miércoles, 11 de noviembre de 2015

Entrevista sobre la participación de los políticos en programas de TV


Hace unos días contactaron conmigo desde la web de Philips para hacerme una preguntas sobre la oleada de participaciones de muchos políticos en programas de entretenimiento televisivo (tipo El hormiguero). He tenido el privilegio de que mi opinión se recopile junto a la de otros expertos, entre los que destaco a Luis Arroyo. Mis reflexiones publicadas son las siguientes:

En España parece que existen un boom y una necesidad de que el político se baje al barro, y  el motivo resulta evidente: necesita ser conocido por la gente y la forma más rápida y eficaz es acudiendo a programas de audiencia. Además, si el programa es divertido y relajado, dicho político puede trasmitir una imagen más cercana y común, como alguien que también se divierte, que tiene una vida como la de cualquier español -pero con ciertas responsabilidades- y que no es un ser oscuro y serio alejado de las personas. Los políticos quieren aparentar ser simpáticos, sin perder la seriedad.

El punto negativo es cierta banalización de la política. En estos programas todo se circunscribe a ser gracioso por encima de las medidas concretas que se aplican a la población. Del mismo modo, demasiada exposición pública en este tipo de formatos puede vaciar de contenido propuestas de rigor, porque, entre chiste y chiste, luego es complicado que te tomen en serio. Si hablo de luchar contra la lacra del paro mientras bailo salsa, puede que mi mensaje se pierda entre tanto ritmo.

¿Vosotros qué pensáis sobre este tema?

2 comentarios:

  1. Por un lado lo veo bien porque acerca al político a la ciudadanía, desde otro punto me parece mal porque desvirtúa el mensaje político.

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  2. Totalmente de acuerdo, Jorge. Gracias por el comentario.

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