sábado, 17 de octubre de 2020

Pobreza y Coronavirus en España


En el segundo trimestre del 2020 el PIB de la eurozona cayó  un 11,8%. Un récord en el que España es el alumno aventajado puesto que el nuestro lo hizo un  18,5%, seguido de Croacia (14,9% ), Hungría (14,5%), Grecia (14%), Portugal (13,9%) y Francia (13,8%).

Con estos antecedentes, el FMI pronostica una caída del PIB en Europa del 8,3% para el 2020, y en España, otra vez entre los primeros, el descenso será del 12,8%.


La pandemia está golpeando fuerte la economía mundial y habría que esperar, siempre según las previsiones, hasta el año que viene para ver una leve subida del 5,2% en la zona euro y del 7,2% para España. Por otro lado, según  leemos en prensa:


“La tasa de desempleo media en la zona euro será del 8,9% a finales de 2020 y del 9,1% el próximo año, aunque en el caso de España estará casi en el doble de ese porcentaje, al mantenerse en el 16,8% hasta finales de 2021, según los cálculos del Fondo (el Gobierno español prevé una tasa del 17,1% para 2020 y del 16,9% en 2021).”


Una tasa de desempleo insultante que, sin lugar a dudas, nos adelanta una de las mayores crisis que tendrá que afrontar nuestro país con un incremento de la deuda sin precedentes y, como no, también de la pobreza.  Ahora mismo lo que ha podido detener el incremento del paro han sido los ERTE y la capacidad de la ministra de Trabajo para llegar a acuerdos para extenderlos. De hecho, actualmente hay 728.000 personas afectadas por ERTE, mientras que en abril llegaron a sumar 3,4 millones. Pero, tal y como establece el economista Juan Torres, los ERTE son un arma de doble filo. Muy pocas empresas mantendrán el empleo cuando finalice el periodo establecido para esta medida extraordinaria que todo apunta a que no durará más allá de enero del 2021.  


Dado este escenario, no es de extrañar  que el FMI establezca que no alcanzaremos cifras de empleo parecidas a las que teníamos antes de la pandemia por lo menos hasta ¡2026! Esto, a la postre, nos indica que, de nuevo, nos veremos abocados a una situación desesperada y desesperante. Ni siquiera habíamos salido del todo de la crisis del 2008 cuando nos llevamos otro golpe. Y os preguntaréis que pasará cuando llegue ese dinero prometido desde Bruselas.  Pues parece que va a tardar, no sabemos cuánto. Es muy difícil ser optimista. 


Sobre la pobreza, Intermón ha publicado un informe en el que indica que, si no se hace nada, nuestro país tendrá 1,1 millones de personas más en la pobreza, alcanzando un total de alrededor de 10.9 millones de pobres. A niveles porcentuales, esto supone pasar   del 20,7% de la población antes de la COVID-19 al 23,07%. Demasiada gente. Además,  no olvidemos que, gracias al colchón familiar, muchas personas no caerán en la exclusión social plena, lo que no quita que su situación no sea precaria. 


¿Ingreso mínimo?

Los retrasos en la aceptación o no de las solicitudes del ingreso mínimo han marcado en cierta manera la implementación de esta política. No obstante,  el ingreso, pensado como última solución de emergencia, no debe sustituir otras políticas como la creación de empleo, la formación, la orientación y/o la intermediación laboral.  Una visión global no solo pensando en subsidiar debe ser la filosofía de las políticas de empleo. 

Y falta una cosa más: ¿ Viviremos recortes brutales dentro de poco? Me temo que sí.  


2 comentarios:

  1. Hola Héctor.

    Recorte ¨aún no¨, aún hay margen para el endeudamiento, pero para finales o segunda mitad de la legislatura comenzará a vérsele las orejas al lobo. Y en la seguiente es seguro que llegarán con fuerza.

    El recorte en oferta de empleo público (https://www.20minutos.es/noticia/4416824/0/gobierno-recortar-35-oferta-empleo-publico-decreto-negocia-sindicatos/) o el aumento de los impuestos generales vía consumo -aunque es generalizado en toda la UE- son algunos cabos que se van dejando ver.

    Me preocupa especialmente el recorte en el POSEI para las RUP, que siendo una parte ínfima de los presupuestos comunicarios para la PAC, van directamente a las regiones ultraperiféricas, y que se combinan con la desastroza gestión de la primera ola del gobierno central. Se ponen en riesgo -como si el lastre al turismo no fuera suficiente- el sector agrícola archipielágico con miles y miles de familias dependientes.

    Así seguiremos sin poder levantar cabeza. Mientras, seguiremos esperando que haya aumento de inspectores de trabajo ...

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  2. Mil gracias, Alejandro. Estoy de acuerdo contigo, mientras la crisis sea generalizada el BCE no dejará de inundar con dinero, lo que por ahora nos beneficia, pero me temo que cuando se empiece a salr de la pandemia las tensiones sobre nuestra deuda, como ya pasó en la época de Zapatero, no tardarán en llegar. Tengo curiosidad por ver con más detalle los planes del gobierno para implementar el supuesto dinero que va a llegar, porque de él dependerá que tengamos un presupuesto que ayude o no. Un saludo!

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