miércoles, 23 de octubre de 2019

Pobreza en España


Como últimamente solo se habla de Cataluña y las banderas, como siempre a lo largo de la historia, tapan ojos, bocas y oídos, voy a seguir mi labor de análisis y hablaré sobre la pobreza.

Os adelanto que estoy preparando un artículo sobre Cataluña, sobre todo para analizar algunos argumentos que creo que deben ser matizados, sin ánimo de aportar nada al debate pero si para aclarar que el estado no solo es policía, también son hospitales, colegios y lucha contra la exclusión.

España es un país  desarrollado en el que la articulación de políticas adecuadas podría hacer que avanzáramos, todos, bastante, sin necesidad de que cada comunidad autónoma vaya a su puñetera bola. Pero eso será otro día.

La pobreza y la exclusión social se miden en España a través de la tasa Arope. Según podemos leer en un informe publicado este 2019:

En el año 2018, un total de 12.188.288 personas, que suponen el 26,1 % de la población española está en Riesgo de Pobreza y/o Exclusión Social.
La tasa AROPE, recordando un artículo que escribí sobre el tema, recoge lo siguiente:

Según la “estrategia europea 2020”, las personas que están en riesgo de pobreza y/o exclusión social se clasificarían por el indicador AROPE (en sus siglas en inglés: At Risk of Poverty and/or Exclusion).
Por tanto, una persona  entraría en riesgo de exclusión social cuando:

  • ·         Vive con bajos ingresos, o en el umbral de riesgo de pobreza,  (personas con ingresos por debajo del 60% de la mediana[1] del ingreso equivalente o por unidad de consumo).
  • ·         Sufre privación material severa ( carecer de al menos 4 de los 9 items definidos posteriormente)  
  • ·         Vive en hogares con una intensidad de empleo muy bajo (por debajo del 20%).


En caso de estar incluida en dos o tres condiciones, la persona se contabiliza solo una vez. 


En 2018 el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona (calculado con los datos de ingresos de 2017) se situó en 8.871 euros, un 4,1% más que el estimado en el año anterior. En hogares compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años, dicho umbra fue de 18.629 euros.

Expongo a continuación los 9 ítems a los que hace referencia la definición anterior. Entendemos que una persona tendrá carencia material severa cuando no pueda disfrutar de, al menos, 4 de los siguientes indicadores:

1) No tener retrasos en el pago del alquiler, hipoteca, recibos relacionados con la vivienda o compras a plazos.
2) Mantener la vivienda con una temperatura adecuada durante los meses fríos.
3) Hacer frente a gastos imprevistos.
4) Una comida de carne, pollo o pescado cada dos días.
5) Ir de vacaciones fuera de casa, al menos una semana al año.
6) Un coche.
7) Una lavadora.
8)  Una televisión a color.
9)  Un teléfono.

Entenderemos como personas que viven en hogares con muy baja intensidad de trabajo aquellas

 “de 0 a 59 años que viven en hogares en los que sus miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20% de su potencial total de trabajo en el año anterior al de la entrevista (periodo de referencia de los ingresos). Se calcula el número de meses en los que los miembros del hogar han estado trabajando durante el año de referencia, y por otra parte el total de meses en los que teóricamente esos mismos miembros podrían haber trabajado. Se calcula el ratio y se determina si es inferior al 20%.”


( si pincháis en las imágenes se amplían, así podréis verlas con más detalles)





Fuente: INE
En 2009, los ingresos medios por persona eran de 11.1318 euros. En 2014 descendió hasta los 10.391, casi mil euros menos. Actualmente, parece que estamos de nuevo a niveles de hace 10 años. 







Colectivos azotados por la Pobreza
No todas las personas tienen las mismas probabilidades de caer en la pobreza.  Veamos unos datos para conocer mejor qué colectivos tienen más riesgos.





La población con menor índice de formación tiene más riesgos de pobreza, es algo que conocemos de siempre pero, en ocasiones, el mito popular intenta desviar la atención. Incrementar la formación de las personas en riesgo de exclusión social es de obligación si queremos que mejoren su situación.





El 50% de los hogares monoparentales, con un niño o más dependiente y un adulto, está en riesgo de pobreza. Además, el 58% de los desempleados también, por lo que no tener empleo sigue siendo uno de los mayores motivos de exclusión social. 




La población extranjera también es la más castigada por la pobreza, sobre todo la no comunitaria.
Ahora, en el siguiente cuadro, vamos a observar detenidamente cuál es la situación de la pobreza en las diferentes comunidades autónomas que configuran España. 


Como se puede observar, y esto es muy importante, existen dos Españas, sí, pero divididas por la riqueza y la pobreza. Andalucía tiene una tasa AROPE del 38,2%., Extremadura del 44,6% o Canarias del 36,4. Por el contrario, País Vasco y Navarra ni siquiera llegan al 13% y Cataluña al 18%.






[1] Según el INE, la mediana es: el valor que, ordenando a todos los individuos de menor a mayor ingreso, deja una mitad de los mismos por debajo de dicho valor y a la otra mitad por encima. Por tanto su valor depende del nivel de renta y de cómo se distribuya la renta entre la población.

No hay comentarios:

Publicar un comentario