martes, 24 de febrero de 2015

Debate del estado de la nación. Primera parte: promesas y triunfalismo de Rajoy


Fuente: 20 minutos
Aunque no estoy siguiendo en su totalidad el debate sobre el estado de la nación, sí he ido leyendo y viendo extractos de la intervención de algunos de los líderes políticos. En esta entrada exprés, voy a centrarme en la exposición de nuestro Presidente del del Gobierno.
Por lo que veo, Rajoy entra de lleno en campaña electoral. Hemos salido, según él, de la crisis y avanzamos con paso firme hacia la creación de unos cuantos millones de puestos de trabajo antes de cuatro años. Hay que ser optimistas, nos comenta Rajoy, puesto que hemos esquivado el rescate y vamos a crecer a más del 2%.

De camino, también ha caído alguna promesa. Tal y como leemos en la prensa, el gobierno avisa de que va a aprobar “una ayuda de 1.200 euros a las familias monoparentales con dos hijos y la prometida ley de segunda oportunidad para que a las familias y pequeños empresarios que lo han perdido todo y viven asfixiados por las deudas” puedan salir a flote. Ya iré analizando el resto de medidas en cuanto las vaya estudiando, porque también se ha anunciado una nueva tarifa reducida para contratación, con los primeros 500 euros de salario exentos de cotización y bajadas de las cotizaciones sociales.

Está claro que la estrategia del gobierno es centrar el debate en la economía. No en la corrupción, que tiene bastante tocado al PP; no en otro tipo de variables vinculadas a los servicios públicos, que también puede ser un punto débil de éste. Si bien es cierto que la economía y el paro son los principales problemas de este país, la corrupción no se queda atrás. Además, la profundización en las desigualdades y en las bolsas de pobreza en España también son un escenario a tener muy en cuenta. La  mejora de la prima de riesgo no quita que nuestra deuda sea prácticamente del 100% del PIB. Y la bajada del precio del petróleo puede abaratar las cosas, pero no cambia nuestro problema en relación al modelo productivo que estamos construyendo. Mejor dicho, ¿qué modelo productivo estamos construyendo tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria? La respuesta que demos a esta pregunta será la que marcará nuestro futuro.

Rajoy pretende presentarse como un pragmático con sensibilidad social que ha tenido que tomar decisiones difíciles pero que, gracias al sacrificio de todos los españoles y a la sapiencia amplia del gobierno, ha conseguido que lideremos el crecimiento y la creación de empleo en la Unión Europea.

Aunque un porcentaje enorme de los contratos sean temporales y mal remunerados, es evidente que hay creación de empleo. Sin embargo, la baja productividad del trabajo que se crea hace que nuestra recuperación sea muy débil. En cualquier momento, todo el empleo que se crea fácil puede destruirse de igual forma. Asimismo, tampoco se habla mucho de los trabajadores pobres. ¿Podemos considerar que un trabajador cuyo sueldo no le da para vivir es alguien que ha salido de la crisis? Con datos de octubre de 2014, más del 12% de los trabajadores estaría bajo el umbral de la pobreza. No creo que esto sea una buena forma de salir de la crisis ni que este tipo de mercado laboral asegure el estado del bienestar, tal y como afirma el Presidente.

El optimismo de Rajoy, al igual que el de las grandes empresas que os comentaba en otra entrada, está enfocado más a convencer de que vamos por el buen camino que a dibujar un análisis realista de la realidad. Por ello, Rajoy advierte del peligro de votar por “demagogos” y populistas. Le ha faltado decir que vamos muy bien como vamos. “Pa qué cambiar”.

El problema de todo esto es el siguiente, y sé que me repito más que el ajo: cuidado con las expectativas. Si las bolsas de pobreza se intensifican en España, la corrupción sigue impune y el paro no baja lo que tiene que bajar, es posible que el PP pierda la partida y su espacio político se fragmente entre los que apoyan a Ciudadanos, por ejemplo, o incluso a Podemos. Nada es descartable. Pero, de igual modo, si gana Podemos, su margen de maniobra no será muy amplio. Sólo hay que ver el caso, hasta ahora, de Syriza en Grecia.


Continuará.

4 comentarios:

  1. Muy buena reflexión sobre la intervención de Rajoy. ¿Habrá otro artículo sobre las intervenciones de los demás líderes políticos? Lo espero con ganas.
    Por cierto, ¿cuáles crees que son las principales causas que podrían restringir el margen de maniobra de Podemos si ganase, o cuáles son las que interfieren con las acciones de Syriza en Grecia?
    Un saludo, y mil gracias por tan buenos artículos

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  2. Gracias, Pepe. La verdad es que me gustaría seguir más le debate de la nación y escribir sobre le resto de intervenciones, pero me está costando encontrar hueco. De todas formas, intentaré sacar más entradas al respecto.
    En cuanto a tu pregunta sobre los límites a Syriza y Podemos ( si este último alcanzara gobierno) son múltiples: moneda única, lo cual no nos permite una política monetaria autónoma; elevada deuda, lo que tampoco da mucho margen para políticas económicas expansivas y, lo que es más importante a mi modo d ever las cosas, un alto nivel de expectativas por parte de la población, lo que puede llevar a frutración y desánimo si no se consiguen tantas promesas como se hicieron en campaña electoral. Vivimos ne un mundo globalizado donde el margen de maniobra de los estados es más redicido que no hace muchas décadas. Por eso mismo, "los mercados" suelen ser un actor cuyas decisiones tienen pésimas consecuencias para los gobiernos no amigos de sus políticas neoliberales. SIn embargo, también hay margen de maniobra contra la corrupción, el fraude fiscal, la reforma de la administración, del mercado laboal, etc. Grecia, al ser menor que España, cuenta con más limitaciones, peor puedne conseguir cosas importantes. Es complicado negarse al rescate europero cuando no se tiene capacidad económica para crecer y pagar sueldos de funcionarios y otros gastos. Todo está en el aire.
    Un saludo!

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  3. Perdón por las erratas pero escribo desde un ordenador viejo que me hace cosas raras, jejej. Un saludo.

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