miércoles, 15 de abril de 2015

Cifras de paro de marzo 2015: ¿motivos para el optimismo?




El paro registrado se colocó en el mes de marzo en la cifra de 4.451.939 personas, 60.214 desempleados menos que el mes anterior, lo que, a la postre, supone el mayor descenso en los últimos 13 años.  A priori es un dato bueno, evidentemente, lo que ocurre es que tenemos que diseccionar bien qué camino estamos cogiendo para crear empleo, qué tipo de empleo tenemos y si nuestro modelo productivo está cambiando o nos volcamos de nuevo a la precariedad y al sueño de la burbuja inmobiliaria.
Vamos a detallar más la información para sacar conclusiones:

Paro:

  • El desempleo disminuye en todos los sectores: Entre quienes desempeñaron su última actividad en los Servicios, se ve reducido en 49.024 personas (-1,7%). Construcción (-8.847, un -1,7%),  Industria (-6.893, un -1,6%) y Agricultura (-4.061, un -1,8%). Entre el colectivo de personas sin empleo anterior, el paro aumenta en 8.611 personas (un 2,3%)







Contratos

  • En marzo se registraron 1.441.775 contratos, lo que supone un incremento del 18,5% sobre el mismo mes del año 2014.

  • De los contratos firmados,  144.291 fueron de carácter indefinido, el equivalente al 10% del total de la contratación y un 27,2% superior a los datos de marzo del 2014.







  • Los contratos indefinidos realizados se dividen en: 81.960 a tiempo completo y 62.331 a tiempo parcial. Los primeros han tenido una subida, respecto a marzo de 2014, de 18.324 (28,80%) y los segundos se han incrementado en 12.486 (25,05%).

Altas en la seguridad social

  • El número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó el pasado marzo en 16.832.801 ocupados, lo que supone un incremento mensual de 160.579 personas (0,96%), la mejor cifra en ese mes de la serie histórica.

  • La afiliación al Régimen General creció, respecto a febrero, en 142.047 personas (1,05%), lo que sitúa el dato de afiliados medios en 13.637.233. Los sectores más destacados son Hostelería, con 45.979 personas más; Construcción, que incorpora 13.151; Actividades Administrativas y Servicios Auxiliares, 12.865;  Administración Pública y Defensa y Seguridad Social Obligatoria, con 10.067; Educación, 7.451 e Industria Manufacturera, 6.913.

  • El Régimen de Autónomos cuenta con 3.131.629 personas, tras aumentar en 16.777 (0,54%). En el Régimen del Mar la ocupación aumentó en 1.821 (3,13%), hasta los 60.034. Finalmente, el Carbón suma 3.904 afiliados medios tras descender en 66 personas (-1,66%).


Conclusiones
Si bien es cierto que el paro ha bajado, no hemos de perder la vista la calidad en el empleo. Si un puesto de trabajo de 1500 euros  al mes desaparece y es cubierto por tres de 500, ¿es un buen modelo a seguir? También es cierto que, al salir de una crisis, este es el tipo de empleo es el predominante. Lo único que me pregunto es si convertirá en norma.






lunes, 13 de abril de 2015

¿Qué es el trabajo garantizado?




Hay una propuesta política que lleva algún tiempo encima de la mesa y que es interesante analizar. Su nombre es “trabajo garantizado” y ha sido planteada por Izquierda Unida y explicada de forma muy pedagógica por Alberto Garzón. Coincidiendo que en el Diario.es han entrevistado al economista RandallWray, artífice de esta teoría, os planteo un breve esquema para el debate.
 El Trabajo garantizado se basa en asegurar que el derecho al trabajo se cumple. Entendemos trabajo como una actividad que te asegura unos mínimos ingresos para vivir. Serviría así de contrapeso o, por lo menos, se enfrenta, al concepto de renta básica universal, que pretende asegurar un salario a toda la población independientemente de si trabaja o no. 

Pero, ¿cómo se garantiza un puesto de trabajo? Pues mediante la administración pública. Podría ser el gobierno central, según Wray, u otras administraciones y colectivos, incluidas las ONG, las que implementarían proyectos generadores de empleo con dinero público. La idea es insertar a gente que esté en riesgo de exclusión y que no encuentre empleo por los canales ordinarios. También he leído que esta movilización enorme de recursos, alrededor del 1% del PIB, además está enfocada a cambiar nuestro modelo productivo. Cosa difícil, pero sigamos comentando la entrevista.

Con los datos de paro españoles saldría caro este programa. No tanto como rescatar a la banca, pero invertir 90.000 millones de euros para contratar a gente durante, ¿un año? Me parecen unas cuentas qué habría que ajustar. Aun así, Wray también critica la moneda única, pues España y todos los miembros del euro han perdido su soberanía monetaria. La capacidad de generar dinero para financiar programas de empleo ha quedado atrás, pero en la época de la peseta los datos de paro también eran exorbitados. ¿Se acabará con la economía sumergida mediante el trabajo garantizado? Debemos preguntar. 

Otro dilema a tener en cuenta es si este incremento del gasto generaría inflación. Seguramente sí, aunque el economista norteamericano afirma que no, que al contratar desempleados no se pujarían los salarios al alza, pues no se compiten con trabajadores en el mercado laboral de la empresa privada. Pero, por otro lado, la propuesta elaborada por la organización política de izquierdas sí plantea que el trabajo garantizado subiría los salarios a nivel general. 

Hay un extracto de la entrevista que me ha resultado muy importante. Os lo traslado:
Ésta es una decisión política que debe tomar la población: si quieren que el gobierno haga más o menos. Y uno de los principales ejemplos es la búsqueda del pleno empleo. Porque pensamos que una de las cosas más importantes que el gobierno puede y debe hacer es lograr el pleno empleo. La razón es que el pleno empleo tiene una gran variedad de beneficios que van mucho más allá de darle a la gente unos pocos ingresos y producir cosas útiles. Es importante para ayudar a promover la prosperidad común y la reducción de una gran cantidad de costes sociales asociados con el desempleo. El trabajo garantizado tiene que ser un componente clave de esto, pero no es el único componente de una buena política de pleno empleo.

Para mí es crucial el anterior párrafo. La base de la sociedad es el modelo productivo que tenga, y trabajar es indispensable para que podamos articular sociedades dinámicas y prósperas. Si renunciamos al pleno empleo, creo que renunciamos, o aceptamos, que sobra mucha gente, cuando es evidente que las necesidades también se ven incrementadas y las demandas ciudadanas requieren más trabajo productivo. Además, es importante plantearse cuál debe ser el papel del gobierno en todo esto. ¿Un exceso de intervencionismo no crearía clientelismo? ¿No dificultaría el desarrollo de las actividades innovadoras? Nunca se sabe, pero toda medida que pretende solucionar problemas de forma absoluta siempre se enfrenta a innumerables dudas. 

Si nos centramos en la medida propuesta por Izquierda Unida, por especificar más cómo podría aplicarse esta teoría en España, el trabajo garantizado se basaría en lo siguiente:

Reforzar las actividades económicas y sociales todavía insuficientes (Educación pública, Sanidad pública, culturales, deportivas, generación de energía renovable, entre otras), crear nuevas actividades (sobre todo ecológicas: servicios de reutilización y reparación de materiales y productos, optimizar rendimiento energético de edificios, por ejemplo) y remunerar, visibilizar y dignificar el trabajo de cuidados, así como otros trabajos hoy día voluntarios, repartiendo esas actividades de forma solidaria entre la comunidad.

¿Cómo se conseguiría esto? ¿Tendrían que ser los ayuntamientos los promotores de dichas actividades? ¿Se elaboraría un gran plan estratégico que abarcara medidas concretas? Todo está en el aire, pues es necesario primero analizar bien los perfiles de desempleados que trabajarían; luego, si es necesario que reciban formación; y, por último, qué actividades serían las primordiales.

lunes, 6 de abril de 2015

Tu perfil es observado constantemente en la red, si destacas






Víctor Candel escribió hace poco una entrada en su blog sobre la búsqueda de empleados a través de la red que me pareció bastante interesante. En ella, nos comenta las formas que puede tener un reclutador para rastrear nuestros pasos en Internet sin que nos demos cuenta.

No es necesario que nos sigan en Twitter ni que sean nuestros amigos de Facebook ni que veamos su cara en nuestro blog. Tampoco que nos pidan contacto en Linkedin. Un reclutador puede rastrear y leer nuestro contenido, observar detenidamente nuestra reputación digital sin que lo veamos. Si es un cazatalentos, es muy probable que nuestro perfil pueda estar en su punto de mira. Pero, si existen miles de perfiles y personas compartiendo contenido, ¿cómo destacar? Esta es la eterna pregunta.

No basta con tener redes sociales abiertas: hay que hacerse con un blog. No basta con el blog: hay que actualizarlo con relativa frecuencia; si es todas las semanas, mejor. No basta con actualizar: tienes que buscar calidad, difundir, entrevistarte con gente y establecer una buena red de contactos.  En fin, ya lo hemos comentado muchas veces, todo esto de la búsqueda de clientes exige una buena planificación.
Cuando hablamos de visibilidad, lo hacemos fundamentalmente para que ese reclutador que anda por la red se tope contigo en diversas ocasiones. Que puedas llamar su atención favorablemente es crucial. Pero no sólo tiene que ser un reclutador, imagínate que tienes una empresa y buscas a alguien. Dentro de tu red de contactos corriente no encuentras el perfil que deseas. Resulta que eres una persona  activa en las redes y decides darles un repaso a ver quién hay. Al toparte con un profesional con bastante actividad, y de calidad, el siguiente paso será entrevistarse con él. Pero el contacto ya está  iniciado. 

Que seas alguien visible, con contactos y dinámico, es crucial en la sociedad laboral en la que vivimos. Sin menospreciar la importancia de la formación y los idiomas, la constancia y el saber hacer, considero que cada vez es más importante ser conocido por la gente adecuada que pasar desapercibido incluso siendo un crack.
Las redes sociales, las que están dentro y fuera de la red, se basan en la confianza. Tus amigos y familiares son gente que confía en ti y tú en ellos. Las relaciones profesionales y laborales, también se basan en la confianza. Si nadie confía en nosotros, difícil será que nos contraten. Y para confiar en nosotros nos tienes que conocer, lo cual, en este universo 2.0 todo parece más fácil de lo que realmente es.  ¿Por qué digo esto? Porque desvirtualizarse es más importante de lo que parece. Que esto de moverte por la red está muy bien, pero conocer en persona a alguien multiplica tus posibilidades. Este es uno de los motivos por los que considero que la planificación de la búsqueda de empleo tiene que abarcar por igual el mundo online y el offline. Si te curras mucho el segundo, es hora de dar el paso y empezar a evolucionar en el primero y viceversa.

Mi Caja de Herramientas para Búsqueda de Empleo (Parte 1): El Mapa actualizado

 Buscar trabajo es un viaje. Para que no sea un viaje a ciegas, utilizo lo que llamo mi “Mapa de Empleo” . Es una tabla (puedes usar Excel )...