martes, 23 de abril de 2013

Un poco de cine: Tierra y Libertad, dirigida por Ken Loach


He decidido dedicar un mayor espacio en el blog las próximas semanas, no sé cuántas, a películas de temática política y/o social. A través del cine se han contado muchas historias interesantes que merecen ser recordadas.

Hoy quiero escribir sobre la película Tierra y Libertad, dirigida por el director de cine británico Ken Loach. Esta cinta está ambientada en la Guerra Civil española y, por los acontecimientos que relata, específicamente en la zona de Aragón y Cataluña. Adelanto que voy a contar el final de la película. Cuidado.
La película arranca en un piso británico en el que una joven se encuentra a su abuelo gravemente enfermo en el sofá. Durante el traslado al hospital, el abuelo muere y la nieta, de vuelta a la casa, decide arreglar papeles viejos y documentos. Allí se encuentra con un diario  y recortes sobre la Guerra Civil española.

El abuelo de la muchacha es David Carr que, siendo un joven desempleado y militante del partido comunista británico, decide irse a España a luchar contra las tropas de Franco. Al llegar, se une a una milicia compuesta por miembros del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista , partido antiestanilista, que conectó muy bien con los anarquistas de la época.
Durante los combates de la milicia, consiguen ganar a las tropas fascistas  una batalla en un pequeño pueblo. Allí, se establece una reunión sobre la colectivización de las tierras  de  gran interés histórico, ya que fue un debate que cogió mucha fuerza  en el  bando republicano durante la guerra. Algunos priorizaron vencer a Franco, pero otros, anarquistas a la cabeza, también querían hacer la Revolución. A través de las milicias se construyeron distintas comunidades basadas en los principios del comunismo libertario y la Revolución Social. En este debate, en un enorme salón donde hablan habitantes del pueblecito y miembros de la milicia, se dan distintos puntos de vista: el del pequeño propietario, que dice que él ha trabajado mucho para tener lo poco que posee; los favorables a la colectivización; y el pragmatismo de otros, que establecen que no es prioritaria la Revolución, puesto que a nivel internacional se quiere el apoyo de las potencias antifascistas y lo mejor es priorizar la derrota de Franco.

Más avanzada la película, una noticia llega a la milicia: se decreta la eliminación de éstas y su integración en un ejército con mando único y dirigido por los comunistas. La milicia vota seguir luchando de forma autónoma. En esto, David Carr resulta herido. Debido a las malas  condiciones del armamento del que  disponían, se le revienta una escopeta en el hombro. Al llegar a Barcelona para ser atendido por médicos, se retratará otro elemento interesante de la Guerra Civil. En mayo de 1937, miembros del POUM y la CNT ocuparon un edificio de la Telefónica en Barcelona, rebelándose contra el gobierno republicano y el de la Generalitat. A tiros entre los que se suponía debían ser aliados contra Franco, la película retrata muy bien esa Guerra Civil que se dio dentro del bando antifascista. Un acontecimiento que, a ojos de un extranjero, debía de ser al menos para sorprenderse. David Carr, al darse cuenta de que el Partido Comunista está controlado por el Stalinismo, y de que este último sólo se interesa por los intereses nacionales de la URSS, rompe su carné de militante del partido comunista británico y vuelve a la milicia. Pero para entonces, la historia ya llevaba un rumbo trágico.

David Carr tuvo también un romance con una miliciana que murió en  la guerra. En su entierro, Carr cogió un puñado de tierra de España y la depositó en su pañuelo rojo. Al terminar la película -y perdón por contarlo todo-, David Carr es enterrado. Su nieta lee un poema y deposita sobre el ataúd ese puñado de tierra que durante tantos años su abuelo conservó.   
La película está basada en el libro de George Orwell,  Homenaje a Cataluña , que todavía no he leído, pero que está entre mis lecturas pendientes. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario