasto social, y es bueno poner este debate encima de la mesa para no llevarnos a engaño. Cómo se va a financiar, cómo eliminar gastos innecesarios y mejorar la eficiencia es otra cosa. Además, no olvidemos que la ortodoxia presupuestaria es un corsé muy difícil de desatar y que cuando se promete bajar impuestos y subir el gasto hay que dudar.

Creo que el problema de Pedro Sánchez no ha sido su intento de negociar con Ciudadanos a toda prisa. Como comenta en un artículo Ignacio Escolar, ha sido más bien la parafernalia mediática con la que ha querido adornar su pacto con  la formación naranja lo que no ha calado. No entiendo eso de que firmo un acuerdo con Rivera y luego los demás tienen que sumarse. Además, el acuerdo es tan amplio que deja poco margen para cambiarlo.  Si se hubiera llegado a unos mínimos con IU y Compromís, Podemos estaría más debilitado y obligado aunque fuera a abstenerte y, si no, seguramente tendría problemas en las urnas. Sánchez no ha aprovechado las discrepancia dentro de las otras fuerzas de la izquierda para forzar a Iglesias en lo que, a mi entender, ha sido un error estratégico. No creo que Ciudadanos se alejara mucho de unas líneas generales programáticas aprobada por la izquierda (al margen cuestiones como el referéndum),  ¿Por qué digo esto? Pues por la razón de que Ciudadanos no está nada interesado en que se repitan elecciones. . Está mal apoyarse en los nacionalistas catalanes y vascos como pretende Iglesias, pero, ¿sí en el Partido Popular como quiere  Albert Rivera o, incluso, como propone Sánchez?  Podemos habla de acuerdos de progreso, pero también partía de un necesario apoyo de, por ejemplo, CIU, que puede ser tan de derechas como el PP aunque ahora están a favor de la independencia de Cataluña.

Creo que las elecciones anticipadas se desarrollarían en un escenario en el que las posiciones ideológicas están más determinadas. Ahora sí se sabe por dónde tirará cada uno. Podemos intenta crecer comiéndole el espacio al PSOE, lo cual es lógico,  y éste último intenta acercarse a Ciudadanos para intentar dar una imagen de moderado en busca del voto de “centro”. Entre medias, un debate bronco entre Pablo Iglesias y líderes del PSOE. Pero, claro, que nadie dude de que estamos en campaña electoral y en esta época  se dicen muchas cosas para contentar a los hooligans. Hace nada parecía que, en opinión de Pedro Sánchez,  Rivera era el delegado del Partido Popular y ahora es un progresista de pro. No pasa nada, la política es así.

Que Podemos se centre en un reparto de sillones viene dentro de la lógica del poder; que nadie se escandalice a estas alturas con todo lo que llevamos visto. La formación morada nació con voluntad de poder. Lo que la diferenciaba sustancialmente de IU no era una cuestión de programa, sino de estrategia para ganar. Si quieres que se cumpla un programa, la mejor forma es estar dentro del gobierno. Otra cosa es la ansiedad, el espectáculo que rodea todo lo que intentan hacer los de Pablo Iglesias en esa obsesión constante de ser noticia para que los medios no paren de hablar de ellos. Les ha funcionado, pero puede haber un momento en que se canse la gente.

Considero que  provocar otras elecciones puede desengañar al votante medio de las izquierdas, cansado de tanta historia y con ganas de cambio. ¿Qué pasa si el PP recupera voto perdido? ¿Y si se acerca aún más a la mayoría absoluta con el apoyo de Ciudadanos? Pues que nos acordaremos del escenario actual. El fiscal Villarejo ha criticado a Podemos por no abstenerse en la investidura de Sánchez. Parece que la experiencia nos recuerda que, muchas veces, las segundas partes no son tan buenas. Lo que realmente debilitaría a un PP asolado por casos de corrupción y liderado por un Rajoy en horas bajas es que pase un tiempecito en la  oposición dedicado a renovarse. Ya veremos lo que ocurre.


Artículos interesantes:

viernes, 4 de marzo de 2016

Si no sabemos gestionar la crisis de los refugiados, mal vamos



“Deportaciones masivas, vallas y alambradas, cárcel, cierre de fronteras, confiscaciones de bienes y dinero, brazaletes distintivos y puertas marcadas... No, no se trata de la Alemania de los años 30, sino de las políticas sobre refugiados adoptadas por muchos países de Europa, la de los derechos y los valores, en 2015 y 2016. Uno tras otro desde que se desató la actual crisis migratoria, la más grave desde la segunda guerra mundial, distintos países del viejo continente han ido endureciendo sus legislaciones en materia de inmigración y asilo, en lugar de coordinarse y adoptar una política común.”

Parece mentira que en esta etapa tecnológicamente avanzada, con avances científicos sin parangón en la historia de la humanidad, un grupo de países de los más desarrollados del mundo, europeos todos, no sepan gestionar una crisis humanitaria a nivel mundial.

En 2015 más de un millón de refugiados llegó a Europa. Si no hubiera guerra, no habrían tenido obligación de venir. Mientras tanto, en la Europa del desempleo creciente y de la exclusión social enquistada, parece que utilizar la cuestión migratoria puede dar réditos políticos. Pero es que hoy es Siria la que está en Guerra (son “más de 260.000 los muertos y más de cuatro millones los refugiados en los cinco años de este conflicto civil”  ), no hace mucho el conflicto bélico lo tuvimos en Europa y nada nos indica que no podamos entrar en otra época convulsa, de nuevo, en el viejo continente. La historia se repite y nada está superado.

Gestionar la crisis de los refugiados no pasa por criminalizarlos, ni abrir las fronteras sin control a todos los flujos migratorios sin asegurar que las personas que vienen aquí no se vayan a ir directamente a la pobreza. Pero la UE, con el poder económico y con el avance que tiene en cuestiones sociales, no es capaz de entender a qué nos enfrentamos; que, aunque subamos alambradas, el problema seguirá yendo a peor; que es necesario coordinarse no sólo para recibir refugiados, sino para plantearnos nuevas políticas de cooperación al desarrollo junto con otras que persigan el fin de los conflictos bélicos. Lo demás es perder el tiempo. Lo utópico es pensar que el problema migratorio y de los refugiados se va a solucionar solo. O que, porque un grupo de ultras dé cuatro voces, se van asustar y dejarán de venir. O que, porque gane Le Pen, el hambre dejará de movilizar a la gente necesitada. No digamos tonterías, la necesidad mueve montañas y cuando no se tiene nada que perder se planta uno en la Antártida en pantalones cortos.

 Lecturas interesantes:

miércoles, 2 de marzo de 2016

Lo que se tarda en encontrar un empleo y la necesidad de planificarse


Según leo en El blog salmón, que se hace eco, a su vez, del Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, el tiempo medio para encontrar un trabajo en España es de 17,9 meses. Casi año y medio para alcanzar el objetivo, lo cual, bien pensado, debe hacernos reflexionar sobre una serie de factores. El primero de ellos es que o planificamos nuestra carrera bien o lo vamos a tener cada vez más difícil. Yo he cometido muchos errores; hablo sabiendo lo que digo.
Si cambiamos de empleo varias veces a lo largo de nuestra vida profesional, nos daremos cuenta de que, si aplicamos esta media, nos pasaremos  buscando trabajo muchos años. Socialmente es muy triste; individualmente, muy lesivo. No obstante, sería bueno establecer una serie de pautas atendiendo a esta realidad para poder minimizar el problema.

En primer lugar, tenemos la necesidad de planificar nuestra búsqueda de empleo antes de quedarnos desempleados. Es de lógica que si el contrato es temporal, ya tenemos una fecha para saber cuándo dejaremos la empresa. Da igual si luego nos renuevan; no se trata de amargarse buscando o esperanzado en que continuemos en el mismo sitio. Tenemos que ponernos en la situación más difícil para estar preparados. Se trata de seguir teniendo a las empresas de nuestro sector bien localizadas; de tener el currículum al día; de seguir, aunque a menor ritmo, con las redes sociales bien engrasadas para el empleo. Hay que tener el coche a punto por si tenemos que irnos de viaje. En el caso de que no se cuente con experiencia, aplicaremos las mismas estrategias, pero eso daría para escribir otra entrada.

En segundo lugar, tenemos que dedicar cada vez más horas de nuestro tiempo libre a ponernos al día en nuevos conocimientos. Lo que hay es un progreso del conocimiento y, por lo tanto, un incremento de la complejidad. Si estamos esperando a quedarnos parados para apuntarnos como locos a cursillos de reciclaje, mal vamos. Me puedes decir que tienes poco tiempo, pero estoy seguro de que, si te dijeran en tu empresa que necesitas un curso, un nivel de idiomas o un conocimiento determinado para seguir en el puesto, irías corriendo a intentar alcanzar esta formación y sacarías tiempo de donde no hay. Hay que tener el chip de la formación permanente y la mejora continua. Si pensamos así, es posible que nunca nos tengamos que ver fuera de esa empresa. Pero como nunca se sabe, es mejor, repito, ponernos en la situación más complicada. Trazar una estrategia profesional debe estar a prueba de bombas, independientemente de donde trabajemos y por el tiempo que lo hagamos. Aunque sea con calma, uno siempre tiene que estar mejorando.

Tercero: prohibido acomodarse. Si nos dormimos  en los laureles, en cualquier momento estamos fuera. El periodo de desempleo tiene que ser visto como algo trágico, no lo pongo en duda, pero se debe aprovechar para desarrollar esos proyectos, terminar esa formación, concluir esos cursos que están pendientes o acabar de dominar el idioma que llevamos tiempo estudiando sin apenas tiempo. Se trata de acelerar procesos, no de iniciarlos. El desempleo tiene que ser visto como una cantidad ingente de horas que nos permitirán mejorar el currículum, pero, para aprovechar bien este tiempo, necesitamos ir planificándolo incluso trabajando. Yo, por ejemplo, he compatibilizado 40 horas semanales en una empresa con el reciclaje en cursos, idiomas e informática. Así, una vez que se terminó el contrato, pude acelerar procesos e ir alcanzando objetivos más plausibles que de otra manera hubiera tardado más en conseguir. Quedarse desempleado y, a los dos meses, cansarse de buscar trabajo y amargarse es una locura. Así sólo conseguimos destrozarnos. Pasar dos años en paro y ni siquiera haber actualizado conocimientos es un error garrafal. No me refiero a hacer cursos de desempleados por acumular, que es una costumbre muy española. La formación tiene que estar relacionada con nuestro perfil profesional o, en su defecto, encaminada a un reciclaje para poder acceder a otros sectores. A veces será un máster (que tendrá sus prácticas, lo cual es de agradecer) , formación profesional, cursos de no muchas horas…

En relación al mundo 2.0, conozco gente que, cuando se queda desempleada, se hace un blog, encuentra trabajo y lo abandona (el blog). Me parece incorrecto. Da mala imagen y te arriesgas a que nunca puedas crear una marca personal en la red en condiciones. Si piensas como un profesional, seguirás siendo un profesional estando dentro de una empresa o desempleado. Publica una vez a la semana o cada dos, pero nunca abandones  un proyecto que consideras importante para desarrollar tu perfil.

Como es decía, se trata de pensar como un profesional independiente. De evolucionar constantemente y de mejorar. No nos queda otra.