Las nuevas cotizaciones quedarían así:
A favor:
- Un sistema progresivo es algo justo. Parece el argumento más sólido. Al igual que el IRPF, quien gana más, debería contribuir más.
- Mejorar la protección social de los autónomos.
- Sostenibilidad del sistema de pensiones de la Seguridad Social.
- Reducción de la cuota para los que menos ganan: Los que ganen 900 euros o menos.
- Flexibilidad para adecuar la cuota a lo largo del año.
En contra:
- No se valor el riesgo de “Emprender”.
- Desincentiva el emprendimiento y el autoempleo, al perder la flexibilidad de elegir cómo ahorrar.
- Incentivará la economía sumergida.
- Salida de autónomos a países con mejor tributación.
- El paro de los autónomos no aparece contemplado.
- Modelo inspirado en economías europeas más potentes.
Os paso el artículo, que es verdaderamente interesante. ¿Qué opináis del cambio?
