domingo, 30 de junio de 2013

Ofertas de empleo y becas: semana del 23 al 30 de Junio

24 de junio
El Instituto de la Juventud de España pone en marcha la nueva red social Emprende XL.
La Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad presentó el sábado la nueva plataforma en el Espacio Fundación Telefónica en Madrid.
Esta novedosa red social pretende fomentar, de manera dinámica, ágil y moderna, la cultura emprendedora entre los jóvenes, y constituirse en un entorno que les sirva de referencia y apoyo para nuevos proyectos de emprendimiento. Asimismo, EMPRENDE XL proporcionará formación y asesoramiento a los jóvenes emprendedores que se impliquen en esta red.
Entre las actuaciones previstas están también las orientadas a la colaboración con distintos actores para que las ideas de negocio y proyectos implicados en esta red maduren hasta llegar a poder ser financiables.
Más información en la página web del Injuve.

26 de junio
El BOE publica dos convocatorias para cubrir puestos en la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Resolución de 6 de junio de 2013, de la Presidencia de la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, por la que se convoca proceso selectivo para la cobertura de dos plazas con la categoría de Titulado Superior de Actividades Técnicas y Profesionales, Grupo Profesional 1, Área Funcional 2, mediante la modalidad de contrato predoctoral para personal investigador en formación con cargo a proyectos de investigación desarrollados en el Centro Nacional de Biotecnología.
  • Resolución de 7 de junio de 2013, de la Presidencia de la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, por la que se convoca proceso selectivo para la cobertura de cinco plazas con la categoría de Titulado Superior de Actividades Técnicas y Profesionales, Grupo Profesional 1, Área Funcional 2, mediante la modalidad de contrato predoctoral para personal investigador en formación, con cargo a proyectos de investigación desarrollados en el Instituto de Ciencias Matemáticas.

La presentación de solicitudes se realizará en el plazo de siete días naturales contados a partir del día siguiente al de la fecha de publicación de esta convocatoria en el Boletín Oficial del Estado.


Convocado un proceso selectivo para ingreso en el Cuerpo Superior de Inspectores de Seguros del Estado.
El Ministerio de Economía y Competitividad pretende cubrir 6 plazas por el sistema general de acceso libre.
Los candidatos deben estar en posesión o en condiciones de obtener el título de Doctor, Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o Grado.
La presentación de solicitudes se realizará en el plazo de veinte días naturales contados a partir del día siguiente al de la fecha de publicación de esta convocatoria en el Boletín Oficial del Estado.


27 de junio
BMW convoca un programa de formación para estudiantes españoles.
En colaboración con la Universidad de Alcalá y la Fundación Universidad-Empresa,la Empresa BMW Group lanza el programa ¿Te gusta aprender?
El programa está dividido en tres fases:
  • Reclutamiento y selección (junio, julio y agosto 2013)
  • Acogida y formación en España (segunda semana de octubre 2013)
  • Formación y periodo de prácticas en Alemania (octubre 2013 – septiembre 2014)

El periodo de prácticas en BMW Group se complementará con el Master online GAIA en Professional Development por la Universidad de Alcalá.
Los candidatos deben cumplir los siguientes requisitos:
  • Poseer la titulación universitaria en Ingeniería Superior de Telecomunicaciones, Informática, Industriales, ADE, Económicas, Publicidad y Relaciones Públicas, Marketing.
  • Poseer la titulación en Formación Profesional Grado Superior (FPII) en Automoción y Fabricación Mecánica.
  • Ser recién titulados o con una experiencia laboral previa máxima de 1 año en el ámbito de tu titulación.
  • Conocimiento de inglés y alemán.
  • Estar inscrito como demandante de empleo en el INEM.

Más información en la página web de la Fundación Universidad-Empresa

Fundación Universia y ESADE lanzan la II convocatoria de Becas para la formación de excelencia de personas con discapacidad.
Se adjudicarán 3 becas para los estudiantes de los programas.
Está dirigido a estudiantes matriculados en los siguientes programas:
  • Advanced Management Programme (AMP).
  • Programme for Management Development (PMD).
  • Executive MBA (EMBA).
  • Executive Master in Corporate Finance y Máster en Dirección Comercial y de Marketing de ESADE.

El Programa de Becas cubre el 66 % del coste total del máster.
El plazo finaliza el 10 de ocubre de 2013.
Más información sobre esta convocatoria en la página web del Injuve

28 de junio
Securitas Direct lanza el Programa de Becas Verisure.
El programa está dirigido a universitarios recién titulados.
La empresa Securitas Direct da la oportunidad de formarse en las distintas áreas que componen su Compañía, como Marketing, Soporte de Ventas, Alianzas Estratégicas, I+D Producto, IT, Operaciones, Logística y Compras, Quality Assurance y Recursos Humanos.
Las principales tareas serán las siguientes:
  • Colaboración en diferentes proyectos concretos del área de incorporación.
  • Soporte a los procesos del departamento, analizando e innovando en proyectos de mejora.
  • Gestión de herramientas.



viernes, 28 de junio de 2013

La relación entre formación y desempleo

Esta semana he leído un titular en la prensa que ha llamado mi atención: “Los recién titulados que ni estudian ni trabajan suben un 69% en tres años”.

Con seis millones de desempleados que tenemos en España y un paro juvenil que supera el 50%, no es de extrañar que las cifras sobre licenciados y titulados que se encuentran en paro sean tan altas. Lo que ocurre es que, para seguir formándose, no sólo hace falta tener liquidez disponible para hacer frente al pago de tasas, másteres y demás cursos de especialidad, sino que además hace falta tener una moral por las nubes para seguir especializándose y no encontrar trabajo.

¿Dónde me formo? ¿En qué me formo? ¿Qué sector genera empleo? Son las eternas preguntas que nos hacemos muchos.
En la noticia también hay más información que, esta vez, me ha dejado lleno de desasosiego.  La OCDE  considera que “los jóvenes españoles de 15 a 29 años pasarán 2,5 en el paro y 1,1 inactivos (la media OCDE es 1 y 1,4, respectivamente)”. ¡Más de dos años en paro! Esto no hay cuerpo que lo aguante. A pesar de lo macabro del dato, el citado organismo estima que, a más formación, más posibilidades de encontrar empleo. Es cierto que las tasas de desempleo son mucho mayores entre los que sólo tienen la ESO, disminuyendo drásticamente entre los que tienen estudios universitarios.

Según sigue estableciendo el  estudio de la OCDE titulado “Panoramas de educación en España” , “el porcentaje de jóvenes que siguen estudiando después de terminar la  educación obligatoria ha crecido a un ritmo más rápido que la media de los  países de la OCDE”. Es evidente, puesto que mucha gente que dejó de estudiar para irse a trabajar a la construcción no encuentra ahora salida. Quien pueda, volverá a estudiar; y quien esté estudiando, no tiene más remedio que intentar continuar con su formación.

A continuación vamos a ver  una tabla que analiza el desempleo de mayores de 25 años en España en contraste con la media de los países de la OCDE.



Este gráfico demuestra, tal y como viene defendiendo el estudio, que a mayor formación, menor es la tasa de paro. El caso de España es todavía más sangrante que la media de la OCDE. Como podéis ver, en 2011 el 26,4% del desempleo pertenece a personas cuyo nivel formativo está por debajo de la segunda etapa de la Educación Secundaria. Por el contrario, un 11,6% del desempleo corresponde a personas que tienen nivel terciario de formación, mientras  que en la OCDE este dato se reduce hasta el 4,8%.
Esto también tiene su comentario, ya que el porcentaje de gente que no tiene estudios universitarios en España es muy elevado, por lo que es normal que, a nivel proporcional, el nivel de desempleados de este colectivo sea mayor. Habrá que ver cuál es el  porcentaje de personas con formación profesional  o universitaria desempleadas tomando como muestra la población con estas titulaciones. Entonces podremos  analizar mejor este dato.
@Hecjer

jueves, 27 de junio de 2013

Analizando el libro Cypherpunks

Continuando la entrada que escribí ayer sobre tecnología  política, hoy os voy a hablar más en profundidad  de Cypherpunks, un libro que retrata las conversaciones entre Julian Assange y otros tres activistas del ámbito de la comunicación y la red que os paso a enumerar: Jacob Appelbaum, Andy Müller-Maguhn y Jérémie Zimmermann. Además, este libro cuenta con un interesante prólogo escrito por Enrique Dans.

Como sabéis, Julian Assange fue uno de los fundadores de Wikileaks, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a desvelar información, protegiendo las fuentes, sobre usos y abusos del poder.  Son famosas sus publicaciones sobre, por ejemplo, la guerra de Irak y el comportamiento del ejército en ese conflicto, entre otras píldoras sobre asuntos turbios que han ocurrido alrededor del mundo.

Wikileaks, desde su origen, ha sido asediada y fuertemente atacada. Assange se encuentra-  investigado y buscado por la justicia- refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. Además, Wikileaks, que se financia a través de donativos, también sufre un bloqueo económico importante.  Dans lo explica muy bien en el prólogo: “utilizando VISA, Mastercard o PayPal puedes hacer donaciones al Ku Klux Klan, a organizaciones pronazis o a entidades que defienden el odio o el uso de la violencia…, pero no puedes contribuir a financiar a Wikileaks”.

El libro gira alrededor del poder que tiene la tecnología, no tanto para empoderar al ciudadano y aumentar sus libertades, sino como un instrumento perverso más propio de 1984 de Orwell. Todo está en la red, exponemos nuestra privacidad, nos relajamos, hablamos de cualquier cosa y expresamos nuestras opiniones políticas en Internet sin ningún control. Por encima, el poder escucha e investiga.

El título del libro, Cypherpunks, significa en realidad criptopunks. Este movimiento defiende el uso de la criptografía y otros medios parecidos para conseguir no ya que no nos controlen, sino un objetivo más amplio: un cambio social y político. El movimiento criptopunk surge en 1990 y está claro que fue un movimiento visionario, puesto que, por entonces, no era tan extendida esa falta de privacidad que podemos tener hoy en día  en Internet.

El libro se divide en varios capítulos: “Mayor comunicación versus mayor vigilancia”, “La militarización del ciberespacio, “Combatir la vigilancia total con las leyes del hombre”, “Espionaje del sector privado”, “Combatir la vigilancia total con las leyes de la física”, “Internet y política”, “Internet y economía”, “Censura”, “Privacidad para el débil, transparencia para el fuerte” y, por último, “Ratas en la ópera”.

La vigilancia en Internet ya es un hecho. Para ello, para controlar lo que funciona en la red, hace tiempo que se invoca a los cuatro jinetes del infoapocalipsis: terrorismo, pornografía infantil, blanqueo de dinero y la guerra a ciertas drogas. Invocando a tales  monstruos, todos los usuarios de Internet nos hemos convertidos en sospechosos, encontrando así la  justificación perfecta para  controlar las comunicaciones.
Para Assange y el resto de participantes en este libro, el ciudadano debe tener el control de la tecnología. Para ello, no sólo se debe defender el software libre, sino también el hardware libre. Cuando no tenemos el control de la tecnología, otros lo harán por nosotros.

No quiero seguir desvelando contenido del libro, porque es de máximo interés. Vivimos una época tremendamente convulsa, en la que la tecnología es el epicentro de innumerables acciones del ser humano. Hablamos de libertad y de poder usar los avances científicos y tecnológicos para vivir mejor, no para empeorar. Por eso es fundamental formarse en estos avances, entender Internet, entender la informática, preocuparse por dedicar tiempo libre para ponerse al día en nuevos conocimientos relacionados con este cibermundo.

El libro termina con una frase que me ronda -y supongo que lo hará  durante mucho tiempo- por la cabeza: “Sólo una élite rebelde y altamente tecnificada podrá ser libre”. Que cada uno la interprete como quiera.

Postdata:
Si queréis saber más sobre la utilización de Internet como herramienta de vigilancia, os recomiendo este artículo: 

Ficha técnica de libro
Título: Cypherpunks. La libertad y el futuro de Internet
Autor/es: Julian Assange en colaboración con  Jacob Appelbaum, Andy Müller-Maguhn y Jérémie Zimmermann
Editorial: Deusto

Número de páginas: 189

miércoles, 26 de junio de 2013

Tecnología política

A las noticias sobre las movilizaciones ciudadanas en Turquía se ha sumado el descontento generalizado de miles de personas en Brasil ante la situación social y política que están viviendo. La llama que ha encendido el fuego ha sido la subida del transporte urbano, mientras que, por otro lado, se gastan millones de dólares en eventos deportivos. En el fondo, de lo que realmente se trata es de una protesta contra la corrupción política y a favor de más desarrollo educativo y sanitario.

Pero, en este panorama, de nuevo surgen las redes sociales como telón de fondo de la movilización. Por lo visto, los servicios secretos brasileños las están investigando al darse cuenta de que, hoy en día, las movilizaciones sociales se conectan en red.

Está claro, las redes sociales ya son un problema para el poder, que está totalmente obligado  a investigarlas y espiarlas. Tras la noticia revelada por Edward Snowden, el exanalista de la CIA, sobre la existencia de  una trama de espionaje electrónico masivo de Estados Unidos y Reino Unido, ya no sabemos si estamos seguros o no en la red . Siempre pasa con la tecnología; puede usarse para el bien común o para el malestar común. El poder siempre tiene la última palabra. Pero lo tremendamente perverso de todo este asunto es que cada vez más dispositivos están conectados a la red, y cada vez más avances tecnológicos están consiguiendo que graben nuestras conversaciones, espíen nuestro correo y sepan en qué gastamos el dinero. 

El ojo del espía en nuestra propia casa y sin necesidad de que nos pinchen el teléfono o nos pongan cámaras.
Aun así, las redes sociales, al ser multitudinarias y masivas, están suponiendo un canal de distribución de ira y movilización más que importante. Pero es sólo un canal; lo que subyace de todas estas movilizaciones no es otra cosa que una protesta generalizada ante un sistema que excluye a la mayoría de la población del progreso tecnológico, económico y social. Éste es el problema social al que los gobiernos tienen que hacer frente.

Esta semana he estado leyendo el Libro Cypherpunks, una conversación a varias voces que cuenta con el protagonismo especial de Julian Assange, fundador de Wikileaks. Assange está refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. Lo que se cuenta en este libro, que desarrollaré más  en una reseña especial, es demoledor: la red no sólo no es segura, sino que es quizás el canal más potente para espiar a ciudadanos que se haya inventado nunca. La tesis del libro y del movimiento Criptopunks es acelerar el desarrollo de la criptografía como forma de protegernos de las veleidades del poder.

El 15M español, la primavera árabe, Islandia, Turquía, Brasil, Occupy Wall Street… Todos tienen en común no sólo la indignación, también la tecnología. Está claro: lo que nos puede liberar, también nos puede esclavizar. Atentos.


martes, 25 de junio de 2013

Clásicos de las Ciencias Sociales: John Stuart Mill

Esta semana he querido traer al blog de Politólogo en red un clásico de las Ciencias Sociales que me ha interesado siempre: Sobre la libertad, de John Stuart Mill. El motivo es que la libertad siempre me ha parecido una de esas grandes búsquedas del ser humano y cualquier reflexión que se haga sobre ella ha llamado mi atención.

El autor arranca, ya en la introducción, con un breve repaso histórico. Antiguamente, desde Grecia hasta la Edad Media, la libertad se consideraba la protección de los súbditos frente al tirano. Con el tiempo, se estableció que era necesario limitar el poder de dos formas: una, estableciendo ciertas libertades o derechos a los ciudadanos -cuya violación por parte del gobierno justificaba una rebelión individual o colectiva-; y, en segundo lugar, con la creación de unos frenos constitucionales.

Para Stuart Mill, fue con el progreso de los negocios humanos cuando “los hombres dejaron de considerar como una necesidad natural que sus gobernantes fuesen un poder independiente, con un interés opuesto al suyo” (pág. 59). Así, empieza a gestarse el concepto de que los gobernantes son delegados de los intereses del pueblo, teniendo éste último la potestad de destituirlos.
Pero que el gobierno actúe en nombre de la mayoría no exime al estado  de la protección de los derechos individuales. Es posible que una amplia mayoría decida oprimir a una minoría, por lo que habría que tomar precauciones tanto contra esto como contra cualquier otro abuso de poder. De hecho, Mill  establece que  “se necesita también protección contra la tiranía de la opinión y el sentimiento prevaleciente; contra la tendencia de la sociedad a imponer, por medios distintitos de las penas civiles, sus propias ideas y prácticas como reglas de conducta a aquellos que disienten de ellas” (pág. 62).

Como podemos ver, la libertad no sólo es proteger al pueblo frente al gobierno, también es proteger a las minorías de las mayorías. El autor repasa el concepto de moral como aquello que emana de la clase dominante y establece también que hay cierto servilismo por parte de la especie humana hacia las supuestas “preferencias o aversiones de sus señores temporales o de sus dioses”.
Pero, cuando hablamos de libertad, hablamos de libertad de pensamiento y de expresión, de conciencia. La libertad humana exige libertad “en nuestros gustos y en la determinación de nuestros propios fines; libertad para trazar el plan de nuestra vida”.  En síntesis, libertad para buscar nuestro propio bien sin hacer mal a nadie.

Tras la introducción, el libro está dividido en cuatro capítulos más: “De la libertad de  pensamiento y discusión”, “De la individualidad como uno de los elementos del bienestar”, “De los límites de la autoridad de la sociedad frente al individuo” y “Aplicaciones”.
En “De la libertad de  pensamiento y discusión”, John Stuart Mill defiende vivamente no sólo la libertad de pensamiento, sino lo saludable que es la libre confrontación de ideas. Para el filósofo, exponer las opiniones a la crítica rigurosa no sólo no es perjudicial, sino que es intelectualmente sano. Así, las ideas se renuevan y se refutan, llegando a enriquecerse las opiniones y teorías. Por lo tanto, la libertad exige una oposición radical contra el fanatismo (que Mill relaciona con la religión, en general, y, particularmente, con el cristianismo que le tocó vivir), el cual es considerado una especie de apisonadora del progreso del pensamiento humano. ¿Y si la opinión silenciada es total o parcialmente verdad?, se pregunta el filósofo.

En el capítulo “De la individualidad como uno de los elementos del bienestar”, Mill ensalza la cualidad de la individualidad como el libre desarrollo de la personalidad propia sin molestar a un tercero. Esta individualidad se convierte en algo esencial para el bienestar humano. Para el libre desarrollo del individuo es necesario tener libertad de elección. Si se hacen las cosas por costumbre, no hay elección que valga.  Así, el autor nos dice que las facultades mentales, como cualquier músculo, se fortalecen ejercitándolas y esto es eligiendo y no siguiendo la corriente de los demás, que terminan  convirtiéndose en una peligrosa rutina. No es una cuestión baladí esto, puesto que vemos que la libertad también es responsabilidad, elegir, esforzarse, discernir y buscar una felicidad, incluso anteponiéndose a lo que siempre ha sido la norma social dominante.

Seguir los propios impulsos se puede considerar peligroso, pero el autor establece que no es la fuerza de los impulsos lo que pone en peligro la convivencia, sino la debilidad de la conciencia. Por lo tanto, “la sociedad absorbe lo mejor de la individualidad; y el peligro que amenaza a la naturaleza humana no es el exceso, sino la falta de impulsos y preferencias personales” (pág. 133).

El filósofo inglés es contundente: “ (..)  y todo lo que aniquila la individualidad es despotismo, cualquiera  que sea el nombre con el que se designe, y tanto si pretende imponer la voluntad de Dios o las disposiciones de los hombres” (pág. 137). La idea que subyace de estas afirmaciones es que el surgimiento de genios, desde las ciencias a las artes, está ligado a la libertad y a la individualidad. Es en un ambiente libre donde surgen las mejores ideas, donde se rompe con las tradiciones mecánicas y aburridas. La tiranía de las costumbres, según Mill, se convierte en obstáculo  para el desenvolvimiento del talento humano.

En el capítulo “De los límites de la autoridad de la sociedad sobre el individuo”, el autor se pregunta dónde empieza la soberanía de la sociedad y dónde termina la del individuo. La sociedad nos protege y, a cambio, el individuo debe seguir ciertas pautas de comportamiento respetuosas con los demás. Además, los humanos se deben mutua ayuda, haciendo florecer así lo mejor de cada uno y disminuyendo o eliminando lo peor. Pero esta necesidad de apoyo no implica que la sociedad o el estado diga a cada uno qué debe hacer, en tanto en cuanto su actuación no perjudique a nadie. Siempre hay inclinación a considerar que los valores, ideas o costumbres de uno son  o deben ser – por imperativo divino- de obligado cumplimiento para todos.

El quinto y último capítulo tiene por título “Aplicaciones”. Aquí se habla de la libertad de comercio, en la que productores y compradores llegan a acuerdos libres bajo el principio de su propio interés, de la policía o de la función de  la justicia.  En el texto también hay una dura crítica contra una educación normalizada e impuesta en forma de monopolio por parte del estado, ya que, en su opinión, esto conlleva a la homogeneización de la población y la eliminación de la individualidad.
Para concluir, me gustaría terminar este resumen-análisis del libro de John Stuart Mill con unas palabras bastante interesantes: “El valor de un Estado, a la larga,  es el valor de los individuos que la componen (…). Un estado que empequeñece a sus hombres, a fin de que puedan ser más dóciles instrumentos en sus manos, aun cuando sea para fines beneficiosos, hará que con hombres pequeños ninguna cosa grande puede ser realizada” (pág. 207).

Ficha del libro:
Título: Sobre la libertad
Autor: John Stuart Mill
Editorial: Alianza editorial

Nº de Páginas: 207

lunes, 24 de junio de 2013

La soledad del buscador de empleo

Recordando el clásico cinematográfico de los años 60 “La soledad del corredor de fondo”- cinta que espero ver en breve de nuevo, porque ya ni me acuerdo del argumento- he decidido cambiar un poco el título y hablar de “la soledad del buscador de empleo”, temática que, desgraciadamente, lleva unos años de máximo interés. Hoy no voy a dar consejos sobre cómo buscar activamente empleo de forma individual, sobre el currículum, la marca personal o la entrevista de trabajo. Hoy quiero hablarles sobre la cooperación en la búsqueda de empleo.

Nos han dicho tantas veces que el esfuerzo es individual, que los méritos son individuales, que nos hemos creído que si vamos cada uno a lo suyo, nos irá mejor. Es curioso, porque la historia de la humanidad es la historia de la cooperación: cooperar para construir un edificio, para dirigir un hospital o, simplemente, cooperar en el ámbito familiar. Si piensan por un momento, la división del trabajo no es otra cosa que la cooperación de unos con otros para sobrevivir en la sociedad que nos envuelve. ¿Puede un individuo vivir solo, completamente solo? Difícil, dependemos de los demás y los demás dependen de nosotros.

La red social que nos ayuda a cada uno, desde la citada familia hasta el estado del bienestar, no es otra cosa que una serie de mecanismos para evitar el daño o, en último lugar, esquivar eso tan innombrable que es la muerte. Entonces, cuando uno decide buscar empleo, ¿por qué no se apoya en redes?, ¿por qué no coopera con otros? No lo entiendo. Hace poco, en diversas entrevistas que estoy organizando  a través de Internet y que tienen por nombre “Videodebates sobre empleo”, tuve la ocasión de charlar con unos profesionales que han decidido cooperar en su búsqueda de empleo. Su proyecto se llama “No quiero ser portada de los lunes al sol” y, acertadamente, se basa en crear sinergias entre sus miembros para sumar esfuerzos usando para ello Internet y las redes sociales. Así, ganan visibilidad.  Cada persona es un mundo, pero juntos pueden más y, seguramente, los resultados que obtendrán como grupo serán infinitamente mayores que los que cada uno, de forma individual, podría conseguir. Desde aquí mi enhorabuena y mi total apoyo a su proyecto.

Si para cada oferta de empleo se presentan centenares de personas, ¿cuál es la probabilidad de que uno solo, completamente solo, consiga el puesto? Desde distintas instancias nos hablan de diferenciarnos, pero, al fin y al cabo, esto desemboca en la guerra del “todos contra todos”. Aunque cada uno mire por su interés, ¿no necesitamos ayuda? ¿Qué es la red de contactos o Networking sino un colchón que nos puede ayudar a amortiguar el golpe? Pero no, parece que el pensamiento reinante es el de las competiciones deportivas: quien gana se lo lleva todo; quien pierde, lo pierde todo. Mal vamos. Piensen en los grandes proyectos empresariales que han triunfado. Se dice que es un empresario individual el que lo consiguió, pero siempre contó con la familia, con amigos o con socios. Si rascan un poco en el mundo laboral, las carreras exitosas están llenas de gente cooperando, a pesar de que en el imaginario colectivo es el individuo solitario el que triunfa. Con esto no quiero quitar el mérito individual, ni mucho menos, sólo contextualizar que si nos soltaran en una isla desierta, poco logros podríamos tener.

El desempleo es un drama que cada uno vive en su ámbito privado como puede. Levantarse por las mañanas desempleado y mirarse al espejo es un golpe duro.  Por ejemplo, es un drama familiar por la falta de ingresos económicos; es un problema psicológico si se alarga mucho la situación, debido a una sensación de exclusión y de sentirse “inútil”; y sumando todas estas situaciones, es un drama colectivo que carcome el país.

Por lo general, cuando se busca trabajo, lo mejor que se puede hacer es que todo el mundo conozca su perfil profesional, que sepan que está “activamente” buscando algo. Esto no va a quitar los problemas macroeconómicos de España, pero el trabajo colectivo, el apoyo mutuo en épocas de necesidad, es la única salida que puede hacernos ver luz al final del túnel, ya sea para buscar empleo, crear una empresa o luchar por vivir mejor.

@Hecjer

viernes, 21 de junio de 2013

Ya disponible la videocharla: "El nuevo mercado laboral 2.0"

Ayer tuvimos una interesante charla sobre “El nuevo mercado laboral 2.0” con Juan Martínez de Salinas @JuanMartinez. Hablamos, entre otros temas,  de Internet como canal de búsqueda de empleo, de las empresas y su relación con el social media y de las nuevas tendencias en el mercado de trabajo .
A continuación, os dejo el vídeo.


jueves, 20 de junio de 2013

Libro en papel versus libro electrónico

Estaba claro que las nuevas tecnologías e Internet iban a transformar el sector cultural. La Red ha sido la  “bestia negra” de la industria musical y cinematográfica y ahora parece que el sector del libro se muestra, mayoritariamente, receloso ante el fenómeno. El motivo es el de siempre: la piratería. Aunque  no sólo de copiar libros y no comprarlos vive el “enemigo de los libros”. Amazon , el todopoderoso de Internet, está en el centro de la diana por ser una empresa domiciliada en países de baja presión fiscal, lo que le permite,  al ser tan bajos los costes,  funcionar con unos precios que rompen el sector en muchos países. De hecho, la ministra de cultura francesa ya ha dicho que están “hartos de Amazon” . Como veis, la polémica ya está servida.

Yo soy un enamorado de los libros de papel. Me gusta comprarlos y leerlos. Cada libro es diferente y el tacto es una sensación que no se puede igualar a la frialdad de una pantalla. Pero, después de que me regalaran un e-book y teniendo en cuenta mi afición por los blogs y las redes sociales, me di cuenta de que el futuro pasaba por lo digital, reservando el papel a un ámbito cada vez más romántico y residual. Yo ya no leo periódicos en papel, no sólo porque acceda a la prensa en la red gratis, sino porque el papel no me permite compartir, no me permite trabajar la información.  Y lo mismo pasa con los libros, sobre todo con los que leo y de los que luego me apetece escribir en los blogs.

Es deseable que la industria editorial no cometa los errores de la industria musical  y cinematográfica y se ponga a insultar a los lectores de libros electrónicos, como en su tiempo hicieron los otros tachándonos a todos los internautas de piratas y replicando que en España lo queremos todo gratis, a pesar de lo que pagamos por la conexión a Internet, que ya es una pasta. La idea es adaptarse a los cambios y no pretender vender un libro digital al precio de uno de papel. Aunque piratería siempre hay y habrá, el que ama la lectura terminará comprando aquel libro que le interese.

Las librerías para mí son algo sagrado y no las veo sustituyendo los libros de papel por otros formatos. Por eso creo que seguirán funcionando, con menos libros, con ediciones más limitadas, pero, ¿renunciaremos al placer de pasear entre novelas, ensayos, cómics o guías de viajes como exploradores en busca del tesoro?

Sé que el papel es un invento para reunir la información que se ha quedado totalmente desfasado, pero la fotografía o el cine no terminaron con la pintura. Quizás los románticos sigamos leyendo libros en papel, pero, en mi caso, me veo combinando cada lectura con los centenares y miles de libros que puedo adquirir a través de Internet.


Y vosotros, ¿sois de libros en papel o de la era digital? Y otra pregunta: ¿cómo consideráis que será la adaptación del sector editorial y librero ante esta realidad?

Fuente de la imagen: Wikipedia. 

miércoles, 19 de junio de 2013

Videodebates sobre empleo: "El nuevo mercado laboral 2.0"

Mañana, jueves 20 de junio, dentro de nuestra serie de videodebates dedicados al empleo, tendremos una nueva charla titulada  “El nuevo  mercado laboral 2.0.” Para ello, tenemos la suerte y el privilegio de contar con Juan Martínez de Salinas. Os dejo un breve resumen de su perfil profesional:

Juan Martínez de Salinas es Licenciado en Derecho, con Másteres en Gestión y Dirección de Recursos Humanos y en Prevención de Riesgos Laborales, especialidad de Ergonomía. Actualmente trabaja como Community Manager en el  Instituto Aragonés de Empleo. Como actividad complementaria a su trabajo, imparte charlas, talleres y conferencias sobre recursos humanos, recursos de empleo, social media, emprendimiento, redes sociales y profesionales en diversas entidades públicas y privadas. Además, Juan Martínez es autor del Blog de Recursos Humanos, una bitácora que se ha convertido en referencia en el sector. @JuanMartinez

Ya sabéis que como entrevistador-dinamizador estaré yo, Héctor Jerez, politólogo, blogger y consultor laboral, además de creador y gestor de Politólogo en red,  proyecto dedicado a la creación y dinamización de contenidos relacionados con las ciencias sociales y el empleo. @Hecjer


Lugar: Comunidad  “Hablando de empleo y redes sociales” en Google + y canal de YouTube  de Politólogo en red.
Hora: 20:00 (hora peninsular española)

Duración: 45 minutos aprox.

Más info:
Podéis hacernos llegar cuestiones y dudas a través del hashtag: #videodebateempleo

También podéis participar a través de la comunidad de Google + “Hablando de empleo y redes sociales”, utilizando para ello el foro que se abrirá al hilo del debate.


martes, 18 de junio de 2013

Paraísos fiscales

Hace días leí una noticia que me llamó la atención. Resulta que Gran Bretaña ha pedido a 10 de sus territorios de “ultramar” que se adhieran a una especie de pacto por la transparencia fiscal. Y es que esas zonas autónomas son calificadas como “paraísos fiscales” y, claro, con la que está cayendo, ya es hora de sacar dinero de donde hay.

Los territorios que firmarían el acuerdo, o los que Londres quiere que firmen, son: Bermudas, Gibraltar, las Islas Caimán, Anguila, Montserrat, las Islas Vírgenes Británicas, Jersey, las Islas Turcas y Caicos, Guernsey y la isla de Man. Muchos de estos nombres les sonarán por las películas de espías; otros, como Gibraltar, por tenerlos aquí cerquita.

Ya sabemos que un paraíso fiscal es una zona en la que se pagan muy pocos impuestos y, sobre todo, en la que el secreto bancario impide perseguir o seguir cualquier pista que termine por atrapar a un defraudador. En los paraísos fiscales no sólo se pierden millones  que empresas “competitivas” no pagan en sus respectivos países, sino que también puede ser el rincón oscuro donde se esconda el dinero procedente del tráfico de drogas, armas o un largo etcétera de actividades ilícitas.

La fuga de capitales es una amenaza constante del poder económico hacia los estados soberanos, tal y como explicó Ulrich Beck en su libro “Poder y contrapoder en la era global”. Mientras el dinero tiene alas, el Estado tiene raíces, y así es muy difícil adaptarse a la velocidad lumínica a la que se mueve el primero.

Perseguir estos paraísos, o prohibirlos, se ha convertido en una ardua tarea. Muchos son estados soberanos y eso conllevaría establecer una normativa internacional que los prohibiera, so pena de ser considerada una injerencia en la cuestión interna de cada cual.  Además, lo que es evidente es que hay países cuyo sistema bancario y su laxa normativa fiscal los hace enormemente ricos, desarrollando sus economías mucho mejor que ningún otro sector. Pequeños estados o zonas de ultramar, son áreas que han encontrado en ser paraíso fiscal la gallina de los huevos de oro.


A continuación, os dejo un cuadro con los paraísos fiscales que, según la normativa española y a fecha de enero de 2012, existen en el mundo:


Según se puede leer, muchos paraísos han dejado de ser considerados por España como tales, entre otras cosas, porque se han llegado a acuerdos con ellos. Lo que no quiere decir que no sean zonas con muy baja presión fiscal (como es evidente en el caso de Andorra).
Para ir concluyendo, hay un dato que me gustaría resaltar: según la ONG Oxfam, en el mundo se esconden unos 14 billones de euros en paraísos fiscales

Tal y  como se puede leer en la noticia, “los paraísos fiscales bajo jurisdicción de la UE, como los de Luxemburgo, Andorra o Malta, facilitan la pérdida de más de 80.000 millones de euros en ingresos fiscales en todo el mundo y, de esa cantidad, más del 50 % corresponden al Reino Unido”. Bueno, ya nos explicamos el interés de Londres por poner un poco de orden en esa tela de araña que une paraísos fiscales, pérdida de recaudación y zonas “autónomas amigas”.

lunes, 17 de junio de 2013

Mi nuevo artículo: Jubilarse.

Os dejo mi último artículo publicado por "Noticias de Almería". Esta vez ha tocado reflexionar sobre la jubilación  y su más que posible reforma.

Al problema del desempleo parece que se le empieza a sumar desde hace tiempo la sombra de las pensiones. Al envejecer la población y tener menos nacimientos, en España nos encontramos un crecimiento vegetativo débil o negativo. Esto, con el sistema actual de pensiones que se basa en que los cotizantes paguen las jubilaciones de los pensionistas, parece difícil de mantener. O eso dicen.

Entre las medidas establecidas - o propuestas para la “estabilidad”- se señala el retraso de la edad de jubilación a los 67 años, elemento que se aprobó en su día con el gobierno de Zapatero. La excusa del retraso de la edad de jubilación es, sobre todo, debida al aumento de la esperanza de vida, que, a fecha de 2011, era de 82,33 años. Mientras, por poner un ejemplo, en 1960 la esperanza de vida media en España era de 69,11 años. Ante este dato no tengo nada que objetar, aunque querría hacer una matización. La esperanza de vida no sólo aumenta debido a que nuestras condiciones de vida nos permitan vivir más años, también aumenta por cosas tan concretas como el descenso de la mortalidad infantil, consecuencia asimismo de una mejora en las condiciones de vida e higiene de nuestro país.

También el informe determina que la revalorización de las pensiones debe tener en cuenta la coyuntura económica y la salud de las cuentas públicas, además de que hay que buscar medidas alternativas a las cotizaciones para financias las pensiones. Aquí empieza el problema, porque si ya dicen que no se bajen las pensiones, no ligarlas a la subida de la inflación al final conlleva congelaciones. Congelar sueldos o pensiones termina por minar el poder adquisitivo de la gente.

También se señala, desde diversos medios de comunicación y agentes sociales, que lo que se busca son dos vías: o bien fomentar los planes de pensiones privados que benefician a las entidades bancarias, o bien estimular una especie de sistema de capitalización, lo que abriría la puerta a diversos problemas, puesto que obligaría a la gente a aportar de su dinero una cantidad para luego afrontar una pensión pública. Algo así como en los planes privados.

Otro problema que parece que no se trata en profundidad es si se tendrá en cuenta toda la vida laboral a la hora de determinar la pensión. Si es así, imagínense lo que sería meter en el mismo saco los primeros contratos como principiante y los últimos con más antigüedad en la empresa. Esta última medida implicaría, de nuevo, una bajada de las pensiones.

Sigo creyendo que, con las cifras de desempleo y contracción económica que tenemos, todo el estado está en peligro de derrumbarse ante la falta de actividad económica que los financie. Y, si bien es cierto que la esperanza de vida ha aumentado, no creo que una persona pueda afrontar todos los trabajos con 70 años de la misma forma. No es lo mismo ir a clase como profesor universitario octogenario, que trabajar de albañil o de camarero. Es posible que se quiera llegar a un momento en que terminará uno de trabajar para, en vez de jubilarse y vivir unos años de plácido retiro, irse al otro mundo. ¿Trabajar hasta los 80 u 85 años? Todo llegará.

Otro aspecto que cabe destacar es el aumento o no de la productividad de una economía. La tecnología, a la que siempre me siento inclinado a defender, permite aumentar la productividad de cada trabajador como nunca. Si aumentamos la productividad, las cuentas negativas en relación a si podremos o no pagar las pensiones de nuestros mayores no parecen tan claras. Pero, claro, un aumento de la productividad debería ir ligado a un aumento de salario. Con los minijobs poco futuro se puede construir.
@Hecjer

viernes, 14 de junio de 2013

El problema del paro en los mayores de 45 años

Aunque estos días la noticia laboral-social de más relevancia ha sido el informe delos “sabios” sobre nuestro sistema de pensiones y la idea de que, debido al envejecimiento progresivo de nuestra población, el aumento de la esperanza de vida y la falta de nacimientos es necesario aumentar la edad de jubilación e incluso bajarla, no me gustaría obviar otra noticia de gran interés.

Según leemos en la prensa,  el 47% de los desempleados mayores de 45 años lleva más de dos años en el paro. Un 23% busca trabajo desde hace un año, lo que hace que 7 de cada 10 desempleados mayores de 45 años sea parado de larga duración.

El mercado laboral español no sólo castiga al joven, como vemos, también castiga al mayor. La diferencia es que un joven de 20 años se puede ir, moverse con más facilidad, mientras que determinados colectivos,  como el de mayores de 45 años, lo tienen más complicado. Es posible que tengan familia y responsabilidades personales que un joven todavía no ha adquirido. Aun así, muchos de estos desempleados mayores de 45 años se plantean salir de España en búsqueda de empleo, tal y como especifica el estudio.

Antiguamente, la gente que llevaba más años en la empresa era la que tenía más probabilidad de seguir. Hoy eso no es así. Los expedientes de regulación de empleo y el cierre de empresas ponen en la calle a colectivos que luego tienen muy difícil acceder al mercado laboral. ¿Qué pasa con una persona con 50 años que se queda en la calle y, digamos, lleva más de 30 años en el mismo sector laboral? La respuesta sería reciclarse, pero no es tan fácil, sobre todo cuando los empleos que se están creando requieren unos conocimientos con los que los colectivos más jóvenes ya están muy familiarizados, como puede ser, por ejemplo, el mundo de la informática e Internet.


Es difícil establecer macrosoluciones, más aún con una economía en crisis, pero si no nos podemos permitir el lujo de perder el talento más joven que, irremediablemente, se ve obligado a irse de España, no creo que la experiencia de los colectivos de más de 45 años se tenga que tirar por la borda.  ¿No es absurdo pedir aumentar la jubilación con estas cifras de paro? ¿O, lo que es más duro, dificultar el acceso al subsidio a mayores de 55 años (éste, anteriormente, era para mayores de 52 años) cuando, según las estadísticas, las posibilidades de inserción laboral en estas edades son mucho menores?

jueves, 13 de junio de 2013

ANALIZANDO LA PELÍCULA ARCADIA, DE COSTAS-GAVRAS

El fin de semana anterior vi una de esas películas que mezcla algo de comedia, crítica social y  tragedia en dosis casi perfectas. Así, el director consigue eso tan difícil que es  que ningún género se coma al otro. Hablo de la película Arcadia, dirigida por el director de cine franco-griego Costas-Gavras.

Arcadia es una película que nos cuenta la historia de Bruno Davert, un ingeniero  de más de 40 años especializado en la industria del papel. Además de ingeniero, ocupa desde hace tiempo un cargo de alto ejecutivo. De golpe, a consecuencia de la deslocalización de la empresa, lo despiden. Su jefe, y mucha gente, le dice que no habrá problema, con su currículum encontrará trabajo enseguida. Pero no lo tenía tan fácil,  sin darse cuenta transcurren dos años y medio y todavía se encuentra en paro. La desesperación se adueña de nuestro protagonista.

Al darse por vencido -tras enviar miles de currículum y patearse muchas empresas- decide trazar un macabro plan. Se entera de que hay una empresa llamada Arcadia, que trabaja el sector del papel. Así que pone un falso anuncio diciendo que necesita ingenieros para un puesto determinado en dicha compañía. Conforme van llegando los currículum, Davert decide ir matando a lo que se supone es su competencia. Uno por uno, irá liquidando a aquellos ingenieros que pueden robarle el puesto.

Costa-Gavras lleva hasta el extremo la cuestión de competir por un puesto de trabajo. Pero tiene razón, hoy en día se habla tanto de diferenciarte, de marca personal y de tantas historias, que se pierde la noción de que, cuando no hay trabajo, las probabilidades de encontrar uno se reducen mucho, estés o no estés cualificado. Además, la película traza muy bien el tema del desempleo en determinadas clases sociales que se consideraban intocables. Gente con mucha formación, con experiencia laboral, viviendo en urbanizaciones selectas, pero al fin y al cabo, desempleados.

Los problemas personales  por consecuencia del desempleo no se hacen esperar, sobre todo con la familia,  pero Bruno sólo piensa en  “liquidar” a la competencia. ¿Puede el fin justificar los medios? En uno de los extraordinarios diálogos de la película, Bruno charla con una de sus víctimas, un ingeniero que trabaja de camarero hasta que le salga “otra cosa”. El camarero le dice que en vez de agruparse los de abajo, compiten entre ellos, y mientras tanto, los de arriba se ríen. Interesante reflexión.

Arcadia es una fábula muy real que pone delante de nuestros ojos  un panorama desolador pero cierto: la guerra del “todos contra todos”. Yo siempre he pensado que cooperando se consigue más que compitiendo, y conforme pasa el tiempo, estoy más convencido de ello. Os animo a ver la película, pasaréis un rato lleno de intriga y reflexión. No tiene desperdicio.

miércoles, 12 de junio de 2013

El consumo de noticias en la Red.

Los que dependíamos en exceso de Google Reader para leer las noticias sufrimos como nadie su cierre. Eso sí, en menos de unas cuantas horas ya había sustitutos conocidos para que el dolor desapareciera con rapidez. Ventajas de la Red. Y es que los lectores de Feeds han permitido organizar la información excesiva que circula por Internet de tal forma que podemos, en función de nuestros gustos e intereses, organizar los datos que nos van llegando de la mejor forma.

Según leo en una noticia de “El Economista”, Google decidió cerrar su Reader debido a que las lecturas de noticias han cambiado, ahora se utiliza la inmediatez de Twitter. Y es cierto que en esta red social puedes organizarte mediante listas o búsquedas, lo que permite tener un canal de comunicación muy ágil, pero, ¿sustituye eso, por ejemplo, la lectura de blogs sólo en el momento en el que se actualizan? Creo que no. 


Los que leemos muchos blogs necesitamos los lectores como Reader, guardar las entradas más interesantes, suscribirnos a lo que nos interesa. Es más selectivo y menos saturado que el torrente de actualizaciones e información de Twitter.

Incluso en Google +, que se está convirtiendo en una red social de gran interés, se cuelga más información de la que te llegaba al lector. Puede que la estrategia de Google sea que, teniendo una red social en la que la gente actualiza sus contenidos, para qué mantener el Reader. No sé. Pero también hay opiniones que dicen que, con al auge de los Smartphone y tablets, la gente necesita información al instante, al segundo, proceso que haría más útil redes instantáneas como Twitter que otras más “estáticas”.

Pero un exceso de inmediatez (muy común, por cierto, en Internet), puede alejarnos del análisis profundo. A mí, como politólogo o científico social -como también nos gusta a muchos llamarnos-, necesitamos leer detenidamente las noticias. Pensarlas, reflexionarlas  y analizarlas con posterioridad.  Si muchas veces nos quejábamos de que en la prensa tradicional de papel o en la televisión no aparecían análisis de las noticias más allá de un titular o, en su defecto, de un editorial o artículo de opinión de algún articulista, parece ser que en Internet todo se ha desvanecido aún más. Pero no debemos inquietarnos.

En su día, en una conferencia que di sobre las redes sociales, ante la duda de cómo organizarnos ante tanta cantidad de páginas y fluir de bits, yo propuse hacernos con un lector de Feeds. Hoy sigo pensando lo mismo.

martes, 11 de junio de 2013

Nos vigilan

Está claro que los vigilantes, poderes públicos, corporaciones y demás interesados en nuestra “seguridad”, siempre han utilizado los avances tecnológicos para controlarnos. El vídeo, la fotografía, el micrófono y un largo etcétera de inventos cuyo uso puede derivar en cualquier asunto oscuro.  Saber qué hacemos, qué pensamos, por dónde nos movemos, es una obsesión del Estado. En nombre de la seguridad y de la persecución de delincuentes, el individuo es asolado por el ojo del leviatán. Ya lo reflejó George Orwell en “1984”, extraordinario libro en el que el escritor británico diseñaba un mundo antiutópico, mitad nazi, mitad estalinista, controlado por un orden absoluto cuyos tentáculos se extendían a toda la sociedad. Un “Gran Hermano” vigilaba, manipulaba y engañaba, siempre en beneficio de la “mayoría”. Qué cuidado hay que tener con los que se presentan como redentores.

La última noticia sobre esa manía del poder de hurgar en nuestra privacidad es la que aparecido recientemente en relación aEEUU. El FBI y la Agencia de Seguridad Nacional han usado, según la información publicada, los servidores de  Microsoft, Google, Apple o Facebook para acceder a la información de sus usuarios. Ya sabemos que la privacidad en Internet es algo muy difícil. Pero está claro que al poder no le interesa si sales en una foto de fiesta o si comentas un chiste. Al poder le interesan todas aquellas actividades que él considere perniciosas para su supervivencia. Para ello, investiga correos electrónicos, videoconferencias, transferencias de archivos, detalles de redes sociales y un largo etcétera.

EEUU utiliza para esta vigilancia masiva un programa llamado PRISM. Éste surgió en la época de Bush hijo, que, tras el atentado de las torres gemelas y en nombre de la seguridad nacional, convirtió a todo ciudadano en potencialmente sospechoso.

Pero, como rezaba una frase que leí en “Watchmen”,la obra maestra de Alan Moore, “¿Quién vigila a los vigilantes?” En esta  novela gráfica surgen una serie de cuestiones de interés. Protagonizada por unos superhéroes que luchan contra el crimen, ¿qué pasa si se les va la cabeza? ¿Y si se oponen a la ciudadanía que dicen salvar?, ¿y si utilizan su poder para su propio beneficio?
Fuera del cómic, seguimos con las preguntas: quién controla al que controla, sobre todo cuando detrás del vigilante, está todo el poder del estado.

Casos como Wikileaks, en el que se desvelaron algunos secretos de estado muy comprometedores y cuya historia ya se conoce, u otros que son más propios de película de intriga que de la realidad, sólo son una parte minúscula de todo lo que se mueve en el mundo de las altas esferas.

Internet -y toda tecnología que se precie- puede ser utilizado para el bien común o para el de una minoría, para liberar o para esclavizar, para construir interesantes proyectos colectivos o para espiar. La red es neutra, pero las personas que circulan por ella no. Me preocupa que toda la libertad que caracteriza a Internet se decline en pos de alguna causa  que justifique la eliminación de derechos civiles y libertades públicas. Hay que estar atentos.

lunes, 10 de junio de 2013

Mi nuevo artículo: "Trabajando por lo mínimo".

Os dejo mi nuevo artículo en "Noticias de Almería". Esta semana ha tocado reflexionar sobre si es necesario o no un salario mínimo.


¿Cómo se mide la productividad de un asalariado? ¿Cuánto debe cobrar? ¿Qué es ser competitivo? Son preguntas que me hago constantemente. Ya habrán leído en la prensa que tenemos algunos sectores en España que están hablando de suprimir el salario mínimo. Como pueden sospechar, son personas que cobran mucho más de esa cantidad, pero, ya sabemos, es muy fácil dar consejos cuando uno vive fuera de esa realidad que analiza.

El salario mínimo en España, para una jornada de 40 horas semanales, es de 748 euros brutos, unos 645 euros netos. Hay muchos más países que cuentan con salario mínimo en Europa, por ejemplo, Gran Bretaña tiene uno de 1.244,42 euros, Francia uno de 1.425,67 y, por el contrario, por debajo de España tenemos los 683,76 euros de Grecia o los 565,83 de Portugal.

Si algún contratador considera que 700 euros es mucho salario, puede hacer un contrato a media jornada en la que el sueldo se verá reducido proporcionalmente. Como en España tenemos una cultura de echar horas, es posible que alguien cobre 500 euros por trabajar a media jornada y termine echando jornada completa. Como ven, un salario digno de ejecutivos, sustancioso y con grandes posibilidades de emancipación. Lo que ocurre es que, al existir estas cifras de paro tan escandalosas, ese contrato lo pintan como algo glorioso. Mejor mal empleo que no tener trabajo, dicen.

Además del contrato a media jornada, hay toda un ecosistema dentro del mundo laboral: gente que cobra por horas, que no está dada de alta o la que trabaja a comisión, sin tener un salario; o los falsos autónomos que dependen de una única empresa para generar sus ingresos, encontrándose en la misma tesitura de un asalariado, pero sin algunos de sus derechos.

Lo más gracioso es que se pretende expandir la cultura del “aprendiz”. Se sugiere que se empieza cobrando eso, unos 400 euros, y luego se irá subiendo en función de la valía. ¿Seguro? Creo que no, pues nada más hay que ver a los becarios en prácticas que están encadenando becas hasta que dejan de tener la edad legal para ello. O la gente que pasa de un contrato precario a otro y no termina de cobrar un sueldo en condiciones. Si puedes tener el mismo servicio por menos dinero, ¿por qué subir el sueldo? ¿Qué de malo hay en ser aprendiz toda la vida? De hecho, existe un tipo de contrato orientado para “emprendedores”, que establece un periodo de prueba de un año en el que, si la empresa no está contenta, se puede despedir sin indemnización. En serio, ¿es necesario un año para saber si alguien es adecuado para un puesto?


Pedir eliminar el salario mínimo es como pedir volver a trabajar por el plato de comida. Como no hay trabajo y el trabajo es una mercancía, mejor no pagarte con dinero, cambiamos la hora de trabajo asalariado por platos de lentejas. Puede que ustedes consideren que estoy exagerando, pero la propia Organización Internacional del Trabajo ha puesto el grito en el cielo ante la devaluación de los salarios. Si se siguen bajando salarios, el consumo seguirá decayendo, entrando de nuevo en ese famoso círculo vicioso.

Lo que realmente subyace tras todo esto es que cada vez hace falta menos gente para trabajar o, en palabras del economista Santiago Niño Becerra, menos personas para crear una unidad de Producto Interior Bruto. Las cuentas salen: el exceso de mano de obra permite presionar los salarios a la baja. Pero, ¿bajan los precios de los productos? Ante este panorama surgen necesidades nuevas de repartir el trabajo y crear nuevos modelos productivos que incluyan, en su desarrollo, la fuerza de trabajo del mayor número de personas. Hay que innovar y reformar. Si no buscamos lo anterior y seguimos bajando salarios, quién sabe cómo terminará todo.
@Hecjer