jueves, 21 de mayo de 2020

Pasaporte de inmunidad: ¿la nueva discriminación?


(Immunity passport: a new kind of discrimination?)


Leo en un artículo que, en la época de la fiebre amarilla, había un 50% de posibilidades de, o bien pasarla, o bien morir. Quien sobrevivía se hacía inmune y entonces entraba en un mundo lleno de posibilidades. Tal era así, que había gente que buscaba inmunizarse queriendo, jugándosela. Era eso o ser discriminado; era eso o morir seguramente de hambre. La dicotomía entre terminar con una pandemia mediante confinamiento y la ruina económica es como el dilema del prisionero. Tenemos opciones para actuar, pero sabemos que todos los caminos tendrán efectos negativos. Ponemos en la balanza los distintos daños y empezamos a tomar decisiones. No hay salidas fáciles.  


No está claro que una vez pasada la COVID-19 no nos volvamos a infectar.El dengue, por ejemplo, puede ser mucho más peligroso en la segunda infección. Pero aún así hay gente que habla de esta inmunidad. Imaginaos si fuera cierto: consumidores y trabajadores preparados para salir a producir y consumir sin necesidad de ningún tipo de medidas de seguridad. ¿Qué haría todo el mundo? Mucha gente buscaría infectarse,como ya se ha visto en EEUU, para poder conseguir esa tan deseada inmunidad. ¿Como se valorará, en términos de sueldo, el hecho de ser inmune? 


Pero es normal. Para viajar, trabajar, ¿nos pedirán este pasaporte? Los avances en biotecnología y genética puede abrir un nuevo escenario de control social y discriminación. Si a eso le añadimos aplicaciones que nos rastrean, podemos ir a un escenario similar al de “Esayo sobre la ceguera”, el genial libro de Saramago, en el que todos los enfermos deben ser aislados en una especie de campo de concentración, mientras que los sanos son libres. En este caso, el pasaporte de inmunidad, como en la película “Contagio”, puede ser lo más parecido a que te toque la lotería.En China han evolucionado mediante un fuerte desarrollo tecnológico en el control de los enfermos de COVID-19. ¿Quién nos dice que no será así en el futuro para todo tipo de enfermedades? 


Ya se habla de personas que están poniendo en su CV que han pasado la enfermedad. ¿Qué pasa si aún no lo has hecho? ¿Pueden negarte trabajar? Se abre un nuevo tiempo y nadie nos asegura que, en la Deep WEB, en un futuro inmediato, no se empiecen a vender pruebas falsas con positivos en anticuerpos o falsificaciones de pasaportes de inmunidad 


Estamos solo en el principio.Llevamos tantos años bombardeados de hedonismo y consumismo irracional que no estamos preparados para la crisis que vivimos. Nuestros abuelos vivieron guerras y posguerras y tenían un instinto de supervivencia que nosotros debemos desarrollar cuanto antes. El hecho de que tengan que obligar a usar mascarillas en la calle demuestra que un individualismo mal entendido puede llevarnos a la ruina. Hay un enemigo común: el SARS-COV2. 


Fuerza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario